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Wednesday, December 19, 2012

Anuncio de 1982.
Tug of War (MPL/ Parlophone/ Columbia, 1982)
PAUL McCARTNEY

18 de julio del 2002. Paul McCartney cumple 60 años. Ese día, la estación de radio de Los Angeles K-EARTH 101.1 FM difundió canciones de los Beatles y de McCartney todo el día. Los oyentes llaman a la radio en grandes números y una oyente le pregunta al DJ cuál es el mejor momento de la carrera solista de Paul (incluyendo, supongo, Wings). Yo digo Tug of War. El DJ dice Band On The Run. Olvidémonos de Band On The Run por un momento. La obra cumbre de McCartney es Tug of War.

Sin duda es este disco lanzado en Abril de 1982. La impactante portada nos sugiere, con sus tonos rojizos, que Paul está tremendamente estresado mientras oye por unos audífonos una noticia estremecedora. Obviamente era la muerte de John Lennon, pero pudo haber sido el ascenso al poder de Margaret Thatcher. Es un dísco típicamente nervioso y británico de 12 temas relacionados, creo, a lo que McCartney estaba pasando por ese momento: la ruptura de Wings luego de un arresto en Japón por posesión de marihuana, el negacionismo propio de Paul ante los problemas que le aquejaban (probablemente maritales, eso no lo sabremos nunca), y claro, la muerte de su amigo y archirrival John Lennon a manos de un psicópata obsesionado en ser como él. Paul medita sobre estos asuntos en "Take It Away" y "Here Today", esta última una canción para John, quien lamentablemente no estaba ahí para oirla (aunque la primera vez que la oí pensé que se trataba de una canción para Linda, su esposa, quien lo había abandonado temporalmente). Si John la hubiera escuchado, según Paul, estaría riéndose. La canción puede ser una secuela de "Yesterday", grabada con la misma guitarra eléctrica, el mismo cuarteto de cuerdas, y el mismo productor. Es el equivalente a un ramo de rosas rojas a la tumba inexistente de John.

Lennon, en verdad, disfrutaba oir de las canciones de Paul. Si no las admiraba, al menos las escuchaba para analizarlas a su gusto. De hecho, ya había mencionado que le gustaba "Coming Up", lanzada poco antes de su muerte. Yoko le contó a Paul que John había oído todo disco de Paul hasta el Back To The Egg (MPL, 1979), y John quizás nunca le contó a Paul que lo hacía. De eso se trata "Here Today" y probablemente todo el Tug Of War. Es un ejercicio de nostalgia y una oda a la ausencia causada por conflictos interpersonales. Algo así como esa otra joya llamada Wish You Were Here de Pink Floyd.

El disco cierra con "Ebony and Ivory", una canción contra la intolerancia racial que partió de una discusión que Paul tuvo con Linda. Hombres carismáticos y de personalidad definida como Paul tienen el lujo de tener buenas mujeres a su lado con las cuales conversar y hasta discutir alturada y plácidamente. Stevie Wonder colabora con Paul en este tema y en "What You're Doing", un número funky muy bien logrado. En general, los artistas que colaboran con Paul son de lujo: Carl Perkins canta con Paul "Get It" como un tributo a sí mismo y al rockabilly que inspiró a los Beatles. Ringo Starr y Steve Gadd tocan la batería juntos en "Take It Away". Eric Stewart de 10cc también está en las voces. Es un trabajo perfecto, con temas impecables de calibre Beatle como "The Pound is Sinking" y "Somebody Who Cares".

El tema título manda un guiño a "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band" con la introducción de la audiencia que espera a que la banda empiece a tocar. "Wanderlust" tuvo el potencial de ser un single y canción para estadios, pero por alguna razón no lo fue. "Dress Me Up As A Robber" absorbe la energía de Earth, Wind and Fire, muy presente en esa época -si no pregúntenle a Jeff Lynne de la ELO- y McCartney prueba una vez más que es un bajista verdaderamente virtuoso. "Ballroom Dancing" es un número bailable que recuerda vagamente a "I Saw Her Standing There", y aunque es un buen tema, creo que el disco pudo haber prescindido de éste: Paul usaría los demás temas grabados durante las sesiones para su siguiente disco Pipes of Peace, un disco muy criticado.

En general, Tug of War es prueba fehaciente de que 1982 fue un buen año para la música pop producida y marketeada con millones de dólares aquí y allá. Paul no salió de gira con este disco supuestamente por temor a ser abaleado por otro chiflado, y tuvo que esperar 7 años y un disco decente (Flowers In The Dirt) para poder tener frente a él a las audiencias del mundo.

Saturday, November 17, 2012


Modern Clix (también conocido como Clics Modernos, Interdisc, 1983)

Charly García

Me ha tomado mucho condensar y anotar mis pensamientos sobre este magnifico disco del bigote bicolor García, aquel genio incomprendido capaz de convocar las emociones más sinceras en una canción, aunque le tome el pelearse con la prensa, arrebatarse en el escenario y llegar a tirarse del noveno piso de un hotel para caer a una piscina. Estas cosas las hace por una buena causa: la estabilidad emocional del argentino promedio, y la de él.

En Modern Clix, los temas guardan una similitud temática y melódica asombrosa, haciendo de éste el segundo disco "conceptual" de García con el planteamiento musical de sintetizadores creando abundantes acordes suspendidos. Es casi como oir una sola canción mimetizándose en diferentes ritmos y claves. El disco sonaba muy moderno para su época y ahora suena mejor que nunca gracias a la remasterización realizada el 2004. Claro que en LP edición argentina, el sonido sería pues... brutal.

Como ya lo habíamos mencionado en el artículo sobre Yendo De La Cama Al Living, García buscaba la redención de todo un país que mantuvo la boca cerrada después de 6 años de dictadura militar dura y represiva y que después se lavó las manos de toda la sangre derramada. Este álbum está referido también a esa época, específicamente con tres temas: "Nos Siguen Pegando Abajo," "Los Dinosaurios" y "Plateado Sobre Plateado." En el primero se describen los típicos incidentes de los operativos de inteligencia para amedrentar opositores y críticos del gobierno. "Los Dinosaurios" es un estatuto de culpabilidad ante la impotencia de no haber ayudado a los amigos que están en la cárcel o quién sabe dónde. "Plateado Sobre Plateado," probablemente el mejor tema del disco, presenta un arrebatador encierro nostálgico describiendo el exilio masivo de argentinos a Europa.






"Nos Siguen Pegando Abajo," en Luna Park, Buenos Aires, 1983

Aparte de "Nos Siguen Pegando Abajo," no hay descripciones de los actos de violencia, solo emociones provocadas por las consecuencias: un amigo desaparecido, un viaje a través del Atlántico sin retorno, una casa vacía sin razón aparente. Hasta ahora es un misterio para muchos qué es lo que realmente pasó en Argentina entre 1976 y 1983. Es misión de Argentina y sólo Argentina el saberlo.

En "No Soy Un Extraño" Charly regresa a su Buenos Aires querido y lo encuentra cambiado. La gente ya no es la misma y muchas bocas están calladas, aunque los militares ya no patrullan las calles. Cuando él canta vamos a pescar dos peces con la misma red, ¿A qué se refiere? ¿A una declaración de su bisexualidad? ¿O a un simple encuentro con una encrucijada? En una época de transición generalizada, Buenos Aires cambiaba a una velocidad dramática y lo más probable es que esta canción haya sido analizada desde un punto de vista político; nada más.

"Dos Cero Uno (Transas)" son dos minutos autobiográficos minimalistas que conectan a "Nuevos Trapos," una égloga urbana sobre la búsqueda de lo que nos falta en la billetera y en la cabeza. Los argentinos no pueden vivir sin preocuparse de algo, y algunos se preocupan en demasía de la apariencia: "Bancate Ese Defecto" cuenta la historia de una chica (la República Argentina) la cual no está contenta ni con su nariz ni con sus tetas (lo que dejaron los militares), y lo primero que debe hacer para superar su pasado es aceptarlo. Magnífica analogía que nos toca a todos los latinoamericanos en general.

Músicos neoyorquinos adornan el disco cual querubines alrededor de un cuadro navideño. Lee Ritenour se deja notar en "No Soy Un Extraño" y "Plateado Sobre Plateado," aunque el control instrumental de todo el disco está dominado por García, haciendo de éste su disco más personal. A propósito, para canciones sobre frustración personal generalizada, ahí está el mayor éxito de este disco, "No Me Dejan Salir (Estoy Verde):" un número funk donde García samplea, como todo el mundo lo ha estado haciendo desde tiempos inmemoriales, a James Brown.

Véase el videoclip de "No Me Dejan Salir (Estoy Verde)"





El disco en general es perfecto, ningún tema está de más y nos sorprende que esto sea así. García lanzaría una producción brillante más: "Piano Bar" y a partir de entonces su capacidad creativa iría en picada gracias a las drogas. Da pena decirlo pero las drogas se han llevado a dos Argentinos brillantes en su medio: Diego Maradona y Charly García. Emocionalmente, no hay diferencia entre el segundo gol de Maradona ante Inglaterra en el Mundial de México 86 y el triunfo artístico de Clics Modernos. Ambas son obras geniales, orgullo para los argentinos, de exportación para el mundo. Ambas hechas por hombres torturados que lamentablemente escogieron un mal camino que los alejó de lo que mejor sabían hacer, dejando a muchos fanáticos y seguidores decepcionados. Felizmente, ambos parecen haberse recuperado de una forma u otra, ganado un poco más de peso, y obtenido algo de control en sus vidas.


Más Charly?
Piano Bar: La continuación del Clix. Es un álbum mucho más violento líricamente. Ahí están "Rap del Exilio", "Demoliendo Hoteles" y "Cerca de la Revolución" que van más allá del subconsciente y se convierten en gritos de guerra. "Total Interferencia" es un lamento final brillante que nos vuelve a preguntar: ¿Dónde está Charly?
Tango (CBS, 1986): Pedro Aznar y Charly García graban un "EP" de 6 canciones. Entretenido, pero no trascendental. Aznar tiene una joya subvaluada aquí: La misteriosa "Culpable Eternamente."
Parte de la Religión (CBS, 1987): A mi me pareció inferior a lo que había hecho antes. García empezaba su declive artístico, pero antes de caer en manos de la mediocridad, nos dejó "Rap de las Hormigas", "No Voy en Tren" y "Buscando Un Símbolo de Paz."

Friday, October 26, 2012


Orchestrion (CD, Nonesuch, 2010)
PAT METHENY
The Orchestrion Project (DVD/ BluRay, Eagle Rock, 2012)
PAT METHENY 

The Orchestrion Tour
24 de abril del 2010
Zellerbach Hall, Berkeley, California.

Voy a aprovechar que aún tengo los cables de mi cerebro cruzados para escribir estas líneas sobre la última locura de Pat Metheny, quien una vez más ha demostrado no sólo un talento increíble para ejecutar formatos musicales ya establecidos, sino para descubrir nuevos a punta de experimentación. Orchestrion es la presentación de Pat en una feria de ciencias y tecnología en la que él, sólo él, es el participante: un músico operador de robots.

El año 2002 leí de un grupo de rock llamado "Captured! By Robots", en donde sólo un miembro, Jay Vance, era controlado y forzado a tocar con una banda de androides. Me pareció algo chistoso, una idea absurda, pero a la vez no me dejaba de dar vueltas en la cabeza. Qué idea para disparatada y fascinante. En verdad, hace cien años, el concepto de la pianola, tocada con un rollo de papel agujereado, era el mismo. Artefactos ejecutando instrumentos musicales que, al no ser ejecutados por el hombre, dejaban descartada la posibilidad de cualquier "error" y generaban una fascinación patológica. La música popular nunca tomó ese rumbo, el mecánico, sino más bien tomó el atajo de la electrónica pero de forma tardía. Jay Vance, que no es nada más que un showman, en verdad no ha “perdido la cabeza” como Pat Metheny.

En abril del 2009, Cal Performances anunció a Metheny como parte de su lista de artistas de la temporada primavera 2010, y me pareció curioso que se anuncie que sólo él estaría en el escenario con su guitarra, presentando un innovador espectáculo. Poco después, el bajista Christian McBride afirmó que lo que cocinaba Metheny era un "proyecto revolucionario" que dejaría pasmados tanto a músicos como a audiencias en general. McBride hablaba de dicho trabajo como si se tratara de un golpe de estado a la música; pero, aunque encantador, el último trabajo de Pat Metheny probablemente no provoque ningún cambio radical. Eso sí, dará que hablar y mucho.

Primero que nada, Pat tiene tiempo, locura y paciencia suficientes como para programar una banda usando el mismo concepto de las pianolas mecánicas. Y no sólo una banda, sino una gran banda, algo así como un Pat Metheny Group ejecutable con solenoides y programable vía MIDI por el mismo Metheny tocando su guitarra. Capturado por robots, definitivamente.





Pero, mecánica o no, la música es interesante en el CD Orchestrion,un trabajo de obsesión y amor por una tecnología olvidada. Cada platillo, tarola, bombo, maraca, sonaja, conga y demás percusión está cerca a una baqueta, conectada a un solenoide electromagnético que mueve dicha baqueta hacia el instrumento, golpeándolo de acuerdo a un ritmo programado vía MIDI por Metheny. Del mismo modo, el piano, xilofón, bajo y guitarra están robotizados y listos para recibir órdenes del virtuoso guitarrista. Un proyecto así presenta dificultades que músicos de carne y hueso no tienden a enfrentar; por ejemplo, el desgaste más rápido de los instrumentos. Una conga golpeada incesantemente en un mismo lugar del cuero por una sola baqueta tendrá a arruinarse más rápido que una tocada a mano y en diferentes partes. Eso lo sabe cualquier baterista y hasta mi abuela. Lo mismo pasa con los demás instrumentos. Cabe decir que Jack DeJohnette y Gary Burton debieron arrepentirse de haber entregado su batería y xilófono respectivamente para este experimento.

Guitar-Bot

El otro problema fue el ruido de los solenoides al estar encendidos para así mover los instrumentos. Se emplearon reductores de ruido, micrófonos extremadamente direccionales y muchas horas de prueba y error para evitar que el disco parezca haber sido grabado junto a diez refrigeradoras. Al final, el resultado fue óptimo; aunque pudo haber sido un desastre... pero quizás por qué no una obra maestra.

Pat Metheny compuso en Orchestrion música humana para ser tocada por máquinas, y eso trajo también contratiempos en el concierto: uno de los guitar-bots, diseñado por el músico e ingeniero electrónico Eric Singer, falló debido al exceso de vibraciones y un técnico tuvo que acercarse a él para volverlo a poner en marcha luego de sucumbir al menos un par de veces. Pat tocaba demasiado rápido para él. Pobre robot.
Los demás robots también demostraron tener una respuesta muy pobre a los monitores y al retorno. Al no escucharse a sí mismos tocaban todo con la misma intensidad que, aunque regulable, no pudo ser mezclada apropiadamente para un sonido dinámico adecuado. Por momentos, todo parecía ser un juego de luces parpadeando al son de platillos y marimbas sin coherencia alguna; y esto en el Zellerbach Hall, supuestamente uno de los auditorios con mejor acústica del mundo. Los momentos más destacados del concierto fueron sin duda la introducción de Pat solista, con sus tradicionales guitarras barítona y Pikassa de 42 cuerdas, el tema "Unity Village" acompañado solamente por el robot líder, "Mr. Finger Cymbals" y de la otra guitarra robot, Los quince minutos de “Orchestrion” con un clímax de samba robótica, y "Soul Search", una balada con la que Pat concluyó la suite de su nuevo disco. También hubo momentos de improvisación y de instrucción a la audiencia sobre cómo todo funcionaba. “Mi familia creyó que me había vuelto loco”, afirmó Metheny. Pat no está loco, pero después de un año entero involucrado en este proyecto, no le vino mal descansar un poco o grabar un disco menos complicado*.

Diez días después de concluir el Orchestrion Tour en Japón, Pat salió de mini-gira con su Pat Metheny Group por Europa: algo que se intuyó con el tema final del concierto, “Stranger In Town", composición suya junto a su compañero de grupo Lyle Mays. Esto es una buena noticia, ya que quiere decir que el Pat Metheny Group lanzará pronto un nuevo disco y es ahí donde Pat toca y se siente mejor, colaborando con sus amigos músicos, no con robots.

Con Orchestrion, su tour, y el asombroso BluRay para la posteridad, Pat ha hecho una crítica instrumental a la sociedad y a su mecanización. Él está rodeado de interesantísimos dispositivos electromecánicos programables, pero en el escenario no hay nadie con quién compartir los aplausos. Algo así como cuando nos quedamos un fin de semana pegados a la televisión o a nuestros videojuegos, solos como un hongo, pensando que la felicidad está en el uso y el  abuso de la tecnología. En medio de esta soledad, Metheny intenta, según él, alcanzar más allá de sus brazos y cabeza, intentando llegar a una verdad personal, tal como innumerables músicos de Jazz lo han hecho durante décadas.

Orchestrion es un gran disco, pero Metheny es más humano en One Quiet Night; en donde están sólo él y su guitarra barítona de Tennessee, y mucho más músico en Day Trip; con McBride y el baterista Antonio Sanchez, y se le puede apreciar en su mejor momento creativo en Travels y Still Life (Talkin'). Ya saben por dónde seguir a Metheny entonces.



*Al año siguiente, 2011, Pat lanzaría un disco muy simple: What's It All About, una colección de covers (más simple) ejecutada sólo con su guitarra acústica (muchísimo más simple todavía).

Tuesday, October 23, 2012

El 10 de abril del 2010 tuve el gusto de conversar con Javier Lishner, un periodista y DJ peruano, como yo, que vive, igual que yo, en el área de la bahía de San Francisco. La entrevista está en su página web, donde podrán encontrar fotos y videos interesantísimos. ¡Gracias Javier!

La entrevista en verdad fue más larga de lo que Javier publicó en su página web y supongo que, de haber transcrito toda la entrevista, Javier se hubiera quedado sin megabytes en su blog.

http://javierlishner.blogspot.com/2010/04/javier-moreno-pollarolo-cacaorock-la.html


Escuchen aquí algunas partes de la entrevista las cuales no fueron transcritas. Incluí algunas canciones "chocheritas" entre los comentarios.

Las canciones:


Link directo para descargar el audio (por tiempo limitado, así que a descargarlo antes de que no lo encuentren): http://www.evoca.com/everyone_recording.jsp?rid=217654

¡Espero les guste!

Sunday, October 14, 2012



Ver la película Woodstock 25 años después de haberla visto por primera vez por televisión es aún más impresionante que aquella noche de sábado en 1987, frente a la caja boba con la señal abierta del canal 27 UHF. Considerando todo lo que significó el festival para el Rock, en lo positivo y negativo, sólo queda afirmar que fue un hito inmenso. Un hito que cambió mi vida y de seguro la tuya. Adoro el festival y los artistas que allí se presentaron. También adoro a la audiencia, y la película hace que el público se deje querer.
 


Uno se puede percatar que los asistentes son tan o más interesantes que los artistas que tocaron en dicho festival. Menos mal que los productores de la película decidieron no darnos simplemente una película con canciones en vivo, sino todo el paquete: Mientras John B. Sebastian canta sobre los sueños frustrados de la generación anterior, una pareja de “hippies” quizás de menos de 17 años cuentan a la cámara cómo se fugaron de casa, viven en una comuna, y cómo entienden el amor libre. Ella lo ama a él, él a ella, pero tienen la libertad de juntarse con quien quieran. Apuesto a que ni él ni ella se atrevieron a ponerse los cuernos. Ambos sienten fascinación, miedo, curiosidad y sobre todo, al final, una gran alegría, o alivio, de que algo grande está pasando frente a ellos.

Eso grande incluía a gente como Johnny Winter:
 
Johnny Winter no apareció en la versión original del film Woodstock. Aquí su performance de "Mean Town Blues", que está en el DVD extra de la edición extendida de la película.


Creo que fue el evento masivo, con resultados positivos, más trascendental del mundo en el siglo XX. Dudo que haya otro igual en donde todo salga mal pero igual las cosas continúen funcionando bien porque exista un objetivo más importante que cumplir. Recordemos que los organizadores originales de Woodstock hicieron dos versiones más, en 1994 y el 2004,  pero fueron horribles: una carísima, la otra más cara todavía, lo que provocó desmanes y hasta muertos. No, en Bethel, New York, en aquel Agosto de 1969, había un paraíso en una zona de desastre, parafraseando a Wavy Gravy. Las dos únicas muertes fueron accidentales: una sobredosis de heroína y un asistente atropellado por un tractor. La gente regresó contenta a sus casas, después de haber presenciado un desfile de estrellas hasta ahora inigualable, pero sin hacer caso a John B. Sebastian quien les dijo que por favor recojan su basura a la salida.

Justo ahora, cuatro décadas después, vemos que el festival tenía un mensaje mucho más profundo que Paz y Amor y Haz el Amor y no la Guerra. Los chicos que fueron al festival demostraron que estaban hechos de estrellas, y que no temían preguntarse cosas como ¿“vale la pena cruzar el Pacífico para matar gente que no nos ha hecho daño”? o “¿Qué clase de religión es aquella que, por un lado, te dice que no hay que matar pero cuando vas a matar con un uniforme y una bandera está bien?”

No en vano se ha vilipendiado a los hippies por tantos años... pero ese es otro tema porque hay hippies y “hippies”. Y yo personalmente he gozado a los dos grupos: un grupo tiene ideas claras, con las cuales puedes estar de acuerdo o no, pero viven en base a ellas. Algo casi imposible incluso en estos tiempos. Creen en el reciclaje, en políticas medioambientales, y sobre todo escuchan y participan en un intercambio de ideas. Trabajan y pagan impuestos, preguntándole al gobierno a dónde carajos va a parar cada dólar que le dan. El otro grupo sólo busca vivir gratis a costa de los demás, ya sea de sus impuestos o del sillón de la sala. En caso de una situación que les convenga, son capaces de cambiar de ideas rapidísimo: si en 1969 pedían detener la polución de las petroleras, ahora preguntan si el calentamiento global no es un cuento inventado por los comunistas. Si en 1980 tocaban guitarra protestando contra la elección de Ronald Reagan, el 2012 votarán por Mitt Romney porque así es la vida. En menos de cinco minutos nos podemos dar cuenta a qué grupo pertenece una persona de la nación Woodstock que acabamos de conocer.

Agosto de 1969 fue un momento clave, también: jamás habían habido tantos jóvenes en Estados Unidos. Cinco años antes, esa millonada adolescente vio a los Beatles en el programa de Ed Sullivan y sus radios transistorizados le dieron sentido, rumbo, a sus vidas. Eran los hijos de los que regresaron de la Segunda Guerra Mundial. Eran aquellos que no querían otra guerra de esas (aunque sus hijos y nietos posteriormente hayan muerto en Irak y Afganistán). Eran aquellos que perdieron la inocencia de un mundo nuevo y una nueva frontera cuando Kennedy murió abaleado y la guerra de Vietnam se desató producto de una mentira. Fueron aquellos que empezaron a preguntarse: "¿Dónde quedó aquel sueño de posguerra que nos prometieron en el 45?" Ellos fueron el caldo de cultivo perfecto para una revolución cultural, que pudo haber dado para más. La película muestra ambas caras de una moneda al aire: una generación vieja, aburrida, retrógrada y obsoleta que no comprende nada nuevo, y una juventud verdaderamente rebelde dispuesta a hacer saber al mundo que la guerra es muerte, y la música es vida. Un mes antes el hombre había llegado a la luna, y en Woodstock 400,000 asistentes volaron -ayudados o no con sustancias alucinógenas- con música maravillosa como la de Santana, Janis Joplin, Jefferson Airplane, Ten Years After, Canned Heat, The Who. Un mar de gente se enfrentó a la intemperie y, aunque muchas veces se haya tildado a los hippies de ateos, éstos rezaron a un poder superior para que la lluvia escampe.

Por más que se le intente comparar eventos como Coachella, Burning Man o Lollapalooza, Woodstock fue una anomalía única e irrepetible: la película que se hizo sobre el festival lo demuestra con un encanto e inocencia sorprendentes. Jamás tuvo un escenario artistas de tan alta calidad y en un momento tan importante. Bob Dylan no estuvo, pero la locación del festival tuvo algo de homenaje al judío errante. Nixon sería re-elegido presidente poco después, y la nación Woodstock demostró que una elección limpia elige presidentes limpios para un país limpio (aunque el festival dejara basura como para pasársela recogiendo hasta ahora). No siempre habrán líderes limpios, es verdad, pero al menos el espíritu de deseo de un mundo justo no debe perderse.

Apéndice: artículo sobre el festival aparecido en agosto de 1989 en el diario El Comercio de Perú, escrito por Javier Lishner:

Thursday, August 16, 2012

I had the pleasure to work with the movie's writer and director, Mr. Kedar Korde, subtitling this DVD for the Spanish Market.
X's & O's is a puzzling comedy, and I don't mean it in a bad way, on the contrary, it needs to be seen to be believed. Mr. Korde has made a romantic comedy set up in the real world, in which the camera could be anyone of us looking at our own environment.

But the movies also a local view of how much it sucks to date in San Francisco, California, considered one of the worst cities for dating and commitment in the U.S.

Yeah, it's not that easy to get "action" in a town where everybody wants everything as soon as possible, and at the slightest mistake you get dumped for good. "You're not what I want" is the phrase most people tell their partners before a break-up or the end of a one-night stand. Later, they complain they're lonely and there's not too much to choose from. Well, you'll see exactly that in this movie.

This one is a romantic comedy with a twist in which the people we root for might not be the role models for a normal, healthy behavior. The main character is a lovesick scientist named Simon who has a crush on a beautiful but mean girl (so mean she's capable of telling him she wouldn't give birth to a baby because she's not the maternal type, but she spends most of the time mating like a rabbit with every man except Simon.) She treats him like a bathroom mop, and he seems to like it, because he keeps trying and trying. Eventually, he believes, she will fall for him.

There's of course a girl who's really cool and likes him a lot. A very interesting Latina girl named Trese who sees in him a potential match in the same sea of deception that's called the San Francisco Nightlife. She's angry at the world but notices in Simon a beacon of hope. Trese has a roommate too and she kinda, kinda, has feelings for her (come on, it's San Francisco, what do you expect!) The development of the story puts us in a crash course to a potential lame end (the good guy gets the cool girl and the mean girl learns her lesson) but the involvement of Simon's best friend, a player named Lorenzo, avoids an end that would make the movie forgettable or in the same bunch of lame stories like "The Notebook" or "P.S. I Love You." To tell you exactly what Lorenzo does or says to Trese and Simon and his group of friends would be to spoil the story. His involvement and his actions caused by his past -a breakup with a beautiful girl who dumped him for a Born-Again Christian leader- is essentially the "McGuffin" of the plot. Without Lorenzo, the movie wouldn't have had any movement.

It seems that men and women have to protect each other of potential damage, in a society that's already paranoid of itself. For men, the friends they think are their real friends are just fake ones trying to harm us and women will just deceive us, so men might as well go on for the ride and see what might come out. Simon finds satisfaction being rejected, Lorenzo finds it thinking about commitment while sleeping with one bartender after another every weekend -not even thanking them for the fun and not even... ehem, tipping!

For me, the most interesting character is Simon's friend Jimmy, an Asian kid who's trying to be a gangster (or at least a fake one) and prove his friends he has his woman under his thumb, but a simple twist of fate regarding a barbecue meat theft will make him realize things are very, very fragile in his life. The tables will turn for him as well, but Korde uses his story as a counterpoint to see what might lie ahead if Simon gets lucky with Jane.

Pain happens for a reason in this symphony of deception, but will it conclude on a major, happy note? This movie can be a great date movie for couples who aren't afraid of their own emotions and have nothing to hide. You won't find the kind of comedy you see in "Wedding Crashers" or "Forgetting Sarah Marshall."

You might find yourself amused and feeling close to the characters, way more than X's and O's in an endless game. The movie is available on Netflix for streaming.

Saturday, August 4, 2012

Nada Personal
(CBS Discos Argentina, 1985)
(CBS Discos Argentina, 1986)
 

Soda Stereo fue la más importante banda de rock en español de los ochenta, y junto a Sui Generis y Los Iracundos, la más influyente en la música sudamericana en toda la corta historia de la música "pop". Ningún grupo ha podido superar el éxito de Soda Stereo porque fueron ellos quienes establecieron las reglas de qué era lo que debía hacerse y qué no en el rock latino. Tomando influencias de la onda New Wave inglesa, de los peinados y maquillaje de The Cure, de las voces de Tears For Fears y Echo & The Bunnymen, además de la estructura de un trio visible acompañado por músicos de apoyo que no tenían por qué ser conocidos por el público, Soda Stereo prácticamente privatizó (sodeó) las ondas de radio en sudamérica entre 1986 y 1989. Gustavo Cerati (guitarra, voz y letras), Zeta (bajo) y Charly Alberti (batería) se iniciaron justo cuando Argentina había salido del régimen militar y ya gozaban de todas las libertades, excepto de una: estaba prohibido escuchar música en inglés ya que Inglaterra les había quitado las islas Malvinas. El mercado musical gaucho estaba, por tanto, listo y necesitado de escuchar música escrita y cantada por y para argentinos. Algo parecido ocurrió cuando en 1968 el presidente del Perú, el General Juan Velasco (ajá, dictador), prohibió a la fuerza la música en inglés y fomentó la música criolla y peruana en general.

La banda tenía sus competidores en ese entonces como Los Enanitos Verdes y GIT, pero éstos no tenían la mística ni la consistencia ni mucho menos la personalidad de sus integrantes: Gustavo Cerati hacía parecer a Marciano Cantero y a Alfredo Toth sus discípulos. Aunque Cerati haya dicho posteriormente que las odió, las canciones del primer LP, Soda Stereo (CBS, 1984) estaban hechas para capturar un público con ganas de relajarse y bailar, no pensar ni protestar políticamente (ya Videla y la junta militar se había encargado de ajustar a la juventud, por lo visto). ¿acaso eran canciones politizadas Por Qué No Puedo Ser Del Jet Set, Te Hacen Falta Vitaminas, Dietético o Sobredosis de TV? De ningún modo. Eran chicle-globos que en cualquier momento se les acabaría el jugo. Los que ya tenían el primer LP en su poder esperaban un segundo quizás con más canciones de ese tipo, pero se encontraron con una obra que superaba largamente sus espectativas. Cerati, por lo tanto, tocaba de mala gana el Vita-Set, pero sabía lo que hacía mientras tanto. Nada Personal es lo mejor que ha hecho Soda Stereo en su carrera, junto a esa bomba roja llamada Dynamo (1992). Si Nada Personal hubiera sido éste el primer LP, dudo mucho que Soda Stereo fuera conocido como es conocido ahora. Cerati utilizó el marketing del primer álbum para lograr el éxito que él esperaba: canciones con letras trascendentales —mucho más que políticas— que se vendan como pan caliente, así a la gente le tome décadas entender lo que se decía.

Cerati nunca cantó acerca de nada "material". Su filosofía era etérea y podía ser interpretada de cualquier manera. Alguna vez llegó a decir que componía canciones de acuerdo a la belleza fonética de las palabras y no a la semántica de su contexto. Es verdad: Nada Personal presentó diez buenas canciones que abordaban temas más íntimos para la juventud, la soledad (Nada Personal, Imágenes Retro), la frustración sexual (Si No Fuera Por…), nostalgia (Ecos) y hasta un número supuestamente intrascendente que retrataba sutilmente la violencia militar y el terrorismo de estado durante la dictadura, disfrazándola de guerra fría ruso-norteamericana (El Cuerpo Del Delito). A nivel personal, Danza Rota y Estoy Azulado son canciones "hermanas" que me traen muchísimos recuerdos de aquel verano en que descubrí a Soda y mi vocación musical, entre otras cosas.

Para cuando salió el tercer álbum, Signos (CBS, 1986) a fines de 1986, Soda Stereo ya era imparable, y el single más popular de este disco, Persiana Americana, es hasta ahora el mayor éxito del grupo (por más que cualquier contreras diga que son las posteriores "La Ciudad de la Furia" o "De Música Ligera"). Signos tenía solo ocho canciones, de las cuales todas seis, por lo menos, fueron éxitos radiales en Latinoamérica. Prófugos era el más puro Funky de los ochenta que, si se desaceleraba, podía semejarse a la canción Superstition de Stevie Wonder; En Camino tenía los primeros adelantos hacia el Techno en el grupo y su estructura musical era suficientemente complicada para los músicos fanáticos que intentaban copiar los arpegios de Cerati. Escuchar la canción título era como sumergirse en agua fría durante una ola de calor citadina; más refrescante, imposible.

El "monstruo" del Festival de Viña Del Mar (su despiadado público) no tuvo más remedio que rendirse ante el trío en aquel inolvidable febrero de 1987. Fue el despertar musical de toda una generación y el punto más alto del rock argentino, en una época en la que, increíblemente, gente como Gustavo Cerati y Charly García producían música nueva con frecuencia.


La magia de un país descubriéndose a sí mismo gracias al rock and roll está ahí. También está la magia aún mayor de una juventud que no siente vergüenza de cantar en su idioma.

Más sodeado, imposible:
Soda Stereo (CBS, 1984) El primero de la banda es un álbum tremendamente bailable y el más accesible al gusto popular ochentero. Fue el anzuelo para aquellos que eventualmente se harían fanáticos indesmayables de la banda. Momentos más destacado: "Sobredosis De TV" (lo que nos pasó a todos los adolescentes, maldita sea) y la canción más política de la banda, abordando el tema de la dictadura y del vacío de mensaje en la música jóven: "Dietético."Dynamo (Sony Discos Argentina, 1992): Tremendo experimento que empujó a la banda a niveles sónicos saturados inmejorables. Ésta es su obra maestra y el momento en el cual la banda llegó al tope de la colina sólo para encontrar un espejo. Se miraron a sí mismos y dijeron: "un álbum más (Sueño Stereo) y Chau."

Wednesday, August 1, 2012

Another World (descatalogado. Columbia, 1977)

Children of the World (descatalogado. Columbia, 1978)

Ambos disponibles en la fantástica caja Complete Columbia Albums Collection (Sony, 2013)


Stan Getz, el saxofonista a quien llamaban “the Sound” por su tono suave y siempre cargado de fino sentimiento, fue uno de los artistas de jazz que más cruzó barreras, las destruyó y creó nuevas tendencias en la música popular. Fue él quien ayudó al guitarrista Charlie Byrd a traer a la Bossanova a los Estados Unidos con el disco Jazz Samba y posteriormente a popularizarla al extremo con Getz/Gilberto, álbum grabado con la participación y las composiciones de Antonio Carlos Jobim, la voz y guitarra de Joao Gilberto y la magnífica, brillante voz de su esposa Astrud. Fue Stan Getz quien tuvo la idea de que ella cante “The Girl From Ipanema”, ante la oposición de su esposo. Getz insistió, logró que Astrud la cante y gracias a esto no sólo hizo que el disco ganara el Grammy al álbum del año 1964, venciendo al mismísimo A Hard Day’s Night de los Beatles, sino que cruzó la frontera entre Norteamérica y Sudamérica, la destruyó, y creó el Brazilian Jazz en Estados Unidos y la Bossanova en Brasil.

Getz hacia fines de los setentas, cual adicto a la heroína, obviamente quería más. Una nueva casa discográfica le había dado la oportunidad de grabar discos experimentales con artistas jóvenes como el pianista Andy Laverne y una nueva generación severa y positivamente afectada por el Bitches Brew de Miles Davis. El saxo tenor de Getz ahora tenía un efecto alucinante llamado Echoplex, el cual creaba texturas, monumentos, paisajes sónicos de gran envergadura usando como base el tono tradicional del saxofonista. Stan Getz no dejaría de usar ese efecto hasta 1991, año de su muerte. Y el tema “Another World” es el mejor ejemplo de esta técnica.

Por tanto, 1977 y 1979 fueron dos años en que Getz cruzó su propia barrera personal y prácticamente empezó a tocar música completamente distinta a la que había hecho hasta ese entonces. También sintió el flujo creativo e innovador del Bitches Brew, pero esta vez sus oídos estaban mucho más enfocados en la juventud de los músicos y en lo que podían hacer, bajo su dirección, con sus instrumentos. El saxofonista estaba dispuesto a ser el nuevo Miles Davis, aprovechando que este último estaba pasando un exilio temporal. Miles reclutaba jóvenes con ideas musicales puras y "corruptibles" para con ellos crear verdaderas nuevas direcciones. Stan Getz iba a hacer lo mismo con Another World y Children of the World.

Hasta mediados del 2010, estos dos discos estaban descatalogados por la Sony Music/ BMG/ Legacy o como se llame dicho conglomerado (muy pronto sólo habrá una sola casa discográfica grande, se los prometo), felizmente la caja Complete Columbia Albums Collection lanzada en el 2013 se ha encargado de incluirlos en CD.





Another World es un álbum doble de fusión que puede codearse con lo mejor de Weather Report, Return to Forever y Wishful Thinking, que eran los grupos a los que Getz quería parecerse. Poco antes de las sesiones de grabación, el saxofonista se dio cuenta que los músicos de su generación estaban empezando a pasar al olvido gracias a la poca divulgación de su material y también, en cierto modo, a su arrogancia. Miles Davis había dejado la trompeta y no volvería a tocarla hasta 1982 con una nueva generación de músicos de las canteras más productivas; del mismo modo que logró hacerlo en 1969 con la tropa del Bitches Brew. Getz buscaba color, innovación, experimentación y alma en su música. No la iba a encontrar con viejos vinagres. Tuvo que recurrir a jóvenes hambrientos de fama y aún entusiasmados en producir música de vanguardia; porque en el Jazz la ley es renovarse o morir. Mike Richmond es un bajista del cual se ha hablado muy poco, pero demuestra en este disco un nivel musical fuera de serie, especialmente en la técnica de stacatto-slapping que desempeña en "Club 7 And Other Wild Places".





Children Of The World es menos experimental pero no por eso menos interesante, ya que es todo un estudio en estilos de percusión del mundo, desde el Raga hindú hasta el montuno caribeño, todo envuelto en un paquete colorido y de comfortable escucha. Lanzado en homenaje al año internacional de los derechos del niño, Getz quería alcanzar a una audiencia más amplia: la portada, un bello dibujo de Charles M. Schulz que presenta a Snoopy tocando el saxofón y a Schroeder en el piano, tenía como objetivo atraer a los niños y adolescentes y hacerles escuchar música jazz instrumental de la buena, en muchos casos por primera vez. Todos los temas, con excepción de "On Rainy Afternoons" y "Don't Cry For Me Argentina" (del musical Evita) fueron escritos y arreglados no por Getz sino por el argentino Lalo Schifrin, un compositor y pianista famoso por miles de temas de TV y cine, especialmente el vibrante tema de la serie "Mission: Impossible". La idea del disco era, partiendo del arreglo que Schifrin le hacía al tema de la ópera sobre la vida de su compatriota Eva Perón, atraer a más gente, especialmente niños, al mundo del jazz moderno usando melodías simples, pero manteniendo como base una complejidad concordante con la filosofía del saxofonista: Getz repetirá su viaje cósmico con el echoplex en "Summer Poem" y "The Dreamer" y mantendrá un trance de ocho minutos de una canción de una sola nota, Si bemol, llamada “Around The Day In Eighty Worlds”. Son dos ejemplos de alucinadas a las que Getz estaba acostumbrado en esa época; pero obviamente él no se desviaba del objetivo de alcanzar a una audiencia más jóven con música más fácil, romántica y amena, como "You, Me and The Spring".
Complete Columbia Albums Collection es la mejor opción para adquirir estos dos y otros discos formidables de la discografía Getz en su periodo experimental de Columbia Records.


Tuesday, July 24, 2012



Want to get soaked with spaghetti sauce, olive oil and wine? Then buy these two DVDs and prepare for 11 hours of Italian history. Be advised that you might find a few ups and downs along the way, and definetly a few bathroom breaks.

Novecento (1900, Bernardo Bertolucci, 1977) 

La Meglio Gioventú (The Best Of Youth, Marco Tulio Giordana, 2003)

I always loved Italian cinema, and specially long italian movies where you get used to the characters and, in a way, end up making "new" friends that will be with you in a strange way. Good Italian films bring the best and the worst of us as contradictory human beings. No wonder we find them fascinating and hard to watch (for some people, at least).

If you have never seen an Italian movie, the idea of 11 hours of power movie watching with subtitles all over might sound crazy, but “crazy” is to not to have seen a masterpiece like Novecento; A politics-fueled drama that tries to explain, in a biased way, why Italy became so messed up during the first part of the 20th Century. By entering the lives of two friends, one rich and the other poor, we see how Italy’s farmers develop socialism and the land owners create fascism to counter-attack them and protect their interests at any costs.


Bertolucci displays a stereotyped society where everything is black and white with no chance of gray shadows. You might criticize this approach but it seems that times were more contrasted then than now. Alfredo (Robert DeNiro), the privileged grandson of a landowner who faced the worst famine in the history of Italy, seems to care only about cars and girls and the easy life, until he gets face-to-face with the reality of a changing social structure. His best childhood friend happens to be a revolutionary named Olmo (Gerard Depardieu), "the bravest of them all". His name becomes a battle name for a new generation of socialists ready to bring justice in Italy, after Liberation day.

But the tale is told in a five-hour flashback where both friends take different paths of life and meet every once in a while, like for instance having sex with an epileptic prostitute. Both of them will fall in love with the women both deserve, of course. Olmo will marry a union leader named Anita (Stefania Sandrelli) and Afredo will hitch Ada, the ultimate early 20th century drama queen and female wreck (played by the gorgeous Dominique Sanda, naked and banged by DeNiro’s ass, no less).

The movie features a great, superb villian named Atilla (Donald Sutherland) who would be the equivalent to Darth Vader if this movie was Star Wars. But Darth Vader was a black Teletubbie compared to the monstrous character brought by Sutherland: a guard dog protecting the landowners' interests at all costs, burning elder people's homes with them inside, smashing cats, raping and murdering children and gathering a crowd of mean, union-worker bashers; ultimately contributing to consolidate the Italian Fascist party. Bertolucci, when he was shooting the movie, was a member of the communist party, and shows us how evil a society could be living under the iron fist of right-wing politics.

Bertolucci looked at his own political upbringing and realized during the making of this epic that communism was, maybe, as bad as fascism; therefore making the movie criticized by both sides of the political spectrum. Both in the U.S.S.R. and in the U.S. it was seen as red-flagged propaganda; however, the socialist governments also noticed the film had a sour view to their freedom's repression. Too much politics and confusion made Novecento a brilliant flop.

La Meglio Gioventú covers the second half of the 20th century in a more fresh and maybe naïve way. This time there won’t be social struggles between the main characters, brothers Nicola and Mateo, but they will see the dramatic changes right in front of their eyes. After failing miserably at taking a mentally retarded girl (most beautiful Italian donna ever Jasmine Trinca
) back to her father’s home in the Heart of the Country, Nicola (Luigi Lo Cascio) and Matteo (Alesso Boni) split and travel on different paths of the same National history. Matteo will get the worst: after being deceived by the society -not his friends-, he becomes alienated and depressed and joins the army, and afterwards the police, and goes chasing down the mafiosos of Sicilia. Love is around the corner but he seems not to notice it, as he goes out with a cute librarian (Maya Sansa) who will only confirm that Matteo's destiny might be doomed. Matteo is a tortured soul carrying the guilt and sins of the entire country. He doesn't know how to deal with it.

Nicola is the romantic and lucky one, extremely good-hearted and positive. We expect him to have a cool, relaxed life after he travels to Norway, hangs out with some hippies and nails a Norwegian lumberjack's daughter. After the tragic Firenze floods, he returns to help rescue what's left of the Italian culture -or what's left of him- and in that "down" moment he gets involved in a painful love affair with a mean woman named Giulia (Sonia Bergamasco). Of course at the beginning she's not mean: she's haunting, she's cool, she's blonde, and she plays piano so good she should be recording for Naxos. They will have a child together and live through the years of violence and despair Italy had afterwards. The hatred will reach Julia instead of good ol' Nicola and their daughter, and Julia becomes one of the greatest mean and troubled women I've ever seen in a movie. Not only a bitch on her own right but also a plain and simple criminal, following wrong ideals. Giulia and Nicola's daughter will, in a way, fix things eventually between them but there won't be anything to do for them as a couple when Nicola finds unexpected love towards the end of the movie in one of the most beautiful romantic scenes ever put on film. I'm serious.

There couldn't be two more different directors than Bertolucci and Giordana, but they are telling the same story of coming out of age, event tho from different points of view: one is the the finger-pointing, the socialist, where emotions are just consequences of the politics applied through a big picture. The other is a more personal and melancholic one, where emotions are just that. In Best Of Youth the history of Italy is just a background, not the forefront that Bertolucci tries to shove us, in an intellectual way. Giordana and Bertolucci might be long lost brothers of the same heartland.



Los medios, aquellos en los que cada día la gente cree menos, tienden a atacar cualquier trabajo de ficción cuando pasan cosas como el tiroteo en un cine de Aurora, Colorado, poco después de la medianoche del 20 de julio. Nunca se atacarán entre ellos, porque al acusar trabajos de ficción entra a tallar la censura política, el miedo, el horror, la represión.

Pero claro, esos que critican la película de Batman por su "violencia" (porque no es real) consideran que hay otras formas de violencia sin comillas que sí están bien y son adecuadas: mandar jóvenes a una guerra como la de Irak, declarada en base a mentiras, es un ejemplo. El unirse a una pandilla e iniciarse matando a alguien en un robo a mano armada es otro. Y nadie dice que haya que prohibir o regular las armas de fuego, como tampoco nadie cuestiona el hecho de que un joven desquiciado pudiera comprar 6,000 balas por Internet sin más que una tarjeta de crédito y financiado por la ayuda federal que recibía por sus estudios. Así es, usó el dinero de los contribuyentes.

Si el asesino del cine se copió de alguien, no creo que haya sido del Guasón según versiones de lo que dijo durante el tiroteo o a la policía; más bien creo que fue del asesino de Noruega que hizo algo parecido el año pasado, vengándose de la gente que en la escuela lo había tratado muy mal, o del hecho que no podía conseguir trabajo debido a la inmigración desde los países del medio oriente.

El desquiciado del tiroteo del 20 de julio, cuyo nombre no voy a mencionar para evitar que su ya inflada popularidad siga creciendo, va a alegar demencia y seguro va a decir que es el Guasón para salvarse de la pena de muerte, pero a diferencia del Guasón que nunca muere y si muere vuelve a aparecer, creo que le espera la inyección letal por toda la evidencia y planificación.

Yo ya no veo los noticieros porque me asombra la ignorancia o la dejadez de las salas de redacción. Todos acusan a la película o al personaje creado por Bob Kane en 1939, pero nadie discute el hecho de lo fácil que es comprar armas en Colorado, donde cualquiera puede adquirir armas de largo alcance con casi ninguna restricción, y no me extraña que el asesino se haya mudado de California a Colorado sólo por eso (hay límites en los calibres de las armas que se venden en California).

Recordemos que fue en Columbine, Colorado, a 13 millas de Aurora, en donde ocurrió la matanza de Columbine en 1999, con dos chicos vestidos como los personajes de la película Matrix que mataron a 12 personas en una escuela. ¿Cómo compraron esas armas de uso militar? Pues con dinero en efectivo, y para colmo eran menores de edad. ¿Quienes se las vendieron? Ve tú a saber. Es un país capitalista.

La prensa, al dispersar miedo e ignorancia para cubrir la falta de educación que un país como EE.UU. padece desde hace más de 50 años, busca excusas a todo de manera bien fácil, sin considerarse responsable o cómplice de la violencia social. “Ah, fue la película esta, o el comic aquel, porque el asesino lo dijo”. Cuando alguien escucha a un asesino y le obedece luego de que este ha sido arrestado, le está dejando ganar, como Al Qaeda que literalmente creó un nuevo departamento en el gobierno estadounidense y una burocracia mucho más compleja y despilfarradora. Hay gente que no va al cine ahora por temor, igual que en el 2001 cuando se instauró un sistema paranoico-burocrático de seguridad aérea que simplemente es un desperdicio de recursos fundado en el miedo a un frasco de leche materna o a los zapatos o calzoncillos de alguien.

Yo creo que ver y sufrir tanta violencia real, doméstica, bélica, política, etc. afecta más la cabeza de alguien que una película de dos horas. Los fanáticos que murieron esa noche jamás mataron una mosca, y esperaron con fervor el desenlace de una de las mejores puestas en escena cinematográficas de toda la historia. Si el asesino hubiera sido un verdadero fanático de Batman, hubiera ido sin armas (Batman las aborrece), se hubiera sentado a ver la película y de ahí se hubiera ido a su casa a seguir fantaseando frente a su computadora.
Christian Bale (Batman/ Bruce Wayne) y su esposa en el memorial de las víctimas en Aurora, Colorado. Me recuerdan a Batman y Gatúbela de la película, luego de que los fanáticos les pidieran ir a ver a los sobrevivientes del tiroteo. Bale subió sus puntos, y la Warner también.

Al menos ahora la gente está conversando de esto en sus casas, en sus trabajos y con sus amigos, y ojalá algo bueno salga de esto: una legislación y un control más severo a la venta de armas, y una reducción en su volumen de ventas. Es bueno conversar, pero es malo sentir miedo. Cuando la gente y en general los países tienen miedo se arman. Y a más armas, más miedo, como en la guerra fría donde los dos países que derrotaron a Hitler y su demencial máquina de guerra pudieron literalmente haber destruido el mundo con la energía nuclear.

Nada bueno saldrá del miedo que la prensa nos quiere meter en la cabeza (que la culpa es de una película como hace 100 años los libros de romances pervertían las mentes de las mujeres decentes), de la censura que organismos como la MPAA quiere imponer no solo en los cines de EE.UU. sino del mundo, ni mucho menos de lo que un asesino quiere que sintamos: pavor.

Más que pavor, los fanáticos sobrevivientes sentimos pena por los doce caídos, por aquellos seguidores de Batman que, cual Jason Todd como Robin en "A Death In The Family", murieron a manos de un psicópata (que no voy a comparar con el Guasón porque eso es exactamente lo que este sujeto quiere).

Pero en fin, vi la película The Dark Knight Rises y me gustó -quizás no tanto como la del 2008 con Heath Ledger haciendo de Guasón- y estoy seguro que los que murieron también les hubiera gustado, como buenos fanáticos. Ellos hubieran querido ver el final de la trilogía del caballero oscuro, del símbolo de la esperanza que Ciudad Gótica tuvo durante sus más difíciles momentos, y los sobrevivientes lo llegamos a ver por ellos. Los muertos hablan y nos dicen que la función debe continuar, porque el cine es fantasía, escapismo, no realidad.