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Wednesday, December 19, 2012


Tug of War (EMI, 1982)
PAUL McCARTNEY

18 de julio del 2002. Paul McCartney cumple 60 años. Ese día, la estación de radio de Los Angeles K-EARTH 101.1 FM difundió canciones de los Beatles y de McCartney todo el día. Los oyentes llaman a la radio en grandes números y una oyente le pregunta al DJ cuál es el mejor momento de la carrera solista de Paul (incluyendo, supongo, Wings). Yo digo Tug of War. El DJ dice Band On The Run. Olvidémonos de Band On The Run por un momento. La obra cumbre de McCartney es Tug of Warlanzado en Abril de 1982. La impactante portada nos sugiere, con sus tonos rojizos, que Paul está tremendamente estresado mientras oye por unos audífonos una noticia estremecedora. Obviamente era la muerte de John Lennon, pero pudo haber sido el ascenso al poder de Margaret Thatcher. Es un dísco típicamente nervioso y británico de 12 temas relacionados, creo, a lo que McCartney estaba pasando por ese momento: la ruptura de Wings luego de un arresto en Japón por posesión de marihuana, el negacionismo propio de Paul ante los problemas que le aquejaban (probablemente maritales, eso no lo sabremos nunca), y claro, la muerte de su amigo y archirrival John Lennon a manos de un psicópata obsesionado en ser como él. Paul medita sobre estos asuntos en "Take It Away" y "Here Today", esta última una canción para John, quien lamentablemente no estaba ahí para oirla (aunque la primera vez que la oí pensé que se trataba de una canción para Linda, su esposa, quien lo había abandonado temporalmente). Si John la hubiera escuchado, según Paul, estaría riéndose. La canción puede ser una secuela de "Yesterday", grabada con la misma guitarra eléctrica, el mismo cuarteto de cuerdas, y el mismo productor. Es el equivalente a un ramo de rosas rojas a la tumba inexistente de John.

Lennon, en verdad, disfrutaba oir de las canciones de Paul. Si no las admiraba, al menos las escuchaba para analizarlas a su gusto. De hecho, ya había mencionado que le gustaba "Coming Up", lanzada poco antes de su muerte. Yoko le contó a Paul que John había oído todo disco de Paul hasta el Back To The Egg (MPL, 1979), y John quizás nunca le contó a Paul que lo hacía. De eso se trata "Here Today" y probablemente todo el Tug Of War. Es un ejercicio de nostalgia y una oda a la ausencia causada por conflictos interpersonales. Algo así como esa otra joya llamada Wish You Were Here de Pink Floyd.

El disco cierra con "Ebony and Ivory", una canción contra la intolerancia racial que partió de una discusión que Paul tuvo con Linda. Hombres carismáticos y de personalidad definida como Paul tienen el lujo de tener buenas mujeres a su lado con las cuales conversar y hasta discutir alturada y plácidamente. Stevie Wonder colabora con Paul en este tema y en "What You're Doing", un número funky muy bien logrado. En general, los artistas que colaboran con Paul son de lujo: Carl Perkins canta con Paul "Get It" como un tributo a sí mismo y al rockabilly que inspiró a los Beatles. Ringo Starr y Steve Gadd tocan la batería juntos en "Take It Away". Eric Stewart de 10cc también está en las voces. Es un trabajo perfecto, con temas impecables de calibre Beatle como "The Pound is Sinking" y "Somebody Who Cares".

El tema título manda un guiño a "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band" con la introducción de la audiencia que espera a que la banda empiece a tocar. "Wanderlust" tuvo el potencial de ser un single y canción para estadios, pero por alguna razón no lo fue. "Dress Me Up As A Robber" absorbe la energía de Earth, Wind and Fire, muy presente en esa época -si no pregúntenle a Jeff Lynne de la ELO- y McCartney prueba una vez más que es un bajista verdaderamente virtuoso. "Ballroom Dancing" es un número bailable que recuerda vagamente a "I Saw Her Standing There", y aunque es un buen tema, creo que el disco pudo haber prescindido de éste: Paul usaría los demás temas grabados durante las sesiones para su siguiente disco Pipes of Peace, un disco bastante criticado.

En general, Tug of War es prueba fehaciente de que 1982 fue un buen año para la música pop producida y marketeada con millones de dólares aquí y allá. Paul no salió de gira con este disco supuestamente por temor a ser abaleado por otro chiflado, y tuvo que esperar siete años y grabar un gran disco (Flowers In The Dirt) para poder tener frente a él a las audiencias del mundo.

Saturday, November 17, 2012




(también conocido como Clics Modernos, Interdisc, 1983)


Me ha tomado mucho condensar y anotar mis pensamientos sobre este magnifico disco del bigote bicolor García, aquel genio incomprendido capaz de convocar las emociones más sinceras en una canción, aunque le tome el pelearse con la prensa, arrebatarse en el escenario y llegar a tirarse del noveno piso de un hotel para caer a una piscina. Estas cosas las hace por una buena causa: la estabilidad emocional del argentino promedio, y la de él.

En Modern Clix, los temas guardan una similitud temática y melódica asombrosa, haciendo de éste el segundo disco "conceptual" de García con el planteamiento musical de sintetizadores creando abundantes acordes suspendidos. Es casi como oir una sola canción mimetizándose en diferentes ritmos y claves. El disco sonaba muy moderno para su época y ahora suena mejor que nunca gracias a la remasterización realizada el 2004. Claro que en LP edición argentina, el sonido sería pues... brutal.

Como ya lo habíamos mencionado en el artículo sobre Yendo De La Cama Al Living, García buscaba la redención de todo un país que mantuvo la boca cerrada después de 6 años de dictadura militar dura y represiva y que después se lavó las manos de toda la sangre derramada. Este álbum está referido también a esa época, específicamente con tres temas: "Nos Siguen Pegando Abajo," "Los Dinosaurios" y "Plateado Sobre Plateado." En el primero se describen los típicos incidentes de los operativos de inteligencia para amedrentar opositores y críticos del gobierno. "Los Dinosaurios" es un estatuto de culpabilidad ante la impotencia de no haber ayudado a los amigos que están en la cárcel o quién sabe dónde. "Plateado Sobre Plateado," probablemente el mejor tema del disco, presenta un arrebatador encierro nostálgico describiendo el exilio masivo de argentinos a Europa.






"Nos Siguen Pegando Abajo," en Luna Park, Buenos Aires, 1983

Aparte de "Nos Siguen Pegando Abajo," no hay descripciones de los actos de violencia, solo emociones provocadas por las consecuencias: un amigo desaparecido, un viaje a través del Atlántico sin retorno, una casa vacía sin razón aparente. Hasta ahora es un misterio para muchos qué es lo que realmente pasó en Argentina entre 1976 y 1983. Es misión de Argentina y sólo Argentina el saberlo.

En "No Soy Un Extraño" Charly regresa a su Buenos Aires querido y lo encuentra cambiado. La gente ya no es la misma y muchas bocas están calladas, aunque los militares ya no patrullan las calles. Cuando él canta vamos a pescar dos peces con la misma red, ¿A qué se refiere? ¿A una declaración de su bisexualidad? ¿O a un simple encuentro con una encrucijada? En una época de transición generalizada, Buenos Aires cambiaba a una velocidad dramática y lo más probable es que esta canción haya sido analizada desde un punto de vista político; nada más.

"Dos Cero Uno (Transas)" son dos minutos autobiográficos minimalistas que conectan a "Nuevos Trapos," una égloga urbana sobre la búsqueda de lo que nos falta en la billetera y en la cabeza. Los argentinos no pueden vivir sin preocuparse de algo, y algunos se preocupan en demasía de la apariencia: "Bancate Ese Defecto" cuenta la historia de una chica (la República Argentina) la cual no está contenta ni con su nariz ni con sus tetas (lo que dejaron los militares), y lo primero que debe hacer para superar su pasado es aceptarlo. Magnífica analogía que nos toca a todos los latinoamericanos en general.

Músicos neoyorquinos adornan el disco cual querubines alrededor de un cuadro navideño. Lee Ritenour se deja notar en "No Soy Un Extraño" y "Plateado Sobre Plateado," aunque el control instrumental de todo el disco está dominado por García, haciendo de éste su disco más personal. A propósito, para canciones sobre frustración personal generalizada, ahí está el mayor éxito de este disco, "No Me Dejan Salir (Estoy Verde):" un número funk donde García samplea, como todo el mundo lo ha estado haciendo desde tiempos inmemoriales, a James Brown.

Véase el videoclip de "No Me Dejan Salir (Estoy Verde)"





El disco en general es perfecto, ningún tema está de más y nos sorprende que esto sea así. García lanzaría una producción brillante más: "Piano Bar" y a partir de entonces su capacidad creativa iría en picada gracias a las drogas. Da pena decirlo pero las drogas se han llevado a dos Argentinos brillantes en su medio: Diego Maradona y Charly García. Emocionalmente, no hay diferencia entre el segundo gol de Maradona ante Inglaterra en el Mundial de México 86 y el triunfo artístico de Clics Modernos. Ambas son obras geniales, orgullo para los argentinos, de exportación para el mundo. Ambas hechas por hombres torturados que lamentablemente escogieron un mal camino que los alejó de lo que mejor sabían hacer, dejando a muchos fanáticos y seguidores decepcionados. Felizmente, ambos parecen haberse recuperado de una forma u otra, ganado un poco más de peso, y obtenido algo de control en sus vidas.


Más Charly?
Piano Bar: La continuación del Clix. Es un álbum mucho más violento líricamente. Ahí están "Rap del Exilio", "Demoliendo Hoteles" y "Cerca de la Revolución" que van más allá del subconsciente y se convierten en gritos de guerra. "Total Interferencia" es un lamento final brillante que nos vuelve a preguntar: ¿Dónde está Charly?
Tango (CBS, 1986): Pedro Aznar y Charly García graban un "EP" de 6 canciones. Entretenido, pero no trascendental. Aznar tiene una joya subvaluada aquí: La misteriosa "Culpable Eternamente."
Parte de la Religión (CBS, 1987): A mi me pareció inferior a lo que había hecho antes. García empezaba su declive artístico, pero antes de caer en manos de la mediocridad, nos dejó "Rap de las Hormigas", "No Voy en Tren" y "Buscando Un Símbolo de Paz."

Sunday, October 14, 2012

Ver la película Woodstock 25 años después de haberla visto por primera vez por televisión es aún más impresionante que aquella noche de sábado en 1987, frente a la caja boba con la señal abierta del canal 27 UHF. Considerando todo lo que significó el festival para el Rock, en lo positivo y negativo, sólo queda afirmar que fue un hito inmenso. Un hito que cambió mi vida y de seguro la tuya. Adoro el festival y los artistas que allí se presentaron. También adoro a la audiencia, y la película hace que el público se deje querer.
 
Uno se puede percatar que los asistentes son tan o más interesantes que los artistas que tocaron en dicho festival. Menos mal que los productores de la película decidieron no darnos simplemente una película con canciones en vivo, sino todo el paquete: Mientras John B. Sebastian canta sobre los sueños frustrados de la generación anterior, una pareja de “hippies” quizás de menos de 17 años cuentan a la cámara cómo se fugaron de casa, viven en una comuna, y cómo entienden el amor libre. Ella lo ama a él, él a ella, pero tienen la libertad de juntarse con quien quieran. Apuesto a que ni él ni ella se atrevieron a ponerse los cuernos. Ambos sienten fascinación, miedo, curiosidad y sobre todo, al final, una gran alegría, o alivio, de que algo grande está pasando frente a ellos.

Eso grande incluía a gente como Johnny Winter:
 
Johnny Winter no apareció en la versión original del film Woodstock. Aquí su performance de "Mean Town Blues", que está en el DVD extra de la edición extendida de la película.


Creo que fue el evento masivo, con resultados positivos, más trascendental del mundo en el siglo XX. Dudo que haya otro igual en donde todo salga mal pero igual las cosas continúen funcionando bien porque exista un objetivo más importante que cumplir. Recordemos que los organizadores originales de Woodstock hicieron dos versiones más, en 1994 y el 2004,  pero fueron horribles: una carísima, la otra más cara todavía, lo que provocó desmanes y hasta muertos. No, en Bethel, New York, en aquel Agosto de 1969, había un paraíso en una zona de desastre, parafraseando a Wavy Gravy. Las dos únicas muertes fueron accidentales: una sobredosis de heroína y un asistente atropellado por un tractor. La gente regresó contenta a sus casas, después de haber presenciado un desfile de estrellas hasta ahora inigualable, pero sin hacer caso a John B. Sebastian quien les dijo que por favor recojan su basura a la salida.

Justo ahora, cuatro décadas después, vemos que el festival tenía un mensaje mucho más profundo que Paz y Amor y Haz el Amor y no la Guerra. Los chicos que fueron al festival demostraron que estaban hechos de estrellas, y que no temían preguntarse cosas como ¿“vale la pena cruzar el Pacífico para matar gente que no nos ha hecho daño”? o “¿Qué clase de religión es aquella que, por un lado, te dice que no hay que matar pero cuando vas a matar con un uniforme y una bandera está bien?”

No en vano se ha vilipendiado a los hippies por tantos años... pero ese es otro tema porque hay hippies y “hippies”. Y yo personalmente he gozado a los dos grupos: un grupo tiene ideas claras, con las cuales puedes estar de acuerdo o no, pero viven en base a ellas. Algo casi imposible incluso en estos tiempos. Creen en el reciclaje, en políticas medioambientales, y sobre todo escuchan y participan en un intercambio de ideas. Trabajan y pagan impuestos, preguntándole al gobierno a dónde carajos va a parar cada dólar que le dan. El otro grupo sólo busca vivir gratis a costa de los demás, ya sea de sus impuestos o del sillón de la sala. En caso de una situación que les convenga, son capaces de cambiar de ideas rapidísimo: si en 1969 pedían detener la polución de las petroleras, ahora preguntan si el calentamiento global no es un cuento inventado por los comunistas. Si en 1980 tocaban guitarra protestando contra la elección de Ronald Reagan, el 2012 votarán por Mitt Romney porque así es la vida. En menos de cinco minutos nos podemos dar cuenta a qué grupo pertenece una persona de la nación Woodstock que acabamos de conocer.

Agosto de 1969 fue un momento clave, también: jamás habían habido tantos jóvenes en Estados Unidos. Cinco años antes, esa millonada adolescente vio a los Beatles en el programa de Ed Sullivan y sus radios transistorizados le dieron sentido, rumbo, a sus vidas. Eran los hijos de los que regresaron de la Segunda Guerra Mundial. Eran aquellos que no querían otra guerra de esas (aunque sus hijos y nietos posteriormente hayan muerto en Irak y Afganistán). Eran aquellos que perdieron la inocencia de un mundo nuevo y una nueva frontera cuando Kennedy murió abaleado y la guerra de Vietnam se desató producto de una mentira. Fueron aquellos que empezaron a preguntarse: "¿Dónde quedó aquel sueño de posguerra que nos prometieron en el 45?" Ellos fueron el caldo de cultivo perfecto para una revolución cultural, que pudo haber dado para más. La película muestra ambas caras de una moneda al aire: una generación vieja, aburrida, retrógrada y obsoleta que no comprende nada nuevo, y una juventud verdaderamente rebelde dispuesta a hacer saber al mundo que la guerra es muerte, y la música es vida. Un mes antes el hombre había llegado a la luna, y en Woodstock 400,000 asistentes volaron -ayudados o no con sustancias alucinógenas- con música maravillosa como la de Santana, Janis Joplin, Jefferson Airplane, Ten Years After, Canned Heat, The Who. Un mar de gente se enfrentó a la intemperie y, aunque muchas veces se haya tildado a los hippies de ateos, éstos rezaron a un poder superior para que la lluvia escampe.

Por más que se le intente comparar eventos como Coachella, Burning Man o Lollapalooza, Woodstock fue una anomalía única e irrepetible: la película que se hizo sobre el festival lo demuestra con un encanto e inocencia sorprendentes. Jamás tuvo un escenario artistas de tan alta calidad y en un momento tan importante. Bob Dylan no estuvo, pero la locación del festival tuvo algo de homenaje al judío errante. Nixon sería re-elegido presidente poco después, y la nación Woodstock demostró que una elección limpia elige presidentes limpios para un país limpio (aunque el festival dejara basura como para pasársela recogiendo hasta ahora). No siempre habrán líderes limpios, es verdad, pero al menos el espíritu de deseo de un mundo justo no debe perderse.


Saturday, August 4, 2012


Nada Personal
(CBS Discos Argentina, 1985)
(CBS Discos Argentina, 1986)
 

Soda Stereo fue la más importante banda de rock en español de los ochenta, y junto a Sui Generis y Los Iracundos, la más influyente en la música sudamericana en toda la corta historia de la música "pop". Ningún grupo ha podido superar el éxito de Soda Stereo porque fueron ellos quienes establecieron las reglas de qué era lo que debía hacerse y qué no en el rock latino. Tomando influencias de la onda New Wave inglesa, de los peinados y maquillaje de The Cure, de las voces de Tears For Fears y Echo & The Bunnymen, además de la estructura de un trio visible acompañado por músicos de apoyo que no tenían por qué ser conocidos por el público, Soda Stereo prácticamente privatizó (sodeó) las ondas de radio en sudamérica entre 1986 y 1989. Gustavo Cerati (guitarra, voz y letras), Zeta (bajo) y Charly Alberti (batería) se iniciaron justo cuando Argentina había salido del régimen militar y ya gozaban de todas las libertades, excepto de una: estaba prohibido escuchar música en inglés ya que Inglaterra les había quitado las islas Malvinas. El mercado musical gaucho estaba, por tanto, listo y necesitado de escuchar música escrita y cantada por y para argentinos. Algo parecido ocurrió cuando en 1968 el presidente del Perú, el General Juan Velasco (ajá, dictador), prohibió a la fuerza la música en inglés y fomentó la música criolla y peruana en general.

La banda tenía sus competidores en ese entonces como Los Enanitos Verdes y GIT, pero éstos no tenían la mística ni la consistencia ni mucho menos la personalidad de sus integrantes: Gustavo Cerati hacía parecer a Marciano Cantero y a Alfredo Toth sus discípulos. Aunque Cerati haya dicho posteriormente que las odió, las canciones del primer LP, Soda Stereo (CBS, 1984) estaban hechas para capturar un público con ganas de relajarse y bailar, no pensar ni protestar políticamente (ya Videla y la junta militar se había encargado de ajustar a la juventud, por lo visto). ¿acaso eran canciones politizadas Por Qué No Puedo Ser Del Jet Set, Te Hacen Falta Vitaminas, Dietético o Sobredosis de TV? De ningún modo. Eran chicle-globos que en cualquier momento se les acabaría el jugo. Los que ya tenían el primer LP en su poder esperaban un segundo quizás con más canciones de ese tipo, pero se encontraron con una obra que superaba largamente sus espectativas. Cerati, por lo tanto, tocaba de mala gana el Vita-Set, pero sabía lo que hacía mientras tanto. Nada Personal es lo mejor que ha hecho Soda Stereo en su carrera, junto a esa bomba roja llamada Dynamo (1992). Si Nada Personal hubiera sido éste el primer LP, dudo mucho que Soda Stereo fuera conocido como es conocido ahora. Cerati utilizó el marketing del primer álbum para lograr el éxito que él esperaba: canciones con letras trascendentales —mucho más que políticas— que se vendan como pan caliente, así a la gente le tome décadas entender lo que se decía.

Cerati nunca cantó acerca de nada "material". Su filosofía era etérea y podía ser interpretada de cualquier manera. Alguna vez llegó a decir que componía canciones de acuerdo a la belleza fonética de las palabras y no a la semántica de su contexto. Es verdad: Nada Personal presentó diez buenas canciones que abordaban temas más íntimos para la juventud, la soledad (Nada Personal, Imágenes Retro), la frustración sexual (Si No Fuera Por…), nostalgia (Ecos) y hasta un número supuestamente intrascendente que retrataba sutilmente la violencia militar y el terrorismo de estado durante la dictadura, disfrazándola de guerra fría ruso-norteamericana (El Cuerpo Del Delito). A nivel personal, Danza Rota y Estoy Azulado son canciones "hermanas" que me traen muchísimos recuerdos de aquel verano en que descubrí a Soda y mi vocación musical, entre otras cosas.

Para cuando salió el tercer álbum, Signos (CBS, 1986) a fines de 1986, Soda Stereo ya era imparable, y el single más popular de este disco, Persiana Americana, es hasta ahora el mayor éxito del grupo (por más que cualquier contreras diga que son las posteriores "La Ciudad de la Furia" o "De Música Ligera"). Signos tenía solo ocho canciones, de las cuales todas seis, por lo menos, fueron éxitos radiales en Latinoamérica. Prófugos era el más puro Funky de los ochenta que, si se desaceleraba, podía semejarse a la canción Superstition de Stevie Wonder; En Camino tenía los primeros adelantos hacia el Techno en el grupo y su estructura musical era suficientemente complicada para los músicos fanáticos que intentaban copiar los arpegios de Cerati. Escuchar la canción título era como sumergirse en agua fría durante una ola de calor citadina; más refrescante, imposible.

El "monstruo" del Festival de Viña Del Mar (su despiadado público) no tuvo más remedio que rendirse ante el trío en aquel inolvidable febrero de 1987. Fue el despertar musical de toda una generación y el punto más alto del rock argentino, en una época en la que, increíblemente, gente como Gustavo Cerati y Charly García producían música nueva con frecuencia.


La magia de un país descubriéndose a sí mismo gracias al rock and roll está ahí. También está la magia aún mayor de una juventud que no siente vergüenza de cantar en su idioma.


Más sodeado, imposible:

Soda Stereo (CBS, 1984) El primero de la banda es un álbum tremendamente bailable y el más accesible al gusto popular ochentero. Fue el anzuelo para aquellos que eventualmente se harían fanáticos indesmayables de la banda. Momentos más destacado: "Sobredosis De TV" (lo que nos pasó a todos los adolescentes, maldita sea) y la canción más política de la banda, abordando el tema de la dictadura y del vacío de mensaje en la música jóven: "Dietético."Dynamo (Sony Discos Argentina, 1992): Tremendo experimento que empujó a la banda a niveles sónicos saturados inmejorables. Ésta es su obra maestra y el momento en el cual la banda llegó al tope de la colina sólo para encontrar un espejo. Se miraron a sí mismos y dijeron: "un álbum más (Sueño Stereo) y Chau."

Tuesday, July 24, 2012



Want to get soaked with spaghetti sauce, olive oil and wine? Then buy these two DVDs and prepare for 11 hours of Italian history. Be advised that you might find a few ups and downs along the way, and definitely a few bathroom breaks.

Novecento (1900, Bernardo Bertolucci, 1977) 

La Meglio Gioventú (The Best Of Youth, Marco Tulio Giordana, 2003)

I always loved Italian cinema, and specially long Italian movies where you get used to the characters and, in a way, end up making "new" friends that will be with you in a strange way. Good Italian films bring the best and the worst of us as contradictory human beings. No wonder we find them fascinating and hard to watch (for some people, at least).

If you have never seen an Italian movie, the idea of 11 hours of power movie watching with subtitles all over might sound crazy, but “crazy” is to not to have seen a masterpiece like Novecento; A politics-fueled drama that tries to explain, in a biased way, why Italy became so messed up during the first part of the 20th Century. By entering the lives of two friends, one rich and the other poor, we see how Italy’s farmers develop socialism and the land owners create fascism to counter-attack them and protect their interests at any costs.


Bertolucci displays a stereotyped society where everything is black and white with no chance of gray shadows. You might criticize this approach but it seems that times were more contrasted then than now. Alfredo (Robert DeNiro), the privileged grandson of a landowner who faced the worst famine in the history of Italy, seems to care only about cars and girls and the easy life, until he gets face-to-face with the reality of a changing social structure. His best childhood friend happens to be a revolutionary named Olmo (Gerard Depardieu), "the bravest of them all". His name becomes a battle name for a new generation of socialists ready to bring justice in Italy, after Liberation day.

But the tale is told in a five-hour flashback where both friends take different paths of life and meet every once in a while, like for instance having sex with an epileptic prostitute. Both of them will fall in love with the women both deserve, of course. Olmo will marry a union leader named Anita (Stefania Sandrelli) and Afredo will hitch Ada, the ultimate early 20th century drama queen and female wreck (played by the gorgeous Dominique Sanda, naked and banged by DeNiro’s ass, no less).

The movie features a great, superb villian named Atilla (Donald Sutherland) who would be the equivalent to Darth Vader if this movie was Star Wars. But Darth Vader was a black Teletubbie compared to the monstrous character brought by Sutherland: a guard dog protecting the landowners' interests at all costs, burning elder people's homes with them inside, smashing cats, raping and murdering children and gathering a crowd of mean, union busters; ultimately contributing to consolidate the Italian Fascist party. Bertolucci, when he was shooting the movie, was a member of the communist party, and shows us how evil a society could be living under the iron fist of right-wing politics.

Bertolucci looked at his own political upbringing and realized during the making of this epic that communism was, maybe, as bad as fascism; therefore making the movie criticized by both sides of the political spectrum. Both in the U.S.S.R. and in the U.S. it was seen as red-flagged propaganda; however, the socialist governments also noticed the film had a sour view to their freedom's repression. Too much politics and confusion made Novecento a brilliant flop.

La Meglio Gioventú covers the second half of the 20th century in a more fresh and maybe naïve way. This time there won’t be social struggles between the main characters, brothers Nicola and Mateo, but they will see the dramatic changes right in front of their eyes. After failing miserably at taking a mentally retarded girl (most beautiful Italian donna ever Jasmine Trinca
) back to her father’s home in the Heart of the Country, Nicola (Luigi Lo Cascio) and Matteo (Alesso Boni) split and travel on different paths of the same National history. Matteo will get the worst: after being deceived by the society -not his friends-, he becomes alienated and depressed and joins the army, and afterwards the police, and goes chasing down the mafiosos of Sicilia. Love is around the corner but he seems not to notice it, as he goes out with a cute librarian (Maya Sansa) who will only confirm that Matteo's destiny might be doomed. Matteo is a tortured soul carrying the guilt and sins of the entire country. He doesn't know how to deal with it.

Nicola is the romantic and lucky one, extremely good-hearted and positive. We expect him to have a cool, relaxed life after he travels to Norway, hangs out with some hippies and nails a Norwegian lumberjack's daughter. After the tragic Firenze floods, he returns to help rescue what's left of the Italian culture -or what's left of him- and in that "down" moment he gets involved in a painful love affair with a mean woman named Giulia (Sonia Bergamasco). Of course at the beginning she's not mean: she's haunting, she's cool, she's blonde, and she plays piano so good she should be recording for Naxos. They will have a child together and live through the years of violence and despair Italy had afterwards. The hatred will reach Julia instead of good ol' Nicola and their daughter, and Julia becomes one of the greatest mean and troubled women I've ever seen in a movie. Not only a bitch on her own right but also a plain and simple criminal, following wrong ideals. Giulia and Nicola's daughter will, in a way, fix things eventually between them but there won't be anything to do for them as a couple when Nicola finds unexpected love towards the end of the movie in one of the most beautiful romantic scenes ever put on film. I'm serious.

There couldn't be two more different directors than Bertolucci and Giordana, but they are telling the same story of coming out of age, event tho from different points of view: one is the the finger-pointing, the socialist, where emotions are just consequences of the politics applied through a big picture. The other is a more personal and melancholic one, where emotions are just that. In Best Of Youth the history of Italy is just a background, not the forefront that Bertolucci tries to shove us, in an intellectual way. Giordana and Bertolucci might be long lost brothers of the same heartland.



Batsignal at Highmark building

Los medios, aquellos en los que cada día la gente cree menos, tienden a atacar cualquier trabajo de ficción cuando pasan cosas como el tiroteo en un cine de Aurora, Colorado, poco después de la medianoche del 20 de julio. Nunca se atacarán entre ellos, porque al acusar trabajos de ficción entra a tallar la censura política, el miedo, el horror, la represión.

Pero claro, esos que critican la película de Batman por su "violencia" (porque no es real) consideran que hay otras formas de violencia sin comillas que sí están bien y son adecuadas: mandar jóvenes a una guerra como la de Irak, declarada en base a mentiras, es un ejemplo. El unirse a una pandilla e iniciarse matando a alguien en un robo a mano armada es otro. Y nadie dice que haya que prohibir o regular las armas de fuego, como tampoco nadie cuestiona el hecho de que un joven desquiciado pudiera comprar 6,000 balas por Internet sin más que una tarjeta de crédito y financiado por la ayuda federal que recibía por sus estudios. Así es, usó el dinero de los contribuyentes.

Si el asesino del cine se copió de alguien, no creo que haya sido del Guasón según versiones de lo que dijo durante el tiroteo o a la policía; más bien creo que fue del asesino de Noruega que hizo algo parecido el año pasado, vengándose de la gente que en la escuela lo había tratado muy mal, o del hecho que no podía conseguir trabajo debido a la inmigración desde los países del medio oriente.

El desquiciado del tiroteo del 20 de julio, cuyo nombre no voy a mencionar para evitar que su ya inflada popularidad siga creciendo, va a alegar demencia y seguro va a decir que es el Guasón para salvarse de la pena de muerte, pero a diferencia del Guasón que nunca muere y si muere vuelve a aparecer, creo que le espera la inyección letal por toda la evidencia y planificación.

Yo ya no veo los noticieros porque me asombra la ignorancia o la dejadez de las salas de redacción. Todos acusan a la película o al personaje creado por Bob Kane en 1939, pero nadie discute el hecho de lo fácil que es comprar armas en Colorado, donde cualquiera puede adquirir armas de largo alcance con casi ninguna restricción, y no me extraña que el asesino se haya mudado de California a Colorado sólo por eso (hay límites en los calibres de las armas que se venden en California).

Recordemos que fue en Columbine, Colorado, a 13 millas de Aurora, en donde ocurrió la matanza de Columbine en 1999, con dos chicos vestidos como los personajes de la película Matrix que mataron a 12 personas en una escuela. ¿Cómo compraron esas armas de uso militar? Pues con dinero en efectivo, y para colmo eran menores de edad. ¿Quienes se las vendieron? Ve tú a saber. Es un país capitalista.

La prensa, al dispersar miedo e ignorancia para cubrir la falta de educación que un país como EE.UU. padece desde hace más de 50 años, busca excusas a todo de manera bien fácil, sin considerarse responsable o cómplice de la violencia social. “Ah, fue la película esta, o el comic aquel, porque el asesino lo dijo”. Cuando alguien escucha a un asesino y le obedece luego de que este ha sido arrestado, le está dejando ganar, como Al Qaeda que literalmente creó un nuevo departamento en el gobierno estadounidense y una burocracia mucho más compleja y despilfarradora. Hay gente que no va al cine ahora por temor, igual que en el 2001 cuando se instauró un sistema paranoico-burocrático de seguridad aérea que simplemente es un desperdicio de recursos fundado en el miedo a un frasco de leche materna o a los zapatos o calzoncillos de alguien.

Yo creo que ver y sufrir tanta violencia real, doméstica, bélica, política, etc. afecta más la cabeza de alguien que una película de dos horas. Los fanáticos que murieron esa noche jamás mataron una mosca, y esperaron con fervor el desenlace de una de las mejores puestas en escena cinematográficas de toda la historia. Si el asesino hubiera sido un verdadero fanático de Batman, hubiera ido sin armas (Batman las aborrece), se hubiera sentado a ver la película y de ahí se hubiera ido a su casa a seguir fantaseando frente a su computadora.

Al menos ahora la gente está conversando de esto en sus casas, en sus trabajos y con sus amigos, y ojalá algo bueno salga de esto: una legislación y un control más severo a la venta de armas, y una reducción en su volumen de ventas. Es bueno conversar, pero es malo sentir miedo. Cuando la gente y en general los países tienen miedo se arman. Y a más armas, más miedo, como en la guerra fría donde los dos países que derrotaron a Hitler y su demencial máquina de guerra pudieron literalmente haber destruido el mundo con la energía nuclear.

Nada bueno saldrá del miedo que la prensa nos quiere meter en la cabeza (que la culpa es de una película como hace 100 años los libros de romances pervertían las mentes de las mujeres decentes), de la censura que organismos como la MPAA quiere imponer no solo en los cines de EE.UU. sino del mundo, ni mucho menos de lo que un asesino quiere que sintamos: pavor.

Más que pavor, los fanáticos sobrevivientes sentimos pena por los doce caídos, por aquellos seguidores de Batman que, cual Jason Todd como Robin en "A Death In The Family", murieron a manos de un psicópata (que no voy a comparar con el Guasón porque eso es exactamente lo que este sujeto quiere).

Pero en fin, vi la película The Dark Knight Rises y me gustó -quizás no tanto como la del 2008 con Heath Ledger haciendo de Guasón- y estoy seguro que los que murieron también les hubiera gustado, como buenos fanáticos. Ellos hubieran querido ver el final de la trilogía del caballero oscuro, del símbolo de la esperanza que Ciudad Gótica tuvo durante sus más difíciles momentos, y los sobrevivientes lo llegamos a ver por ellos. Los muertos hablan y nos dicen que la función debe continuar, porque el cine es fantasía, escapismo, no realidad.

Thursday, July 5, 2012


Cargo (CBS, 1983)

Cargo es uno de los mejores discos de rock y pop de la historia y quien diga que no, pues no lo ha escuchado o por lo menos no sabe de qué estamos hablando, es decir, de rock de calidad. Cargo es una carga emocional de buen gusto. Una maravilla.

De los Men At Work hemos escrito mucho en esta página Web bilingüe. Les tenemos mucho respeto y consideración desde mucho antes de tener el gusto de verlos en una reencarnación a medias (sólo Colin Hay y Greg Ham como miembros originales) el año 2000 en Lima, Perú. Tuvimos el gusto de conversar personalmente con Hay en el 2005 cuando él y su banda visitaron San Francisco en el tour del disco Man At Work, volviéndolo a ver en el 2007 con un nuevo disco bajo el brazo, Are You Looking At Me?  

Es decir, queremos mucho a Colin y a su legado. De los otros cuatro miembros de la banda no sabemos mucho y al parecer, una futura reunión de MAW con los cinco miembros originales parece imposible*. Bueno, eso decían de Pink Floyd hace algunos años y tuvimos un milagrito el 2005 con Live 8.

El momento cumbre de la corta pero intensa carrera de Men At Work ocurrió hace 30 años, cuando en pleno furor de su primer disco, Business As Usual, lanzaron apresuradamente el segundo, grabado casi al mismo tiempo que el primero, y se llamó Cargo. Una perfecta, aunque subvaluada, secuela del Business con mucho más punche emocional y cargado de agridulces canciones sobre la desolación y paranoia del individuo occidental.

La mayoría de canciones del Cargo fueron escritas por Hay pero en este párrafo pasaremos a reconocer el mérito de Ron Strykert con dos composiciones pop de primer nivel: "Settle Down My Boy" y "I Like To." En la primera escuchamos a un padre decirle a su hijo que se prepare para el futuro que ya llega y que se deje de malgastar su juventud yendo de un lado a otro, sin ningun plan fijo. Lo interesante es que el discurso de Strykert suena sincero y no aparenta una pizca de sardonismo; es más, es verídico y a la vez sencillo, pues por lo visto la verdad nos hace libres. Strykert pareciera dejarle la ironía a Colin Hay. En el lado B del disco, "I Like To" (cantada por Greg Ham) parece ser la respuesta del hijo, contando lo mucho que le gusta... pues perder el tiempo mientras rocanrolea aceleradamente leyendo comics y comiendo sandwiches con todo lo que pueda encontrar en la cocina. Strykert abandonó Men At Work en medio de una pelea de regalías/ derechos de autor/ propiedad intelectual típica de banda ochentera y bueno, la disolución fue cuestión de tiempo.


Pero Strykert dejó en Cargo dos canciones, una por lado, con las cuales los otros temas de Hay se mueven e interactúan, pareciendo rodearlas de forma comfortable: La alienación de Strykert tiene los pies en la tierra, mientras que la de Hay empieza como un complejo de doble personalidad apenas ponemos la aguja en el disco con "Doctor Heckyll and Mr. Jive." la frustración ante la soledad se vuelve insoportable en "Overkill," pero en medio de esa depresión, el protagonista se da espacio para cuestionar sus propios demonios y hacernos ver que él mismo se está dando cuenta de su situación incómoda. Algo que muy pocos artistas logran -la objetiva introspección-, Colin Hay lo hace fácilmente en una canción que fue un éxito radial. En "No Sign Of Yesterday," entendemos qué fue lo que causó la ráfaga de canciones que Colin nos presentó en el lado A. Una mujer, la eterna musa del rockero, lo acaba de dejar en medio de una soledad insoportable y una hipoteca que probablemente no pueda pagar solo. El ritmo a medio tiempo nos muestra la apatía para siquiera mover las piernas del autor, en medio del dolor insoportable del abandono. Cuesta para el oyente, nosotros, levantarnos a darle la vuelta al vinilo. Men At Work nos ha dado en medio álbum el mejor momento musical de 1983.

De "It's A Mistake" sabemos que es una canción anti-bélica y totalmente actualizada con los eventos de 25 años después. En 1983, Reagan y los escándalos Iran-Contras y la Guerra Fría con la Unión Soviética. En el 2008, Bush y la misma cosa pero con distintos protagonistas. Duele decirlo pero gracias a la misma estupidez de los gobiernos, canciones como "It's A Mistake" no pierden vigencia, cuando deberían ser consideradas como muestreo de la historia. Ahora, ustedes preguntarán qué hace una canción como ésta en un álbum introspectivo. El discurso puede sonar político pero tiene mucho que ver con la aberración del desprecio a la vida humana por parte de ambos lados imperialistas. La vida del protagonista, el oyente, está en peligro real por más lamentos semióticos y filosóficos se intercambien. De nada vale quejarse de la soledad urbana cuando una bomba puede acabar con todo.

Hacia 1985 las radios de Lima difundían, de cuando en cuando, la canción "No Restrictions" que cierra el disco. Es una canción pro-libertad con apresuramiento y a la vez mesura. En el éxtasis del tema, Greg Ham brinda un solo de flauta estremecedor porque pareciera indicar el fin de la banda y de la relación amical del quinteto -si es que alguna vez la hubo-. Lo que vino después de Men At Work estuvo parchado. Colin Hay tuvo que cargar (sic) con el peso de Men At Work mientras sus otros integrantes sufrían de severa apatía. Strykert no sacaría un disco solista sino hasta 23 años después y sólo Greg Ham se animaría a volver a tocar con Hay como Men At Work a fines de los noventa.

A Colin Hay le han dicho de todo como cantante y compositor, de "genio" a "imitador de Sting." Yo me quedo con el primer adjetivo y acepto el segundo como un halago hacia él, no como una crítica. Sting, en el mismo año de Cargocompuso sus temas más torturadas para el Synchronicity y su arrogancia crecería a niveles insospechados, desbandando un supergrupo que no tenía ya a dónde ir. Sting se negaría a sí mismo en sus dos primeros discos solistas, pero Hay abrazaría a sus propios demonios rocanroleros y los llevaría hacia el exorcismo con canciones como "Looking For Jack" y "Going Somewhere." Mandaría a la mierda a Sony Music y firmaría con el sello country Compass Records, consiguiendo jugosos contratos con la película Garden State y la serie Scrubs. Zach Braff, actor principal de ambas, pareciera lidiar con los mismos problemas que Hay describe y sufre tan bien desde Cargo.

* Greg Ham falleció en Abril del 2012. La posibilidad de una reunión es nula.

Sunday, June 17, 2012


En julio del 2010 en el AT&T Park de San Francisco. Foto: Javier Moreno.

El ídolo de multitudes, 1/4 del cuarteto más famoso de todo el universo, bajista asombroso, compositor consagrado y cantante de primera Paul McCartney cumple 70 años hoy 18 de junio del 2012. 

70 años de vida, 55 años de carrera artística, 6 de los cuales vieron a los Beatles dominar el mundo de la música para luego desaparecer pero continuar marcando una pauta sólida y para nada tácita.

McCartney adoró estar en los Beatles mucho más que sus tres compañeros, y eso se nota en su discografía solista: Después de un par de brillantes álbumes experimentales, McCartney y Ram, en 1971 creó su otro grupo, Wings, para seguir tocando en vivo y ver si podía competir contra él mismo una década antes. No pudo, pero aún así su música es brillante, ingeniosa y entretenida. En 1980, Paul es arrestado en Japón por posesión de marihuana y es ahí en que decide disolver a Wings y continuar como solista con McCartney II, su álbum más musicalmente controversial (tanto que John Lennon dijo, unos meses antes de morir, que adoraba el trabajo vocal en “Coming Up”).

El asesinato de Lennon sumergió a McCartney en su primera amargura mediática. Dejó las giras y grabó en 1982 un melancólico álbum llamado Tug Of War, de lejos su mejor obra solista. De ahí entró en un abismo de medio
cridad y rabia del cual sólo logró salir en 1989 con un álbum llamado Flowers in the Dirt y una gira espectacular de reencuentro.


Macca se acercaba a los cincuenta con una vitalidad asombrosa. Los noventa lo vieron ocupado con más conciertos y la reunión temporal de los Beatles con el proyecto Anthology, pero en 1998 volvió a caer en el abismo: su esposa Linda, vegetariana empedernida y paladín de la vida sana, muere de cáncer. Paul contempla el suicidio, ve ardillas poseídas por el espíritu de su fenecida esposa y se enamora de Heather Mills, peligrosa víbora capaz de matar con demandas judiciales y chantajes emocionales. Paul no se dio cuenta de las intenciones de la ex-modelo sino hasta 3 años después, cuando ella intentó obtener regalías del catálogo de los Beatles. Los hijos de Paul y Linda se opusieron a la boda, y yo me gané más de un insulto por catalogar su matrimonio de "cojudez".

Poco antes de su divorcio, McCartney vuelve al estudio por sí solo y graba Chaos and Creation In the Backyard, un disco maduro y para nada aburrido. Al contrario, lo muestra expandiendo una faceta barroca muy interesante, gracias a Nigel Godrich, el otro productor, aparte de George Martin, que le puede decir “no” a Paul.

Después de Memory Almost Full del 2006, Paul decide experimentar en estudio y disfrutar en vivo. Toca en vivo a más no poder, llegando incluso al Perú y a tocar en San Francisco después de 44 años. Los setenta los celebrará grabando su próximo disco, supuestamente una colección muy rocanrolera, o quizás tocando en algún lugar. Tiene una buena mujer a su lado: bella, inteligente, platuda y sin ganas de robarle parte de su catálogo, lo cual es bueno.


Tuesday, May 8, 2012


Monday, May 7, 2012



Just found this going through some old music texts... The complete Live Performances of one of the greatest rock bands of all time. Ever wondered how many shows did they play? Here's the number, plus locations and dates. Now, see if we can find some of those shows on Youtube or elsewhere! This list actually is a great guide for Police fans! Enjoy!

Saturday, April 28, 2012


Thursday, April 12, 2012



Breakfast In America (A&M, 1979)
SUPERTRAMP

Supertramp es una de esas bandas que en el Perú y el resto de Sudamérica son muy queridas. En Japón, más todavía. Digamos que Supertramp y Queen, de haber tocado en estelar doble en Río de Janeiro en 1980, hubieran logrado un espectáculo sin precedentes, con récord de audiencia.

Pero Queen estaba viento en popa musicalmente y sus integrantes se llevaban muy bien (es imposible imaginarse a Freddie Mercury y Brian May agarrándose a guitarrazos); pero en Supertramp, verse las caras todos los días era una tortura. Los dos líderes, Roger Hodgson y Rick Davies, casi ni se hablaban entre ellos y al parecer en la banda funcionaba la ley del limón: a más éxito en radios y ventas de discos, peor se trataban entre ellos. Hodgson y Davies vivían enajenados el uno con el otro por muchas razones, pero la razón principal era, quizás, que sólo podían ser buenos tocando juntos. Y esto a sus respectivas esposas les sacaba de quicio.

En 1979 el disco Breakfast In America fue casi sinónimo de "Greatest Hits" para Supertramp. En Estados Unidos fue un éxito rotundo: se sacaron la lotería con un disco buenísimo de principio a fin, adorado por la crítica y el público. También tuvieron mucha suerte al igual que diez años antes, cuando consiguieron el auspicio del millonario holandés Stanley August Miesegaes para financiar su carrera. Miesegaes veía en Davies un talento asombroso, y la llegada de Hodgson sólo hizo que este talento sea desafiado, inspirado y estimulado a seguir produciendo música pop de primer nivel, sin mucha complicación progresiva ni alharaca, sino más bien con un mensaje crítico y directo. John Lennon debió haber adorado a Supertramp.

En la música de la banda había magia y estilo. En la lírica, depresión y desesperación de una juventud e infancia alienada y hasta cierto punto sórdida. Breakfast es un disco sobre el exilio, sobre establecerse en un lugar desconocido e inhóspito para el británico común: Los Angeles, California. Por experiencia propia puedo decir que la ciudad es apabullante y desoladora, difícil de querer. No tiene el carisma de Nueva York ni la magia liberadora de San Francisco. A decir verdad creo que nadie ha querido en serio a esa pobre excusa de autopistas y gasolineras llamada Los Angeles, salvo Randy Newman y Jim Morrison. Pero Supertramp se estableció en Los Angeles por tener a su casa disquera cerca y porque, claro está, pagaban menos impuestos que en Inglaterra y se estaba más cerca de Hollywood que de cualquier otro lugar. Hodgson creyó que su falsetto tan agudo como el de los Bee Gees era la clave del sonido y del éxito del grupo. Davies estaba seguro que era él y su piano eléctrico rockero, además de su voz ronca y pseudo-amargada. En medio de los dos líderes y polos opuestos: el resto de miembros, incluido el carismático John Helliwell en saxofón y teclados, "vocero oficial" de la banda.

Aunque Hodgson luego haya intentado usar la técnica del olvido haciendo creer a la gente que nunca hubo ningún problema entre él y Davies que provocara su partida de la banda en 1983, al parecer la causa de las tensiones de Supertramp era un lío de faldas: las esposas de Hodgson y Davies no se soportaban y la esposa de éste último tenía las riendas del grupo como representante (craso error número uno). La alienación de Hodgson era evidente en "Take The Long Way Home", un estudio de personalidad sobre un hombre cuyo matrimonio está arruinado y que busca refugio en la fantasía que le brinda la vida bohemia. "Take the long way home" es lo que hace un escolar al regresar a casa tomando, literalmente, la ruta más larga para evitar encontrarse con los matones de la escuela o cualquier otro peligro. En esta historia, la cruel esposa de Davies es la responsable de que Supertramp no se mantenga sana y salva, a flote, aunque 1979 y 1980 hayan sido los años más exitosos de la banda.

En 1983 Hodgson, antes de irse de la banda, confesó a Rolling Stone que Supertramp había funcionado mejor cuando "sus integrantes eran solteros" y que la colaboración con Davies en realidad sólo ocurrió en los tres primeros discos, hasta el brillante Crime Of The Century (1974). A partir de ahí, dicha colaboración terminó (craso error número dos). Si sabemos que una banda da lo mejor de sí cuando sus integrantes trabajan en armonía y se sienten bien el uno con el otro, imagínense lo distinto que hubiera sido el Breakfast in America. ¿Mejor? ¿Peor? ¿Puede una banda sonar tan bien y ser tan soberbia como Supertramp y su "Logical Song" cuando en realidad sus integrantes se detestan? ¿Cómo hizo la banda para que junto al productor Peter Henderson logren aquellos graves magistrales que se sienten en "Oh Darling"?

Por sobre todo, Supertramp era una banda de profesionales que respetaban al público como un ser supremo y esponsable de que se mantengan en vigencia. En un momento del disco, la mínima "Casual Conversations", Hodgson parece lamentarse de la situación de aislamiento y animosidad entre él y Davies. Pero tal como lo afirma, no hay mucho qué hacer. Las cartas están sobre la mesa y si la jugada no funciona, es mejor irse con una despedida amistosa, tal como se cuenta en "Goodbye Stranger". Un directo ataque a la hipocresía de la religión cristiana, "Lord Is It Mine", es parte de una más profunda crítica a todo un sistema social cuya única forma de hacerse pública era a través de excelente música: "Gone Hollywood", "Child Of Vision"... Ahí uno puede darse cuenta que Supertramp tenía una meta, un propósito: la crítica al sistema británico educativo y social con la misma energía punk, aunque no tan autodestructiva y con cierto fatalismo.

Hodgson pudo haber sido el único responsable de la canción "Breakfast In America" y del hecho que el álbum tenga dicho título, pero fue el piano eléctrico de Davies que no sólo definió este disco sino el sonido Supertramp para la posteridad. Todo el disco es bueno de principio a fin, y hasta la portada es una obra de arte: una camarera de un típico diner americano haciéndose pasar por la Estatua de la Libertad. Detrás de ella, la cuidad de Nueva York hecha a punta de utensilios de restaurant. Todo visto desde la ventanilla de un avión llegando al JFK.

Cuatro años después, Hodgson dejó a Supertramp y Davis continuó con la banda. Aunque cabe mencionar que Hodgson ha tocado en Sudamérica promocionándose como "la voz de Supertramp", la banda es Rick Davies, quien la fundó en 1969 y continuó con ésta sin rendirse. 

Friday, April 6, 2012


El catálogo entero del Alan Parsons Project, remasterizado y recargado con material extra. Un poco tarde para la reivindicación de un cantante apellidado Woolfson. Todos los discos disponibles en un solo paquete.

Tales of Mystery and Imagination (Casablanca, 1976 y 1987)

I Robot (Arista, 1977)

Pyramid (Arista, 1978)

Eve (Arista, 1979)

The Turn Of A Friendly Card (Arista, 1980)

Eye In The Sky (Arista, 1982)

Ammonia Avenue (Arista, 1984)

Vulture Culture (Arista, 1985)

Stereotomy (Arista, 1985)

Gaudi (Arista, 1987) 

The Complete Albums Collection (Sony/Legacy, 2014) 

Crecí sin escuchar la música del Alan Parsons Project hasta una tarde de octubre de 1989, cuando en el programa de TV del gran Gerardo Manuel, Disco Club, apareció un video de la canción "Time". Creo que fue uno de los momentos musicales más importantes de mi vida, porque adoré la canción mientras iba pasando lentamente en frente de mis oídos y ojos. Por alguna razón, la letra en inglés la entendí a la perfección. Sabía que era sobre algo más que el "tiempo" en sí, y estaba bellamente cantada por Eric Woolfson, poseedor de una magnífica y única voz.

Alan Parsons vio cómo el rock británico iba creciendo y madurando frente a su ventana en la sala de grabaciones del estudio EMI (posteriormente Abbey Road), donde empezó como asistente de ingeniero, moviendo los botones de la consola en las últimas sesiones de los Beatles como grupo para aquella maravillosa despedida llamada Abbey Road. Parsons fue contratado por Paul McCartney como ingeniero para el debut de los Wings, Wild Life, y posteriormente trabajó como ingeniero de sonido durante las sesiones de Dark Side Of The Moon de Pink Floyd y fue ahí en donde aprendió las técnicas de producción que le dieron tantos buenos frutos con su discografía.

Fue con Woolfson, pianista, cantante y compositor de perfil bajo, quien estableció el Alan Parsons Project al lanzar el disco homónimo en 1976 con canciones basadas en la obra de Edgar Allan Poe. Poco después, el disco sería rebautizado como Tales Of Mystery And Imagination, al haber la posibilidad de que el grupo, o concepto musical, pudiera seguir sacando más discos. Era el inicio de una bella amistad y una colaboración musical que duraría aproximadamente una década.

Parsons, cual buen productor británico, gustaba de tomarse su tiempo en los menesteres de la materialización de sus ideas. A razón de un disco por año, logró con Eric Woolfson crear excelentes piezas musicales pop desde el inicio, como la fantástica "I Robot," del álbum del mismo nombre. I Robot Fue un disco conceptual sobre el eterno dilema del hombre versus la máquina, cada día más omnipresente. Esta vez Parsons no invocaba a Poe sino al escritor ruso Isaac Asimov cuyo libro de cuentos I Robot, después de ser musicalizado por Parsons, sería llevado al cine con Will Smith en un mamarracho que no convenció a nadie, pero para Parsons fue una oportunidad perdida. Auch.


El siguiente disco, Pyramid, sería sobre el poder de las pirámides y algunos conceptos de la cultura egipcia como la muerte y la vida después de la vida, todo entremezclado con la presencia del fuego redentor. Woolfson escribía canciones sobre la decadencia de la edad moderna, el fin de los setentas, y la lucha de la clase media por evitar convertirse en obrera. Parsons había reclutado a los miembros de la banda Pilot ("Magic") y junto a Woolfson en los teclados empezaba a lanzar una fantástica y asequible música electrónica pop sin parar. "Can't Take It With You" es una apología a la Muerte como la más perfecta justiciera herramienta del universo y "The Eagle Will Rise Again" es una advertencia ante la tendencia cíclica del totalitarismo en Europa, así como en los Estados Unidos.

Eve fue terriblemente criticado por algunos por ser un álbum misógino sobre la mujer, en donde ésta es simplemente una obra del diablo para arruinar los planes del hombre. Nadie en esa época, con excepción de los Punks, podía haber hecho un grupo de canciones tan amargas y acusadoras, con frases como “You lie down with dogs, you get up with fleas” o “I'd rather be a man cause a man don’t crawl like you”, en referencia a la serpiente que tentó a Adán. La cosa era clara: Lenny Zakatek era un excelente vocalista, y Parsons era capaz de hacer que Clare Torry (la de "The Great Gig In The Sky" de Pink Floyd) cante pulidamente en "Don't Hold Back", pero en verdad, con todos estos discos estaba subestimando al mejor vocalista que tenía a mano: Eric Woolfson.

Es increíble que tuvieran que pasar cuatro álbumes para que Parsons deje cantar a Eric Woolfson por primera vez en una canción, la maravillosa, increíble, tierna, apabullante "Time," del primer trabajo notable del Project en los ochentas: The Turn Of A Friendly Card.


El disco representaba la influencia de los juegos de azar en el ser humano, contando vagamente la historia de un hombre que lo juega y pierde todo, para luego lamentarse y esperar a que la suerte le vuelva a sonreir (Carlos Gardel ya había contado una penuria semejante en el tango "Por Una Cabeza"). Friendly Card es un LP majestuoso, aunque fue el primero de Parsons en no tener cubierta doble (reducción de presupuestos por la falta de insumos). "Time" y "Games People Play", cantada por Lenny Zakatek, fueron los caballos de batalla de esta producción, a la que le siguió el excelente Eye In The Sky, la obra cumbre del APP. La canción que abre el disco, la instrumental “Sirius” es la razón por la cual Parsons puede vivir sin trabajar -de proponérselo-, al ser el tema más usado en los estadios de fútbol americano y basquet en el momento que los equipos salen. Los Chicago Bulls aún la siguen usando: aquel cautivador riff de guitarra con ecos y flangers se ha convertido en su cortina musical por defecto. La otra instrumental del disco, "Mammagamma" es considerada por Parsons como la "primera canción completamente sampleada"; es decir, nadie grabó una nota de la canción en ninguna sesión de grupo. Todos son pedazos de sonidos de diversos instrumentos armados para crear una canción que nadie había escuchado antes y que estaba sólo en las cabezas de Parsons y Woolfson. Colin Blunstone canta la balada "Old And Wise" que en Europa se convierte en un súper éxito (es considerada una de las mejores canciones de la historia en Holanda) y la bola de nieve seguía creciendo... Y ahí esta la canción título, que Parsons casi descarta por completo. Es increíble que el mismo Parsons sólo haya utilizado a Woolfson como cantante en los "demos" de las canciones que pensaban poner en acetato, en vez de considerarlo como uno de los vocalistas. La voz de Woolfson es la más carismática de todos los cantantes que pasaron por el Project, y es una de esas melancólicas y suaves que muy pocos crooners logran alcanzar. Al parecer, al ser "Eye" una canción bastante exitosa, Parsons decidió usar a Woolfson más a menudo como cantante principal. Ya había acertado con “Silence and I,” y decidió tragarse su orgullo y apostar por Eric. Un Best Of Alan Parsons Project salió al mercado en 1983 y se llegó a oír hasta en la Unión Soviética. Los dos discos siguientes lo confirmaron: el Ammonia Avenue y el Vulture Culture. Ambos están cargados de Woolfson a más no poder. Y son los más pop de toda la obra Parsons. En algún momento ambos discos fueron pensados en ser lanzados como uno doble (en verdad, carecen de conceptualidad, aunque Woolfson afirme que el primero es sobre la distopia entre los científicos y el ser humano promedio). Chris Rainbow canta “Since The Last Goodbye” que es el himno del nostálgico enamorado y Woolfson responde al maltrato del ser amado en “Sooner Or Later.” “Don't Answer Me” y "Days Are Numbers (The Traveler)" consolidaron la fama del Project a nivel mundial. Ambos discos deben ser conseguidos al mismo tiempo, creo. El primer bajón -severo- ocurrió con Stereotomy, un disco muy flojo sobre la vida del artista y su exposición ante los medios. Habrá sido el peor, pero tiene en mi opinión la mejor portada de toda la carrera del Project, aquella mancha de Rorschach en colores rojos y púrpuras con un forro que permite ver ciertos colores de la funda dependiendo del lado del forro que lo cubra.

Yo personalmente creo el problema de Stereotomy fue un abuso de producción digital. Parsons creyó que con la tecnología binaria muchas pesadillas relacionadas al ruido y a la saturación se habían terminado, pero no contaba con la sensibilidad del oído para detectar la artificialidad del sonido digital. Woolfson no tuvo ninguna canción qué cantar y, salvo "Limelight", la balada sobre la vida pública y un hombre que medita en medio del desierto (quizás Jesucristo mismo a punto de ser tentado por el Demonio), las demás canciones son de relleno e insípidas. El tema título es un rock ochentero entretenido por ratos gracias a la voz intensa y pujante de John Miles, a quien Parsons produjo su álbum Rebel en 1976 y la poderosa "Music" (a buscarlo en YouTube que si les gusta el APP, adorarán a Miles).

Y el fin vino en 1987 con Gaudi, un homenaje al arquitecto que dejó inconclusa su obra maestra. Quizás haya sido una analogía al trabajo de Parsons... porque el disco fue un vano intento por retomar el vuelo de la era 80-84 con Woolfson cantando dos baladas y dando un número roquero a John Miles de nuevo ("Money Talks"). Pero fue la canción "Standing On Higher Ground" cantada por el vocalista de Vitamin Z Geoff Barradale la que hizo brillar el disco. En este tema, Ian Bairnson, sin querer ni intentar, ejecutó uno de los mejores solos de guitarra eléctrica de los ochentas.
La aparición de dos discos compilatorios, Best Of Vol. 2 y The Instrumental Works fueron el anuncio tácito de que el contrato con Arista estaba finalizando y había que renovarlo de seguir continuando... pero esto no pasó. El Alan Parsons Project se disolvió durante la grabación de un álbum excelente llamado Freudiana. Eric Woolfson quería hacer de esta obra un musical para ser exhibido en Broadway pero por motivos de presupuesto nunca se llevó a cabo. Parsons dejó de ser el productor pero el álbum se completó y fue lanzado bajo el sello EMI. Es, definitivamente, un disco muy interesante y complejo a cargo de Woolfson, quien tiene los créditos de todas las canciones. Parsons diría posteriormente que Woolfson era quien escribía todo, y él solo se limitaba a la producción aunque su nombre esté en los créditos de la autoría. Fue una reinvindicación que pasó desapercibida pero 17 años después cobra más vigencia con esta colección remasterizada en donde se muestra con más claridad, y con más material, el talento musical de Woolfson. 

Eric Woolfson falleció en diciembre del 2009, dejándonos un disco interesante, Woolfson Sings the Alan Parsons Project That Never Was. Simplemente, las canciones que Parsons descartó. Algunas, seamos honestos, no eran gran cosa comparadas con lo que el dúo produjo. Otras canciones rechazadas eran para ponerle a Parsons un gorro de "burro" y mandarlo castigado a la esquina de la sala de control, como la estremecedora "Immortal", parte de un musical que Woolfson tenía planeado, y logró hacer, sobre la vida de Edgar Allan Poe. 

UNA ENTREVISTA PERDIDA Y ENCONTRADA DE NUEVO

WOOLFSON y PARSONS: la entrevista

Esto lo encontramos surfeando en la internet hace algún buen tiempo. Alrededor de 1991, Matt Braun, trabajador de Motorola en Illinois, adquirió en una convención de coleccionistas una caja promocional para DJs de 5 vinilos que contiene dos entrevistas a Alan Parsons y a Eric Woolfson (en 3 discos) y los dos últimos álbumes de Alan Parsons Project hacia 1982; es decir, The Turn Of A Friendly Card (Arista, 1980) y Eye In The Sky (Arista, 1981).

MENSAJE DEL ARQUEÓLOGO Date: Mon, 14 Oct 91 22:30:05 CDT From: mbraun@urbana.mcd.mot.com Hi folks. AT A RECENT RECORD COLLECTOR'S convention, I picked up a "DJ-only--NOT For Sale" boxed set of vinyl issued by Arista called "The Complete Audio Guide To The Alan Parsons Project." It is a 5 record set, containing two interviews with Alan Parsons & Eric Woolfson (on 3 discs), as well as (vinyl) copies of "The Turn Of A Friendly Card" and "Eye In The Sky." I'm pretty sure that these were supposed to be the basis for "Do It Yourself" radio programs. I figured "what the heck," and I transcribed it all. Both interviews contain conversations with the Alan and Eric, as well as the music that they've worked on. The first interview covers the careers of Alan Parsons and Eric Woolfson before the Project was formed, as well as their collaborative work up through the "Eve" album. (I believe that when the interview was conducted, "Eve" had just been released). The second interview is basically just them discussing selected songs from "The Turn Of a Friendly Card" (at the time, their previous album) and almost every song on "Eye In The Sky." The material in brackets [] has been added by me (I've tried to keep this to a bare minimum, usually just describing what songs are being played in the foreground or background.) Start to finish, listening to the 3 interview LPs (and the music included therewith) takes about 3 hours. Reading the interview isn't *quite* the same as listening to it, but on the other hand, this way, *you* don't have to suffer through Steve Harley singing "Judy Teen." Enjoy! Matt Braun -- Motorola, Urbana, IL Design Centre. 1996

LOS INICIOS Y LAS PRIMERAS PRODUCCIONES

[Interview 1: Sides 1-4] [Intro: excerpt from "I, Robot"]

ALAN PARSONS: Getting into the recording business was something I really didn't imagine that I would ever do. Although I had all the basic qualifications necessary to do it, because I'd had a musical background of piano and flute at school, and, y'know, I played a bit of guitar, and played with local bands, and at the same time, I had an interest in electronics. I was always building radio sets, and electronic gadgets at home, but it didn't really hit me until after leaving school that I could combine these interests into one part, and make something worthwhile out of it. After leaving school, I spent a short time in a research lab doing development work on television cameras. This was at EMI, in Hayes, Middlesex, and I was eventually moved into a tape production plant, which was devoted to the manufacture of mono quarter-inch tapes of commercially available albums, and this is really where I got interested in hi-fi, because this was the first time I had heard high quality sound systems, and One of the albums that I heard during my time there was Sargent Pepper, and having always been a great fan of the Beatles, I was totally knocked out by this album, and I was determined to find out how they got these sounds, and just how the whole thing went about, but the problem was that I'd heard that to get a job in the studios at Abbey Road was very competitive, and I'd have a very hard time. But, surprisingly enough, I just wrote a letter to the manager, and within 10 days I was working there.

[Song: The Beatles, "A Day In The Life", from the "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band", album]

ALAN PARSONS: After I'd had a bit of experience at Abbey Road, operating tapes and running around for people, it wasn't long before my schoolboy dream was fulfilled, and that was of course, to meet the Beatles. And I was sent off to the Apple studios in Savil Row, where they'd been working on their "Let It Be" album, with Ben Johns engineering. They'd had some bad luck with their initial installation of their studio equipment, because it just wasn't performing how they hoped it would, and they rented some stuff from EMI, and I was basically sent down there just to make sure that everything was okay, and to help out on tapes. I never really got to know any of them particularly well at this stage, but I was just so in awe of the situation, of actually being around them, and finding out how they worked. I think it was evident there were problems within..within the group at this time, and the film to a certain extent brought this out. But, for me it was just a great experience to..to actually see them working and recording, seeing how their ideas accumulated. And most of all, the last performance that they ever did in public, on the roof of the Apple building.

[Song: The Beatles: "Get Back" from the "Let It Be" album]

ALAN PARSONS: Although "Let it Be" was the last album by the Beatles, as a group, to be released, it was "Abbey Road" that was the last to be recorded. My involvement on the "Abbey Road" album, again, as tape operator/assistant engineer/what-have-you, I noticed that during the making of the album, you wouldn't often find all four Beatles there at once. Often it would just be Paul with George Martin, or George Harrison with George Martin. They'd each come in to do their own individual parts of their own individual songs. I think I was enormously impressed by the way that they didn't just use normal conventional musical instruments to make a record, they'd use all sorts of strange ideas, or strange processes with instruments. But, I was just so surprised when I saw Ringo blowing through a straw into a glass of water to get the underwater effects in "Octopus's Garden." And, likewise on "Maxwell's Silver Hammer" the banging of the anvil for the hammering effect. [Song: The Beatles, "Maxwell's Silver Hammer" from their album "Abbey Road"]

ALAN PARSONS: Most other artists at this stage were recording under more conventional time scales. I mean a recording session used to last 3 hours, which usually was from 10:00 to 1:00, or from 2:30 to 5:30, whatever. And, I often didn't know from one day to the next, what I was going to be doing. I mean, I might spend the morning helping out on a classical orchestra session, and in the afternoon, doing a West End musical. And then, the following day, I might be working with some progressive blues band. But it was all very valuable experience to me, to have such a wide range of musical styles, being injected into me. It was this constant learning process, finding out how different people worked, and how different engineers and producers worked. A great deal of Paul McCartney's first solo album was recorded at various locations, such as his own home, and his farm in Scotland. But he did come into Abbey Road to do a couple of songs. One of them was called "Every Night," and the other was, of course, the classic "Maybe I'm Amazed."

[Song: Paul McCartney, "Maybe I'm Amazed," from his album "McCartney"]

ALAN PARSONS: The "McCartney" album was soon followed by "Ram," and then the Wings' Wild Life LP, which he came to do at Abbey Road. And this was actually the beginning of my career as an engineer, as opposed to an assistant, because every so often he would disappear with the band, and ask Tony Clark, or myself, to make tapes for him to listen to the next day so he could assess the situation, and decide what he wanted to do next. But one of the songs on the album, I actually mixed myself, just purely for his purposes, as a rough mix, so he could decide what he wanted to do with it. And, this was a song called, "I'm Your Singer," which I'm delighted to say ended up being used on the album--the rough mix that I'd done.

[Song: Paul McCartney, "I'm Your Singer," from his/Wings? album, "Wild Life"]

ALAN PARSONS: Presumably having made some impression on "Wild Life," Paul asked me to do some tracks on the following album, "Red Rose Speedway." Working with Paul as a producer, [as opposed] to engineer, was a whole different thing to just being the guy who sat at the back, rolling tapes backwards and forwards. As a producer, Paul was always slightly doubtful about every sound that was produced. He would say "Make the guitar sound better," or "make the drums sound better," but he wasn't actually able to describe in technical terms what he was after, which actually made the engineer's job very difficult. But at the end of the day, the results were always there. During the making of the album, there was a short pause to go on a European tour, in Holland, Belgium, and Germany. And, I always remember the song "Hi, Hi, Hi" being played in a totally different way, to the way it ended up being recorded. I actually preferred the live version, believe it or not, but millions didn't.
[Song: Wings, "Hi, Hi, Hi," from their album "Wings Greatest."]

ALAN PARSONS: Although there was some independent production work going on at Abbey Road, a great deal of the sessions that were taking place were actually in-house productions. Although the Beatles were considered an "in-house production," because George Martin was a staff producer for EMI. There were several other full-time producers, such as Peter Sullivan, John Burgess, and Ron Richards, who had success with the Hollies for a considerable time. I got involved with the Hollies around the time that Graham Nash left the group, and Terry Sylvester joined. Among the records that I worked with them on, of course, was the classic "He Ain't Heavy, He's My Brother." And one, that I actually felt was the best record they ever made, "The Air That I Breathe" [Song: The Hollies, "The Air That I Breathe" from their album "The Hollies Greatest Hits."]

ALAN PARSONS: I think I got into the recording game at a very exciting time. Once upon a time, there was mono, then there was stereo, then there was 4-track, then there was 8-track, and 16-track, and then the Lord said, "Let there be 24-track," which is where we are now. But it was interesting not only to see the way that the studios evolved, but the way that the musicians evolved with the change. I think one of the bands that made the greatest impression on me in this particular direction would have to be Pink Floyd.

[Background Song: Pink Floyd, "Breathe," from their album "Dark Side Of The Moon."]

My first encounter with them was on the "Atom Heart Mother" album, which I was asked to mix for them. The album had actually been 8-track, but the amount of special effects and machines we had running--I just couldn't believe. It was like every machine in the whole building had been latched up, so that we could use every conceivable special effect. And, at the same time, it was probably the biggest challenge that I had ever been confronted with: to actually mix that--to mix a Pink Floyd Album. But thankfully, this led on to greater things, and probably the album that gave me the biggest boost to my career--"Dark Side Of The Moon." The band had actually been playing the piece in concert for a considerable amount of time before we went into the studio to record it. But, there were, obviously, some changes made to it in the studio. A lot of the songs themselves stayed as they were, but they weren't recorded quite the same way as they sounded--I mean, we would often just start with just bass and drums, and add endless layers of guitars, and voices, etc. Which is the way virtually that The Floyd have become famous for. I think one of the reasons that the album took so long to record, I mean it did take a whole year from start to finish, was the fact that we'd spend hours, and hours, and hours, just getting a particular sound effect exactly right. I mean, for instance on "Money," we had to get out a ruler, and measure sections of tape, each carrying a particular sound effect, such as a cash register, or a bag of money being dropped, or a piece of paper being torn. We had to join these up, forming a seven-in-a-bar loop, which then formed the basis for the backing track which the band played to.

[Song: Pink Floyd, "Money" from their album "Dark Side Of The Moon"]

ALAN PARSONS: When the band had been performing "Time" in concert, it simply started with Roger Waters playing the bass clicks which eventually come out of the introduction that's on the record. But, I came up with this idea for putting a load of clocks and timepieces which I'd recorded a few weeks previously, in a local clock shop. And the idea was that all of the clocks would tick together, which would be virtually impossible to record under normal circumstances, but with a multi-track tape, we managed to sync them all up, so that they would tick for a while and then all started chiming at the same time. And then, out of that came the bass lick, and then went into the tune.

[Song: Pink Floyd, "Time" from their album "Dark Side Of The Moon"]

ALAN PARSONS: I thought it was a little strange at the time, after the phenomenal success of "Dark Side Of The Moon," that The Floyd came in to do another album which was a complete departure from it. It was actually designed to be an album recorded totally without any musical instruments--or any conventional musical instruments. And, we started making this record with objects, such as rubber bands and tin cans, and blowing through bottles, and rubbing fingers 'round wine glasses, and things like this. But the whole thing was just so *painstaking*, I mean we must have spent about a month in the studio, at least, and came out with about two minutes of music. And everybody just said, y'know, "My brain's going! I can't possibly go on any further." So, it's a great shame the thing was abandoned, because it did have a potential to cause a complete revolution in recording, but the effort involved in making it would have just been extraordinary.

That was actually the last time I worked with The Floyd. They went on to do "Wish You Were Here" and "Animals" elsewhere. But at this time, I was beginning to get calls from people wanting to work with me as producer, as well as engineer. And one of the first to come along to ask for me as a producer, was Steve Harley. Steve had scored a fair success with first "Cockney Rebel" [???] album, but it was really the "Psychomodo" album that broke him in England, and the first single that was released, virtually the first thing I'd actually produced, actually made the Top 20 in England, and it's called "Judy Teen."

[Song: Steve Harley, "Judy Teen," from his single of the same name. :-) ]

ALAN PARSONS: It wasn't long before EMI came up with another act for me to produce for them. These were three guys from Scotland by the name of David Paton, Stuart Tosh, and Billie Lyall. They teamed together with another Scot called Ian Bairnson, and became known as Pilot. We made an album, and thankfully again, the single that was released from this album also scored very well, and completely broke them wide open in America. The record reached number two, if I'm not mistaken. The song was called "Magic."

[Song: Pilot, "Magic," from their album From The Album of the Same Name]
ALAN PARSONS: I was in a slightly awkward situation at this point, because I'd had two successful records with EMI, and I was also getting offers from companies outside EMI, which put me in a rather difficult position, because now that I'd been working for EMI for seven or eight years, it was a little hard to make the decision of whether I should go out and work as a producer for another company. Thankfully, things worked out, and one guy who particularly impressed me from the offers that came from outside EMI, was John Miles.

[Background song: John Miles, "Pull the Damn Thing Down," from his album "Rebel."]

I'd just felt that he was an incredible professional--a great voice, and an incredible sense of pitch, and also, probably one of the most underrated guitarists that I'd ever heard. The album we made was called "Rebel," and there was one song called, "Music" which was released as a single in most European countries, even though it was over five minutes long. But nevertheless, it established his name in most parts of Europe.

[Song excerpt: John Miles, "Music (reprise)," from his album "Rebel."]

ALAN PARSONS: I've been lucky enough in the last few years to have been nominated for a few Grammy awards, and while I was in Los Angeles picking up the nomination for "Dark Side Of The Moon," I was fortunate enough to meet a band by the name of Ambrosia, who played me some of their material, which impressed me enormously. I couldn't believe they were American, matter of fact, they had such a British tinge to their music. And before long, I was mixing their first album, which went on to do well, especially the single, "Holding On To Yesterday." And later I worked with them as producer on their second album, which was called "Somewhere I've Never Travelled."

[Song: Ambrosia, "Somewhere I've Never Travelled," from their album of the same name]

ALAN PARSONS: The most successful artist that, I think, I've been involved with, as producer is Al Stewart. I'd actually been familiar with his music for many years, having been a great folk music fan in the past. I spent a lot of time in the clubs of London, going to see people like Stephan Grossman, John Ranborne, The Pentangle, people like that. But it was long after that, of course, that I met Al, and heard some of his material.

[Background Song: Al Stewart, "End Of The Day," from his album "Time Passages."]

The "Modern Times" album kind of established his name for the first time in America, I mean very few people really knew his name then, and it helped develop a new style for him, which re-established him in England, and got him out of the Folk-hero kind of image that he always had. He always tended to base his music around acoustic instruments, mainly because of his folk background. In fact, the only departure from acoustic instruments at this point was to use the electric guitar up front, in solos, etc. But while we were making Al's next album, I made a suggestion to use an old friend of mine, Phil Kenzie, to put a sax solo on the LP's title track. And Al said he'd never heard a sax in his music before, but kind of went along with the idea. And the result was a song which virtually broke Al worldwide: "The Year Of The Cat."

[Song: Al Stewart, "Year Of The Cat" (album version) from the album of the same name]

ALAN PARSONS: Following the enormous success of "Year Of The Cat," Al decided to move to America, and spend a lot more time touring, doing concerts, etc. And I think, "Year Of The Cat" must have had some effect on Al, because he took on on Phil, the sax player, as a permanent member of the band, and two of the songs on the next album featured him quite heavily. One of them was "Song On The Radio," and also, the title track, "Time Passages."
[Song: Al Stewart, "Time Passages" from the album of the same name]

EL ENCUENTRO DECISIVO: WOOLFSON y PARSONS
ALAN PARSONS: In recent years, film directors, such as Ken Russel, and Stanley Kubrick have become stars in their own right, and they're almost more famous that the stars that Appear in them. A gentleman who felt that this idea could be Applied to the record industry, not only with the artists I was working with, but what was later to become the "Alan Parsons Project," was Eric Woolfson.

ERIC WOOLFSON: My musical background was very different from Alan's, but as it turned out, was not incompatible with the training that he'd had. At the time in Britain we're talking about, there had been two distinct rock-n-roll camps: one which had grown up around the Beatles, which Alan was involved with, and the other, which developed around the Rolling Stones. And it was through the Rolling Stones' Manager, Andrew Loog Oldham, that I first came into the business. I had just come down to London from Glasgow, where I was born and brought up, and he signed me to a songwriting contract, and used me as a session pianist. I found myself in very good company: people like Jimmy Page, John Paul Jones, and later Eric Stewart, and Graham Gouldman. And I went on to become a record producer, myself, though not with any great degree of success. But my production activities brought me into the realm of Abbey Road which was the arena in which I first encountered Alan Parsons.

[Background song: "Dream Within A Dream" ]
I had had an idea about making an album about Edgar Allen Poe's work, for some time, but I didn't seem to have the necessary credibility as a producer or as a writer to carry the project through. However, when I met Alan, I felt his talents were certainly greater than mine in the production area, and he was somebody I might certainly be able to work with and collaborate with in achieving the realisation of this project. Fortunately, the idea Appealed to him, and Alan Parsons Project was born.

My original idea was that the album should be electronic, much in the lines of a Rick Wakeman album. But Alan believed, on the other hand, in order to do justice to Poe's work, we really would have to quote some of his poems and stories. The first track that we recorded, which was based on "The Raven," ironically enough, was sung by a machine.

[Song: "The Raven"]
ALAN PARSONS: I think I only realised when I got into making the "Tales Of Mystery" album the contribution that I was going to be making to it. I'd always felt slightly restricted in the past with other artists. I mean no artist likes having their songs pulled apart. But as the partnership with Eric developed, I found that I was being given much more freedom than I had been in the past. And I was contributing to the records not only as a producer, and injector of ideas, but also as a writer, though, not as a writer in the conventional sense. The album enabled me to get an enormous number of ideas off my chest. and just by--literally--toying with these ideas, I found that a composition would emerge, and combined with the freedom I was given with Eric's material, I think we created something which was totally new.

I think the musicians as well found that they were treading on new territory, because this was probably the first time that they'd performed on somebody else's album, as opposed to their own, and consequently, their careers didn't actually depend on it. And I found that just about everybody who Appeared on the album, most notably the Pilot band, who played most of the rhythm section material, were able to Approach the album with a freshness that they'd never been able to bring out before, because they weren't dictated by the musical styles that they'd been used to in the past. I mean, there could hardly be a greater contrast between `Oh-ho-ho it's magic" and closing track of "Tales of Mystery And Imagination," "To One In Paradise."

[Song: "To One In Paradise"]
ERIC WOOLFSON: We had intended just calling the album "Tales Of Mystery And Imagination," but the record company specifically asked us to have an artistic identification, so we called it "The Alan Parsons Project." And people in the industry and the public Appeared to think of this as being a band. This was quite fortuitous, because during the making of the album, we realised that there was more scope for this kind of musical venture, and we developed many other ideas for making albums, based on different themes. As Edgar Allen Poe had been described as `The Father of Science Fiction' it seemed reasonably logical that we should, perhaps, go into the science fiction area for the next album, and the result was the "I, Robot" album.

[Song: "I, Robot"]
ERIC WOOLFSON: For Alan and I, this was yet more unexplored territory, as we did not have an original work to base our songs or musical passages on, and we had to create our own themes, and our own interpretations of these themes. I'm a great lover of surrealism, and I try and inject this especially into the lyrics, so that you're never absolutely sure exactly what the message of the words is. In fact, Alan and I have a totally different perception of what the song "I Wouldn't Want To Be Like You" is about. I *thought* the song was meant to represent the point of view of a machine talking to a man. Alan, on the other hand, told me that he felt it was a man talking to a machine. And I suppose that both points of view are equally valid, or equally invalid.

[Song: "I Wouldn't Want To Be Like You"]
ALAN PARSONS: I think a lot of recording artists generally are restricted, maybe by the fact that they have only one lead singer, or they have one particular style to follow. We've always been lucky, in that we can change with any particular musical trend, and also we're not stuck with one given set of people to perform on the records. I mean, for instance, on the song "Breakdown" in the "I, Robot" album, we go from the voice of Alan Clark singing to thousands of voices singing at the end.

[Song: "Breakdown"]
ALAN PARSONS: I think through the various albums that we've made as `The Alan Parsons Project,' we've established a couple of sounds that are identified with us, in particular the use of choir and orchestra. I think this identity was helped enormously by Andrew Powell, who has arranged and conducted all the orchestration on all of the albums. And his contribution to the projects has really been substantial, and we regard him as a third member of our team.

[Song: "In The Lap Of The Gods"]
ERIC WOOLFSON: I suppose I really should own up to the fact that although these albums, which are thematic albums, appear to be very carefully planned and set out, that's not always the case. We may start writing with a fixed idea in mind, but it never normally works out exactly the way we intended. In actual fact, although I don't believe an inanimate object can have a life of its own, the projects do have a way of taking their own direction in the recording studio. I certainly had no idea that we'd have a Gilbert and Sullivan type sendup of Pyramid Power.

[Song: "Pyramania"]
ERIC WOOLFSON: We've been accused, as writers, of contradicting ourselves, by both trying to put forward a point a view, for example Pyramid Power, and then sending it up. But in actual fact, we're not trying to preach or teach anything. We see ourselves as observers, and commentators.
[Song: "What Goes Up"]

ALAN PARSONS: It's actually interesting to note that other producers have followed in my footsteps, for instance Glen Johns with his "White Mansions," and more notably Jeff Wayne, with "The War Of The Worlds." And although "Tales of Mystery" did have a very definite concept to it, I think "I, Robot," and "Pyramid" were less clearly defined thematically. On the new album, "Eve," we've made the theme even more elusive. I think if I was pinned down, and asked what the "Eve" album is about, I'd have to say, "It's simply about women."

[Song: "Lucifer"]
ERIC WOOLFSON: When we embarked on the "Eve" album, our original idea was to take quotes from famous women, and build different tracks around these quotes. We did abandon that idea [chuckles] pretty shortly after we thought of it. But one idea we did stick with, was an intriguing quote which we think came from Jean Harlowe, who, when she was asked about the business of women making it in the Hollywood film business, and questions about the "casting couch," she came up with the comment, "You lie down with dogs, you get up with fleas."

[Song: "Lie Down With Dogs"]
ALAN PARSONS: If there's such a thing as a `typical Project track,' I think "I'm Damned If I Do" from the "Eve" album would have to be one of them. It has the ingredients which we've used in the past, like french horns, [and] the voice of Lenny Zakatek--the one exception: I never thought I'd hear the words `I love you' on a Project song.

[Song: "Damned If I Do"]
ALAN PARSONS: I believe that right from the days of Abbey Road, and the Beatles right up to the Alan Parsons Project, my life has been one long learning experience. I've been lucky enough to learn from the best, and I think I'm still learning.

EL REVERSO DE UNA CARTA AMIGA Y EL OJO EN EL CIELO

[Interview 2: Sides 5 & 6]

[Background Song: "Maybe A Price To Pay"]
ERIC WOOLFSON: "The Turn Of A Friendly Card" album had the theme, obviously, of gambling, and risk taking. The eventual title, was only arrived at some considerable time after finishing the album. We had a series of working titles while we were making it. Basically, I think, we started out with the idea of calling it "The Game Players Of Titan," 'cause it was a different kind of game playing, we had in mind to start with. We moved on to something like "Options," which, although it's an unexciting word, in itself, it had the advantage of, like "Pyramid" and "Robot," of being an `international' word, which was easily translatable, or understood by other territories, and kind of conveyed the idea of taking risks. But in the end, the image that people seemed to be left with, the impression after having heard the album, was based on the fact that they remembered this phrase "The Turn Of A Friendly Card." And although it was clumsy, and didn't translate into foreign languages easily, it seemed to be the right label for the `product' and that's how we got the name.

[Song: "The Turn Of A Friendly Card"]
ERIC WOOLFSON: I've often, in common with many other writers, been inspired at the oddest moments. And, one of the things that did start the creative juices flowing was actually sitting in casinos in Monte Carlo, with the din going on of people with machines, people talking, people moving about, and all the hustle and bustle that goes on there. It stimulated the writing of the track in particular, "Turn Of A Friendly Card," and of course, there was a track called "Snake Eyes"

[Song: "Snake Eyes" ]
[During the instrumental portion of the song:]
ERIC WOOLFSON: The joke about the lyric of "Snake Eyes" is that he's betting on something that you can't possibly win, because snake eyes is a bet which loses if seven or eleven comes up, and seven or eleven is a bet which loses if snake eyes comes up. So he's yelling `Snake Eyes! Seven-Eleven!', he wants any one of the three, and any of the three is gonna wipe him out.

ERIC WOOLFSON: This album dealt with many other aspects of the gambling instinct, and the whole idea of "Games People Play" was based on a psychology book of the same name, which dealt with human relationships in terms of people playing games/playing roles. And, although the lyric has nothing to do with the content of the book, I've often been inspired by titles, by the idea...

[Song: "Games People Play"]
ERIC WOOLFSON: "Time" was yet another form of risk taking. To me, this could have been sung by either one of two people: This could have been sung by an ancient sea captain about to set off on a voyage of discovery, into uncharted territory, or equally, by a modern day astronaut setting off for some destination in space.

[Song: "Time"]
ALAN PARSONS: The "Eye In The Sky" album is, perhaps, an exception to all the other albums we've done in the past. Something that we've always, almost become recognised for is that we've always, is the fact that we've always had some form of theme running through the records we've done. And at the same time, I felt that it was time to break away from that, especially as we'd had so much negative criticism for being pretentious, if you like, for constantly making concept albums. So, this time, we felt, y'know, "Let's just go into the studio and make an album, and then decide at the end what it's all about." So that's what "Eye In The Sky" really ended up being--a conceptless album, but with a similar format to the past albums.

[Song: "Eye In The Sky"]
ERIC WOOLFSON: Children of the Moon is a political statement. The idea of being helpless pawns at the mercy of our political or religious leaders has always struck me. And I find that current political events in the world, make this song, as far as I'm concerned, all the more poignant.

[Song: "Children Of The Moon"]
ALAN PARSONS: For some time now, we've been employing the talents of Christopher Rainbow who has an extraordinary vocal range. And, I think perhaps we used it to its very best effect on a cut on the album called "Gemini."

[Song: "Gemini"]
ALAN PARSONS: The first side of the album closes with a song called "Silence And I," which is sung by Eric. And it was very exciting to make this particular song, because for the first time, we used a really giant symphony orchestra, 95 pieces, all playing at the same time, and it was tremendously exciting for all of us concerned, to have that number of people involved on one of our own efforts.

[Song excerpt: "Silence And I"]
ERIC WOOLFSON: Another trademark of the project is that if one side has an introspective feel to it, we try and make the other side rather more upbeat. And the second side of "Eye In The Sky" starts with one of our old standbys, Lenny Zakatek, singing lead on a song which is not typically Project, it's rather more rock-n-roll, and it's called "You're Gonna Get Your Fingers Burned."

[Song: "You're Gonna Get Your Fingers Burned"]
ALAN PARSONS: "Psychobabble" was the first song to be recorded on the "Eye In The Sky" album. It was actually started almost a whole year before any of the other stuff was. We called upon Elmer Gantry, again, to do the vocal on it, and as the title might suggest, for the middle section we used a lot of `musical cliches' normally associated with horror films.

[Song: "Psychobabble"]
ALAN PARSONS: I don't think a `Project' would be a`Project' if it didn't have a couple of instrumental cuts on it. "Mammagamma" is one such piece. What's interesting about it is that it's performed almost entirely by a computer. That doesn't mean to say that the talent of the writer is any way over-shadowed, because it took a great deal of effort to program the computer to play it. But just about every note you hear is entirely performed by a machine, as opposed to a musician.

[Song: "Mammagamma"]
ALAN PARSONS: "Step by Step" is a song that, I think, we all thought at the time we started it was going to be a very commercial-sounding cut. Again, it's Lenny Zakatek singing the vocal. And I think one striking thing about the song is the instrumental section in which Ian Bairnson, our guitar player, gets a really interesting sound by direct-injecting the guitar into the mixing desk--no amplification--and the resulting sound is almost like a cross between an acoustic and an electric.

[Song excerpt, spotlighting the instrumental section: "Step By Step"]
ERIC WOOLFSON: The problem with writing songs like "Old And Wise" is that superficially, they might be interpreted as being downers. That really wasn't the intention here at all--the idea was to be uplifting. The pathos of the lyric actually leaves me with a feeling of contentment, rather than a feeling of despair.

[Song: "Old And Wise"]
End of interview