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Sunday, December 26, 2010

The Wall Live
Roger Waters
San Jose, California, 8 de diciembre del 2010
México DF, México, 21 de diciembre del 2010

Cuenta la leyenda que, en un concierto de Pink Floyd en Montreal en julio de 1977, durante la gira mundial de su macabro Animals, el bajista Roger Waters, para entonces ya amo y señor del grupo, sentía que ya no soportaba a su audiencia. La detestaba tanto...

A Roger le reventaba matarse componiendo canciones acerca de la sombría realidad de occidente y compararla de una forma musicalmente orwelliana, sólo para que los chicos de la primera fila se pongan a gritar incoherencias en pleno vuelo marihuanero. Antes, las presentaciones de Pink Floyd eran más reducidas e íntimas, en clubes nocturnos y lugares de mediana capacidad –hablo de los de la era de Syd Barrett hasta incluso los conciertos del Dark Side of The Moon-, y el nivel de fama como para llenar estadios aún no les había alcanzado. Moon y el super-disco Wish You Were Here les otorgaron el bien merecido estatus stadium.

Pues bien, la del Animals fue una gira desastrosa. Waters varias veces tuvo que cantar y tocar enfermo, y fue en aquel concierto que mencioné en el primer párrafo, en el momento cumbre de hastío y arrebato, al encontrarse frente a un chico de la primera fila gritarle en la cara quién sabe qué cosa, en el que no pudo evitar lanzarle un escupitajo cual auquénido progresivo.

Quién sabe qué habrá sido de la vida de ese chico fanático. Quizás le gritó “¡Waters, eres un genio!” o “¡estoy volando!” Es lo de menos. Sabemos que Waters, después de ese incidente, se sintió pésimo: en vez de encontrar una catarsis mandando a la mierda a ese mocoso, se sumergió en una profunda depresión. Notó que entre la banda y la audiencia había una especie de barrera, una especie de muralla que impedía la comunicación. Él cantaba canciones de desolación, de amor no correspondido, de cartas no contestadas, y el público cada vez quería más luces y efectos de sonido sorprendentes, cataratas de fuegos artificiales, aviones estrellándose en el escenario, cerdos volando.

Como con cualquier gran artista, la depresión dio paso a la creatividad. Esta vez, la idea de una pared siguió dando vueltas en el cacumen de Waters: una pared dividiendo a la audiencia y a la banda... cada canción es como un ladrillo, y qué espectacular sería que el concierto acabe con la pared construida, como gran final, y la banda tocando sobre ella como gatos techeros. Pero Waters, como buen introspectivo que es, se percató que la pared tenía que ser derrumbada como analogía de una verdadera catarsis. Imagino que Roger debe haberse puesto a escribir su obra con el corazón saliéndose del pecho. Mientras construía su pared musical, Waters construía otra: una separándolo a él del resto de Pink Floyd.

Obviamente, ninguno de los otros tres miembros de Floyd, el baterista Nick Mason, el guitarrista David Gilmour y el tecladista Richard Wright estaban a la altura del nivel creativo que Roger Waters tenía (esto según el propio Waters. El tiempo se aseguró de darle la razón a Waters, pero quizás hablaré de esto luego). Al salir The Wall, el álbum más vendido de los setentas, Pink Floyd ya no era una banda de cuatro integrantes con la misma influencia y capacidad creadora: era Waters y una tropa de músicos de apoyo, entre los que se encontraban los demás miembros de Floyd, esparcidos por aquí y allá. El mismo Roger Waters se encargó de despedir oficialmente a Richard Wright, pero éste último participó, sin problema alguno, en la gira The Wall como músico asalariado (esto a la larga le salió más conveniente a Wright puesto que la gira arrojó pérdidas que tuvieron que ser absorbidas por los miembros activos de Floyd y los productores. Wright en verdad no perdió una sola libra esterlina). Cuatro ciudades y muchas fechas: Londres, Los Ángeles, Nueva York y Dormund. Una pared inmensa que se iba construyendo y se iba derrumbando en cada actuación. Como era de esperarse, Waters se saturó con su egolatría y, cual arrogancia extrema, decidió continuar el tema de The Wall en un disco llamado The Final Cut, en donde oficialmente Richard Wright estaba fuera del bote y Waters componía absolutamente todo. Gilmour y Mason simplemente lo seguían y miraban de lejos. Al finalizar el disco, Waters anuncia que Pink Floyd ya no va más y se iba del grupo. Los otros dos decidieron seguir con la banda y se inició uno de los conflictos más vergonzosos de la historia del rock. Digo vergonzoso porque ninguna de las dos partes quería ceder: Waters por un lado, impidiendo que Gilmour tome las riendas del grupo usando el catálogo de canciones compuestas por el mismo Waters, y Gilmour por el otro, pisando el palito de Waters y hablando pestes de él cada vez que podía. Al final, Gilmour y Mason ganaron el juicio a Waters y pudieron seguir como Pink Floyd, reclutando a Wright de vuelta.

Como vemos, Roger Waters había construido una pared mucho, muchísimo, más grande que la que había planeado. Esta vez la pared se había vuelto parte intrínseca de su propia vida. Pero los vientos de cambio no se hicieron esperar: en 1989, un muro mucho más dañino, el de Berlín, se derrumbó y Waters aprovechó la oportunidad para presentar, al año siguiente, su obra en dicha ciudad, con invitados como Cyndi Lauper, Ute Lemper, Paul Carrack, Thomas Dolby y Sinead O'Connor. Waters, magno y pedante, seguía siendo la versión real de aquel músico descrito por él mismo en The Wall  e interpretado por el músico Bob Gedlof en la película de Alan Parker sobre el mismo disco, una excelente película musical que fue malentendida en su momento. Cada presentación, entrevista, exposición a los medios, traía consigo la pregunta inevitable: ¿cuándo dejarán de comportarse como niños, limarán asperezas y se juntarán de nuevo los Pink Floyd?
La pared seguía creciendo hasta que, el año 2005, Gedlof, quien era además de músico el organizador de Live Aid, contacta a Roger Waters y a David Gilmour y les pide reunirse para una nueva versión de su festival anti-pobreza, Live 8. Increíblemente, Waters aceptó. Gilmour al principio se mostró reticente pero de todas maneras sabía que tenía que hacer algo grandioso, trascendental, para ayudar a eliminar la pobreza en el mundo. Qué sacrificio más grande que el de perdonar a su enemigo. Esa fue la primera grieta en la pared.

Pues bien, en el 2010 llegó el momento de derrumbarla. Roger Waters recreó y repotenció el show de 1980 y salió a por el mundo para volver a contar la historia de Pink, el músico cuyos traumas crean una pared entre él y los demás. Una obra personal, magna, pomposa como lo mejor del rock de los setentas, The Wall fue exactamente lo que el público de ahora, 2010, necesitaba: un evento multimedia en el cual la pared se torna nuestra pantalla de computador, nuestro teléfono móvil. No hay mayor diferencia en la temática de la obra de 1979 con la del show del 2010… bueno, ahora en vez de "trece canales de mierda de donde elegir" tenemos trescientos. Pero la idea es la misma: nos hemos encerrado tras una pared de miedo, de jarabe de maíz, de noticias malas y comerciales para comprar productos y servicios que no duran más de tres meses. Cada uno de esos ladrillos es presentado con la espectacularidad que ya es insignia de Roger Waters y, claro, de Pink Floyd. El bajista no pudo haber escogido un mejor momento para derrumbar su pared personal que ahora, en que el mundo está “igual de peor que siempre”. Waters, con su pared, intenta imitar a la Guernica de Pablo Picasso, con majestuosidad, dramatismo, sufrimiento, indiferencia, colores, las tradicionales letras pintarrajeadas y, claro, con la constante escala en re menor de tres notas que perfila toda la obra, aquella de we don't need no education... Dichas tres notas están muy arraigadas en la psique de Waters: ya las había presentado en 1968 en su “Set The Controls For The Heart Of The Sun”.

“Comfortably Numb”, la mejor canción de Pink Floyd y el mejor momento del show, está basada en una experiencia de Waters durante la gira del Animals. Aún con hepatitis, tuvo que salir a tocar para satisfacer a la manga de ignorantes de la primera fila, gracias a una inyección que supuestamente "haría magia" en su organismo. Waters, en The Wall, pareciera que desnudara su propia alma pero en verdad lo hace con la de todos: ¿Quién no ha gritado alguna vez “don't leave me now"? ¿Quién no ha sentido cólera ante la sociedad de consumo? Es más, ¿quién, de una forma u otra, no se ha sentido inconforme con la realidad actual en general y la suya propia?

Roger Waters dijo, al finalizar su concierto, que cuando escribió estas canciones él era un "sujeto miserable" y que mucha, muchísima agua había pasado por el río. Esta vez, concluyó, se sentía bien consigo mismo y con su público. No hubo escupitajos por parte de él, ni críos que gritaban sin saber qué estaban escuchando y viendo. A Waters le creí no por sus palabras sino por sus actos: recordar a los caídos en las últimas guerras, de todos los bandos posibles; afirmar que la paz es un deber y un derecho; haber limado asperezas y enterrado el hacha con sus ex compañeros de Pink Floyd antes de la muerte de Richard Wright. Esa fue la verdadera base del show de Roger Waters y su equipo multimedia: la autoridad musical y personal de decirle al mundo que es hora de derrumbar paredes, porque la suya ya lo estaba.
"Quítenme las cámaras, que os parto la madre".


Lo que sigue a continuación es lo que escribí anteriormente sobre el álbum The Wall, con la colaboración de Roxana Fernández y Arelí Martínez en 1999.


Ya no se puede mencionar la importancia de Pink Floyd en la historia del Rock sin mencionar a su obra más popular y conocida: The Wall. Felizmente para unos, lamentablemente para otros, Pink Floyd será recordado para la eternidad por el éxito de este disco; sin importar que Dark Side Of The Moon haya estado 13 años en las listas de álbumes Billboard o que, en general, Wish You Were Here es música de los dioses.

No era el estilo de Floyd hacer canciones cortas con connotaciones sociales ni familiares. Lo de ellos eran los largos eventos cósmicos y las alucinaciones basadas en las locas ideas de Syd Barrett, el primer guitarrista del grupo e influencia absoluta en toda la música que hicieron después. The Wall fue la respuesta que el fanático de Pink Floyd estaba esperando desde 1977 -año del ameno pero flojo Animals (Columbia)-, a la pregunta: "¿Sucumbió Pink Floyd tragándose a si mismo con todo su rollo progresivo?" La respuesta que da The Wall es, obviamente, "no".

The Wall es un disco con mucha suerte, lanzado en el momento justo por la banda justa y para el público que lo había estado esperando. Finaliza la década de los setentas con el gran contraataque al Punk Rock del grupo líder del rock progresivo. Producido por Roger Waters y Bob Ezrin (productor de Alice Cooper y Peter Gabriel), las sesiones de grabación empezaron en noviembre de 1979 y ya en diciembre se lanzaba el primer single: "Another Brick In The Wall Part II" con el que llegan al número uno de las listas de éxitos inglesas y luego, en la mayoría de países. Al tratarse de una obra de gran envergadura, cabe mencionar que, según David Gilmour en la entrevista que dio a la revista Musician en 1992, The Wall tuvo a muchos, demasiados, músicos de sesión invitados por Waters y Ezrin. Varias tomas de batería estuvieron a cargo de Jeff Porcaro, el buen guitarrista Lee Ritenour interviene en varias surcos; y se tuvo como apoyo a casi un grupo entero: Snowy White (guitarra), Willie Wilson (batería), Peter Wood (teclados), Andy Bown (bajo) y los coros (que sí están creditados correctamente en la funda) de John Joyce, Stan Hass, Jim Farber y Joey Chemay.

¿Y qué era de David Gilmour, Nick Mason y Rick Wright? Estaban ahí, pero pintados. El nombre de Richard Wright no se menciona en la funda del disco. Gilmour tocó el bajo en más sesiones que Waters, convirtiéndose en un músico de sesión más. Cuenta Gilmour, además, que Waters le agradecía a él siempre los premios que las diversas asociaciones relacionadas con la música le daban por "mejor bajista". Ironías de la vida, Roger nunca pudo tocar un bajo sin trastes: el bajo en "Hey You" es de David Gilmour. Es más, Rick Wright ya había sido despedido por Waters para The Final Cut (Columbia, 1983).

Pero, ¿cómo no se le iban a subir los humos a un tipo que había compuesto y ejecutado la obra maestra más exitosa del rock progresivo? Waters ya había dejado el bajo, ahora cantaba solista, micrófono en mano.




The Wall (Columbia, 1979)

Introducción



Diciembre de 1999 marcará el vigésimo aniversario del célebre disco de Pink Floyd "The Wall". Para celebrar semejante evento, y seguramente para capitalizar la celebración con algunos dólares, EMI Records editará Is There Anybody Out There? The Wall Live, el primer día de diciembre.

Como su nombre lo indica se trata de un álbum doble  en el que Pink Floyd registrará los mejores momentos de la gira mundial (en sólo cuatro ciudades) en donde presentó The Wall, disco que vendió más de 17 millones de copias, aunque sin alcanzar el récord establecido por un trabajo anterior, "Dark Side Of The Moon". El disco contará con una edición limitada, con nuevo arte y, seguramente, con las ya clásicas figuras de Gerald Scarfe.

La música de este nuevo álbum se grabó en Los Angeles, Dortmund, New York y Londres. Fueron solo cuatro ciudades, ya que el concepto escénico era muy costoso en lo económico (mientras la banda tocaba, se iba construyendo una pared, que al promediar el concierto se derribaba) y muy difícil de trasladar. De manera tal que Pink Floyd optó por hacer pocos shows que respetaran su idea. Cuando se hizo un trabajo especial para el Museo del Rock en Cleveland, Roger Waters escribió lo siguiente sobre The Wall:

"En los viejos tiempo, antes de Dark Side Of The Moon, Pink Floyd tocaba para audiencias que, en virtud de su mínima cantidad, permitía una conexión íntima y mágica. Después llegó el éxito, y en 1977 ya estábamos tocando en estadios de fútbol. La magia sucumbió bajo el peso de los números. Nos estábamos transformando en adictos a las trampas de la popularidad. Me descubrí a mí mismo alienado en esa atmósfera de ego y avaricia, hasta que una noche, en el Estadio Olímpico de Montreal, mis frustraciones estallaron. Un loco fan adolescente comenzó a treparse por sobre el vallado que nos separaba del público, gritando su devoción a los semidioses más allá de su alcance. Encolerizado por su mala interpretación y mi propia rabia, escupí mi frustración en su cara. Esa misma noche, más tarde, ya de regreso en el hotel y shockeado por mi comportamiento, me sentí frente a una elección. Negar mi adicción y abrazar ese estado de "confortable adormecimiento", o bien aceptar la carga de la introspección, tomar el camino menos transitado, y embarcarme en el, a menudo, doloroso viaje de descubrir quien era yo y a donde pertenecía. The Wall fue la figura que utilicé para poder ayudarme a tomar una decisión. La que necesitás para armar un fin de semana perfecto."



A Conceptual Recording Made by Pink Floyd

Waters contaba en dos long-plays la sucesión de traumas que llevan a nuestro héroe Pink a una amarga soledad. The Wall, aunque inspirado en Pink, encuentra más influencia en la vida del hermano de Roger, Eric Fletcher Waters. Es mucho más que la historia de la decadencia de la enfermiza mente de Pink; es todo lo que Waters detesta del sistema británico. En orden de aparición en el disco, "In The Flesh?" inicia toda esta visión de Waters, que bien se percibe el daño que le hizo que su hermano partiera a Vietnam, no cabe duda que la correspondencia de éste avivaba a Roger, por el hecho de que nunca entendió el porqué de entrar al frente. Claro que Roger sabía lo inútil de la guerra basada en la teoría del dominó y lo expresa con esta frase: "pensaste que te podía gustar ir al espectáculo, a sentir la cálida emociónd e la confusión, ese espacio de resplandor de cadete" "únicamnete tendras que desgarrar tu camino a través del disfraz".

"The Thin Ice" es un poco más depejado, si bien al alegorizar al "bebé" como a cualquier soldado al cuidado del sistema, le adiverte en forma subliminal en "Te resbalas fuera de la profundidad, y fuera de tu mente con tu miedo fluyendo detrás, a medida que despedazas el hielo delgado.." la música que acompaña estos dos primeros episodios de la historia bien interpreta el dolor de Roger, la guitarra eléctrica, que más tarde descansará hasta la primera parte de otro ladrillo en el muro, es el preludio de la historia, que se muda al pasado.
Pink intenta con rabia entrar al sistema a luchar contra él, pero paga caro el precio por adentrarse, "...en la carne sentirás la cálida emoción al ver el resplandor de la confusión en la guerra, te resbalas en la grieta del hielo delgado y te hundes en la profundidad, fuera de tu mente con el miedo detrás....", así es en donde su padre se marcha a la guerra, "..papá se fué, atravesando el océano, ¿qué dejaste detrás para mí?, solo un ladrillo del muro, solo son unos ladrillos más de este muro, tu recuerdo es una foto, un ladrillo.." "Another Brick In The Wall Part I", es el primer hilo que conduce esta historia; el primer bloque en el muro personal de Pink. Como antecedente de la parte más popular de la obra, cuenta a modo de sarcasmo sus días de escuela, "cuando éramos unos niños, los maestros nos herían de cualquier forma posible, exhibiendo nuestra debilidad, solo nos quedaba el consuelo de que cuando regresaran a casa, sus psicopáticas y gordas esposas harían de cada pulgada de su vida un infierno..."
Los ladrillos de la pared son aquellos traumas e incomodidades que lo van separando del mundo y, sobre todo, de la gente que lo quiere (porque la gente llega a querer a la gente detrás de las paredes). Empieza en la segunda guerra mundial con la muerte de su padre, afectando a la madre y haciéndola extremadamente sobreprotectora con su pequeño hijo. Al ser sobreprotectora, lo vuelve retraído y muy solitario. Se da cuenta del brutal sistema educativo británico y protesta con el himno más famoso del álbum, la parte 2 de "Another Brick in the Wall". "No necesitamos educación, no necesitamos Control de Pensamiento, no más burlas, déjanos solos!!!!, maestro, déjanos solos, solo eres un ladrillo más del muro..."
Al ir creciendo se da cuenta del horror del sistema capitalista al provocar hambre y desempleo ("What shall we do now?"). La culpa interna de ser un músico vago inútil para la sociedad abruma a Pink.

De pronto, pasamos a observar otro ladrillo más del cuento. Pink tiene una charla con Mamá:

Madre, ¿crees que acabarán conmigo?, ¿debo construir un muro?, ¿me pondrán en la línea de fuego?

Bebé, tranquilo, sabes que yo haré realidad todas tus pesadillas, no te dejaré volar, tal vez cantar, te ayudaré a levantar el muro...

Madre, ¿quieres decidir mi vida?

Bebé, claro que sí.
Pink se pregunta si ha visto suficientes horrores y sufrimientos, el fuego se ha apagado, pero su ardor sigue doliendo, adios al cielo azul, ahora llenará su muro de espacios vacíos...

"Soy un chico nuevo, no conozco alrededor, necesito una mujer, indecente, ¿alguna me hará sentir hombre de verdad?, libera a este refugiado del rock´n roll!!!!!...." un trabajo de guitarra bastante sencillo, pero estridente. David Gilmour ejecuta magníficamente la guitarra en Young Lust; ácida y muy negativa, como ir andando de putas por una ciudad industrializada y fría. Podría ser una reminiscencia de la música que se usa en las películas porno. Gilmour no tiene mucha velocidad en sus dedos, pero si mucha presión. Como diría B.B. King,
es como los automóviles; puedes tener velocidad o economía, más no ambas cosas a la vez.

Su relación con las mujeres va de mal en peor, al buscar refugio en la prostitución ya que el pobre chico no sabe amar. ¿y cómo va a saber si nunca le enseñaron? Otro ladrillo se añade a la pared cuando su esposa, harta de la indiferencia de su marido músico -ya la alegoría a Syd Barrett es notable-, lo engaña con un pacifista (esto se ve explícitamente en la película que hiciera Alan Parker en 1982).
Pink inicia su vuelo, sabe que ha cambiado y nada puede sentir.....aun así, destruye la habitación....."déjame destruir todo, ¿quieres verme volar?, ¿quieres que me detenga?, ¿porque corres?...." "No me dejes, ya estoy saliendo, ¡no me dejes!.....sabes cuanto te necesito..."

La tercera parte de otro ladrillo más del muro, "estoy solo, no necesito muros a mi alrededor, no necesito drogas, ya he visto la escritura en el muro, solo fuiste otro ladrillo...
Sin duda, otra parte importante, es cuando Roger habla con Pink, desnudo, oscuro y solo, sabe que el muro es alto, los gusanos se comieron su cerebro...este es el momento d lucidez entre Roger y Pink.
-¡Hey tú, siempre haces lo que se te dice, tú, el que estaba más allá del muro, no me digas que no hay esperanza!
-"Fuera del muro nos mantenemos juntos, de pie; dentro el muro nos hace caer"......

-¿Hay alguien allá afuera?
Jamás se había expresado tanta soledad en una canción, probablemente.
Pink todo lo vacía en su piano, con sus brazos marcados, sus dedos manchados de nicotina, quiere volar, pero no sabe hacia a dónde, y al compás de los violines, recuerda a Vera Lynn, pero sabe que si llama, nadie contestará.
La parte más sombría llega con "Comfortably Numb", en donde Pink trata de pedir ayuda a sus amigos, pero las drogas no lo dejan. Busca pretextos para justificar su dejadez: la fiebre que tuvo de niño, su temor a la rehabilitación, el ajetreo de las giras... la gota que colma el vaso es cuando dice "basta" y es sometido a un juicio por un enorme gusano.
Entonces, Wall tiene un caso interesante de un círculo vicioso, el cual tiene que ser roto, para mejor salud mental de Pink y del oyente, mediante un juicio a cargo de un gusano-juez de lo más asquerosamente arbitrario posible. Los testigos del juicio: el maestro de escuela, la esposa (ambos solicitando un castigo severo para el acusado) y la madre, quien lo coge en sus brazos y le pide al juez que lo absuelva para que se pueda ir a casa (parece que un modesto castigo a través de la justicia inglesa es mejor que esto último).
No, la condena de Pink es peor: todos los que lo rodean tienen que verlo sin esa pared que lo fue cubriendo durante todo el disco. A derrumbarla, se ha dicho. A romper con los traumas que nos impiden ser libres; en otras palabras, ¡a madurar, carajo!


El Boom de Wall
Escribe: Javier Moreno

Pink Floyd estaba creciendo con The Wall más como concepto que como banda, ya que los demás integrantes del grupo cada vez tomaban menos decisiones. Waters y su orquesta eran Pink Floyd y listo; algo así como los Nine Inch Nails, un grupo de un solo integrante. Debido a su vanguardia, The Wall carecía de todos los efectos psicodélicos y del teclado característico de Richard Wright. Solo faltaba que Frank Sinatra cante "Nobody Home" en las Vegas y listo el pollo (imaginen a Frank incluyendo este tema en su álbum Trilogy). Pink Floyd ya no era aquel cuarteto sorprendente y cósmico de Meddle y de Dark Side Of The Moon. Ahora era el seudónimo de Roger Waters, quien había logrado el más profundo homenaje-crítica a su mentor y guía de los sesenta, el señor Syd Barrett.
Una presentación impresionante de tres fechas en el Memorial Sports Arenna de Los Ángeles, California, en febrero de 1980 es la única gira de Pink Floyd introduciendo el álbum al mundo. El avión que se estrella, el cerdito volador, y varias grúas detrás del escenario empiezan a construir el muro que oculta al grupo del público, tal como los traumas de Pinky lo separan de los seres que lo quieren, según la historia narrada por Roger Waters.
Ahora Waters es el amo y señor del grupo, las letras y el concepto del disco son totalmente suyos; pero esencialmente The Wall es la historia de Syd Barrett, con muchas anécdotas del propio Roger Waters, amo y señor de Pink Floyd entre 1975 y 1981.
Concluyendo, The Wall es un disco imprescindible en cualquier colección de Rock Clásico. Veinte años después, es considerado uno de los mejores álbumes de todos los tiempos en cada encuesta que se hace sobre el tema. Ahora, si no han escuchado The Wall, sería un buen momento para hacerlo.

Sunday, November 7, 2010

Con respecto a los recientes acontecimientos de adquisiciones de radios y cambios radicales de formato, se me vino a la frágil memoria la historia del terrible cambio de música que ocurrió con mi radio favorita.

He mencionado más de una vez que traicionar la confianza del cliente es lo peor que le puede pasar a un negocio. También se da el caso inverso. Hace 21 años, Radio Panamericana dejó de existir para mí al cambiar, de un día para otro, su formato musical. Era una radio pop-rock con música moderna en inglés y, de forma creciente, en español. La radio llevó a Lima a artistas como Indochine y Soda Stereo, con espectaculares conciertos en el deslumbrante coliseo Amauta de Chacra Ríos. Era una radio que yo escuchaba todo el tiempo, desde mis 13 hasta mis 16 años. Adoraba dormirme escuchando la radio durante la noche. Adoraba a sus locutores, sus cuñas musicales y, en general, seguía semana a semana sus rankings musicales. La mejor canción de la semana era denominada "la Más Más", que era el tema más difundido y, probablemente, el más votado.

Me parece increíble que ahora, 21 años después, la gente de Panamericana y de otras radios de la época se hayan “reencontrado” conmigo, aún sabiendo que en esa época yo era un simple oyente que habrá llamado a la radio no más de dos veces.

Una triste mañana de 1989, me levanté escuchando salsa en Panamericana. El formato había cambiado entre gallos y medianoche. Creí que alguien había cambiado el dial a Radiomar Plus, otra radio salsera de Lima que, a diferencia de Panamericana, respetaba a sus radiooyentes manteniendo estable su formato. Pasar de la noche a la mañana de una radio rock a una radio salsera, conservando la misma administración y empleados, dice mucho del poco interés que tiene una radioemisora en crear fidelidad por parte de sus oyentes. Excusas van y vienen: falta de auspiciadores, poco interés, baja audiencia... y al final, "tenemos que cambiar el formato. Es lo único que nos queda".

No. Lo único que les queda es o seguir peleando por su radioaudiencia. O suicidar la radio gloriosamente con una gran fiesta de despedida; para así hacer saber al mundo que la radio no está más cerca de la gente. Panamericana ha estado tocando salsa y música latina en general desde 1989 y estoy seguro que ahora hay mucha gente que la sigue, especialmente jóvenes, y que gusta de la música que la radio difunde. No hay nada malo en eso: la radio ha creado dos o tres generaciones más de oyentes fieles, los cuales dudo se llevarán una decepción tan grande como la que me llevé en 1989. La salsa no pasará de moda: vende sexo y alcohol, más que el Pop Rock. Más que el Heavy Metal. Llena estadios de manera constante. Más que los esporádicos conciertos rock de viejas glorias que visitan Lima. En ese aspecto, los oyentes fieles actuales de Panamericana pueden estar tranquilos.

Pero quiero que se pongan en los zapatos de los oyentes decepcionados, como yo con Panamericana. Como otros con Telestereo, Stereo 100, Zeta y otras que cambian de formato y de dueños rápidamente, al no poder con sus deudas y no ver más allá de sus narices, ignorando el potencial que tienen de crear no sólo cultura, sino diversidad musical en el dial. No sólo en Lima, Perú, sino en otros lugares del mundo. En Santiago de Chile, una radio de rock clásico pasó de la noche a la mañana a ser una radio simplemente... clásica. Mi querida Radio Sol de Arica, Chile, eliminó su formato adulto-contemporáneo y se convirtió en una radio pop-rock bailable, mandando al cuerno a Sade y dándole la bienvenida a los Vengaboys. En San Francisco, la Arrow, una radio de rock clásico del firme, pasó de la noche a la mañana a ser una radio country. Los oyentes tratan de encontrar otra radio, o ninguna.

En mi caso, después de perder a Panamericana me fui por un rato a Doble 9, una radio rock con una audiencia y un formato muy establecidos, pero con un tufo a snob que me hacía sentir incómodo -nunca me entendí con la pituquería. Ellos no me entienden ni yo a ellos-. Stereo 100 FM también estaba, y ésta fue la primera radio que escuché que sólo tenía "éxitos de siempre", es decir, la primera radio de Rock Clásico. Llegué a Telestereo y Carolina FM y me quedé por ahí hasta el 2000. Panamericana, la Radio Láser, seguía musicalizando bares y unidades de transporte colectivo. Aprendí, como muchos otros, a superar la decepción, la debacle, la ofensa que significa que una radio deje de difundir la música que te gusta. Es quizás por eso que hoy, 21 años después, me muestro pensante ante tanto cambio. Una cosa es cierta: la radio está cerca de la gente cuando la gente y la radio lo desean. No cuando una de éstas decide cortar de súbito.

Thursday, November 4, 2010

Wednesday, November 3, 2010

Cortesía de, ejem, "Pichón" y de su blog "Beatles DVD Inéditos". Gracias a Mike Mantilla por el reenvío.

POR QUÉ NO VINO McCARTNEY

Tuesday, October 26, 2010

El 14 de abril pasado, el diario del Vaticano L'Osservatorio Romano publicó la siguiente nota referente al famoso comentario de Lennon "Más grandes que Jesús". Comentario que le valió que muchos discos de los Beatles sean quemados (luego de ser comprado$) en el cinturón bíblico de los Estados Unidos y en otros lugares de fácil escandalización.

La Iglesia Católica, por lo visto, escuchó y vio la conferencia de prensa de la disculpa, pero claro, en ningún momento consideró que lo que había dicho Lennon oficialmente había sido tomado fuera de contexto. Es más, decidieron incluir una foto de Ringo Starr con una cara de tonto increíble. Los Beatles no sabían de lo que hablaban, y menos Lennon, pareciera afirmar la gaceta oficial de la Santa Sede. Pero, ¿Por qué no incluyeron una foto de Lennon, si Ringo no tenía vela en ese entierro?

Consonancias

Los Beatles y L'Osservatorio Romano

Para recordar los cuarenta años de la separación de los Beatles “El Observatorio Romano” publicó en la edición del 10 de abril pasado, dos articulo juntos, escritos por Giuseppe Fiorentino y Gaetano Vallini, los cuales habían ya escrito en la edición del 22 de noviembre del 2008, a los 40 años del álbum blanco. En ambas ocasiones muchísimos medios de todo el mundo -y ahora el mismísimo Ringo Starr, entrevistado en la CCN- han interpretado esta obvia atención al importante fenómeno musical de nuestro tiempo, como una absolución del Vaticano. Absolución de la cual los cuatro artistas de Liverpool no tenían ninguna necesidad. Como demuestra este anónimo y autoritario (autoritario: de autor no de autoridad) articulo que salió en L'Osservatorio Romano el 14 de agosto de 1966 a testimonio ya desde ese momento de una inesperada consonancia entre el diario de la Santa Sede y John Lennon.






La desafortunada frase “Los Beatles son mas populares que Jesús” pronunciada de uno de los cuatro y precisamente John Lennon, es la que ha tenido inmediata y negativa repercusión en el mundo de los mismos simpatizantes o fanáticos, ha dado prueba de la intocabilidad de las cosas sagradas en el público mas “a vanguardia”. La frase ha desafortunadamente impresionado a “aquellos que siguen a los Beatles como si fuera un culto” hasta el punto de provocar una disminución en las ventas de los discos de los cuales son productores los propios Beatles. En la víspera del tour americano todo esto ha impresionado vivamente a los caprichosos cantantes y músicos. La sociedad editora constituida por los Beatles tuvo que afrontar las consecuencias de sus acciones que desencadenaron en pérdidas –informaban ayer las agencias- de cerca de medio millón, en pocos días, debido a la caída de las cotizaciones.

Es un síntoma también que ciertos temas, entre los “seguidores de vanguardia”, no se quieren tocar al ser considerados como superficialidades profanas.

Tal vez la reacción inesperada y siempre más difundida, es que ha echo reflexionar a John Lennon que, abrumado de popularidad y del fanatismo universal, se había pronunciado así ligeramente, inconscientemente (mas que maliciosamente) sin reflexionar sobre las consecuencias de su frase sobre Cristo y la religión.

En Chicago, al momento de iniciar las actuaciones en la ciudad americana, John Lennon ha querido ayer difundir una retractación leyendo la siguiente declaración: “No me ha pasado nunca por la cabeza decir cosas antirreligiosas o estúpidas. Quería solamente criticar la actitud de la gente, especialmente de los jóvenes, por su relación con el cristianismo. No he dicho nunca que los Beatles sean mejor que Dios o que Jesús. Solamente he querido dar a entender que la gente, los jóvenes en particular, se interesa más en los Beatles que en Jesús o en la religión. He usado como termino de comparación a Los Beatles por que son las personas que conozco mejor. Dije una cosa común, natural. Cuando me di cuenta que la cosa estaba convirtiéndose en algo serio, he comenzado a preocuparme seriamente. De todo lo que he leído y observado, he tenido la impresión de que el cristianismo no tenía mas aquella comunicación con la gente, como en el pasado. que se estaba perdiendo el contacto”.

No se puede negar fundamento alguno al análisis de John Lennon acerca del ausentismo o la distracción de tantos. Pero todo esto ha preocupado ahora a sus colegas. Su compañero Paul McCartney, el cual estaba sentado cerca de él, mientras leía su declaración sobre este punto, dijo: “Todos nosotros deploramos este hecho”. Y así el tema ha estado terminado.

Traducción cortesía de Enrique Langer.

Friday, October 8, 2010

Aunque John Lennon lleva 70 años de nacido y casi 30 de ser asesinado, considerar que está "muerto" es una falacia. Su influencia está en todas partes, su mensaje cada día es más vigente y válido. Lo que alguna vez hizo y fue considerado como una "locura" ahora es visto como un acto de genialidad. Toda la obra de Lennon, desde los 17 hasta los 40 años  de su vida, merece ser atendida, escuchada, vista.

El último día de su vida: 8 de diciembre de 1980.

Se escribirá mucho sobre el aniversario 70 de su nacimiento. Para lo cual, porsupuesto, recomendamos los blogs de Javier Lishner, Beatles y Solistas, Royal Trilogy y Disco Club (véase la lista de blogs a la derecha).

En esta página hemos decidido mostrar nuestras imágenes favoritas de nuestro querido ídolo. La humanización del rock and roll. No hay mucho que contar, simplemente desearnos "Happy Birthday".


 
1. Meet The Beatles! La carátula del disco en que muchos en Estados Unidos vieron el rostro de John por primera vez.

2. Revolver. Sólo dos años y medio después de Meet The Beatles, Lennon y sus tres amigos ya eran un dibujo de Klaus Voorman. El equivalente a lo que la fotografía hizo de la pintura a retrato: Abrió infinitas posibilidades. Lennon nunca se "vio" tan enigmático como en esta portada.

3. Thumbs Up! Presentación del disco Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. Foto de Linda Eastman, futura Sra. McCartney.

4. Let It Be. Foto de las amargas sesiones de aquel proyecto fallido.

6. El último concierto (el del techo). Lennon tocando la guitarra como todo un profesional, forjado a punta de horas y horas interminables de trabajo.

7. Lennon con gafas, dentro del estudio. Probablemente sean las sesiones del Rubber Soul.
8. La Grande Storia del Rock, LP italiano dedicado a los Beatles.


9. Afiche italiano de la película Tutti Per Uno (A Hard Day's Night)
10. Titular del San Francisco Chronicle del 11 de enero del 2003: Se encontraron las cintas perdidas de las sesiones del proyecto Get Back.
11. Poster original de A Hard Day's Night. Para muchos, la mejor película de los Beatles, y una de las películas con la mejor banda sonora posible.
12. Cartucho de Sgt. Pepper.

13. Strawberry Fields Forever/ Penny Lane. Una fotografía rápida para una funda apresurada de lo que sería su mejor single.

14. Con el recientemente fallecido Neil Aspinall, su gran amigo y roadie.

15. Los Beatles en 1966. Artículo aparecido en el 2008 detallando la existencia de los PurpleChick.
16. Funky Hits, revista peruana de 1990.

16. Anuncio del disco Meet The Beatles en un club de discos (de esos que ya no existen), 1964.

17. Dibujo de John y Yoko de 1984 en la Rolling Stone para un artículo sobre el LP póstumo Milk and Honey.
18. El 2000: La banda más popular del mundo con su compilatorio 1.

19. El último día de su vida: Dakota Building, Nueva York.

20. Surreales y simpáticos.

21. Llegando.

22. 1987: los primeros CDs. Sonido: muy pobre.

23. Detalle del poster incluido en el doble LP The Beatles, 1968.



24. No, no es un "photoshop". Es la edición holandesa de Help! para los empleados de una compañía petrolera con tremenda concha.

25. George Martin, el productor de los Beatles.
26. La portada de los carniceros: censurada en Estados Unidos. ¿Era una protesta a la guerra de Vietnam? ¿O una protesta contra cómo Capitol Records "cortaba" sus discos descaradamente? En cualquier caso, dicha foto no se pensó como portada cuando se tomó.
27. Vee Jay Records y su primer LP de los Beatles en Estados Unidos, antes de que Capitol Records, subsidiaria de EMI, tome control.
28. Revista Funky Guitarra, tabla de acordes. Lennon ahí con su Epiphone Casino, 1966.

29. Yellow Submarine, 1968.



30. El libro con la última entrevista, que apareció en la revista Playboy.
Freddy Gambetta nos recuerda que el recientemente galardonado Nobel de Literatura tiene mucho que ver con Tacna, nuestra querida ciudad.
 
Escribe: Freddy Gambeta

Amanece el jueves siete de octubre, son las cinco de la mañana y despierto. Estoy vivo, me alegra estar vivo. Casi automáticamente tomo el control remoto y enciendo el televisor. Veo el programa de noticias 24 Horas, en la Televisión Española. Mientras me despabilo defino que en mi crónica dominical me ocuparé de la Virgen del Rosario, la Patrona de Tacna, pues el siete es su día, inamovible en el santoral católico. Entonces reparo que ese día es mi cumpleaños. Me felicito a mi mismo. A pesar de todo me place haber llegado bien, a estas alturas del camino, y pienso que resulta poco elegante, por lo menos para mi, estar pregonando los años que se han vivido. Como soy reconverso, le rezo a mi patrona, la Virgen del Rosario, la engreída del Mariscal Ramón Castilla que le otorgó el título de Mariscala de la Ley.

Paralelamente, a esos devaneos, presto atención a los problemas por los que atraviesa el presidente Rodríguez Zapatero y las acres imputaciones que a diario le hace Rajoy, del Partido Popular. Unos minutos más y empezará La aventura del saber, un programa que sigo con atención. De pronto, una noticia interrumpe la transmisión. Aparece el sueco Peter Englund, que ha presidido el Jurado del Nobel de Literatura 2010, para anunciar urbe et orbi que el ganador del premio es el escritor peruano Mario Vargas Llosa. Confieso que di un salto en la cama, de alegría. Por fin, cuando menos lo esperábamos, se hacía justicia con nuestro ilustre paisano quien ha ganado todos los premios que se otorgan en el planeta a los escritores que escriben en el idioma de Cervantes, menos el premio mayor.

Es difícil encontrar las palabras justas para escribir sobre este portento de la literatura y del pensamiento que es Mario Vargas Llosa. Desde aquellos primeros relatos que reunió en LOS JEFES y su primera novela, LA CIUDAD Y LOS PERROS, hasta sus últimas novelas, ensayos, obras de teatro y sus artículos periodísticos que publica, quincenalmente, en el diario EL PAIS, de España y que reproducen varios diarios, entre ellos EL COMERCIO, de Lima, seguimos al escritor fielmente.

Hombre lúcido, valiente, que dice su verdad sin temor, que no adula a nadie, a ningún poderoso. Precisamente, a pocas horas de haberse conocido la buena nueva, en una conferencia de prensa, en el Instituto Cervantes, en New York, cuando un periodista le preguntó que les diría a Fidel y a Chávez, si los tuviera enfrente, contestó, simplemente, “que se vayan”. Vargas Llosa, en su juventud, militó en el grupo Cahuide, del Partido Comunista, en la Universidad de San Marcos. Años después adhirió a la triunfante Revolución Cubana y se desencantó de ella cuando la vio entregada a los brazos de los soviéticos y convertida, la isla, en el paraíso de los tiranos hermanos Castro y de una camarilla enquistada que detentan el poder tiránicamente.

Con esa misma fuerza se opuso a la estatización de la banca en el Perú, en el primer gobierno de Alan García y después al despotismo de Fujimori quien lo hostilizó amenazándolo con quitarle la nacionalidad lo que lo hizo aceptar el ofrecimiento, del socialista español, Felipe Gonzáles, de nacionalizarse español. De no hacerlo, se habría convertido en un apátrida.

Vargas Llosa con su pensamiento aporta a la modernización de la economía y, con el premio obtenido, que es un orgullo para nosotros, suma un hecho más al boom por el que atraviesa el país en el campo de la culinaria, de la economía, del cine, de los negocios internacionales.

VARGAS LLOSA Y TACNA.-

La abuela del escritor, Carmen Ureta de Llosa, era una tacneña que vivía en Arequipa. En marzo de 1934, regresó, brevemente, a su tierra natal acompañada de su hija Dora, una bella jovencita de apenas diecinueve años.

El aeropuerto de nuestra ciudad quedaba, entonces, en las faldas del cerro Intiorko, en una pampa de arena, al norte de la ciudad. La pista de aterrizaje era de tierra, afirmada apenas. Una casita pequeña albergaba la sala de recepción y las oficinas, entre las que se encontraba la sala de radio, de la compañía de aviación PANAGRA, cuyos aviones hacían escala en Tacna. El operador de la radio era el joven, de veintinueve años, Ernesto J. Vargas. Era un hombre apuesto y seductor que enamoró a la bella Dorita aprovechando que ella se quedaría en Tacna algunos días, para asistir a la boda de un familiar. Pronto empezó el romance que uniría, en matrimonio, un año después, en Arequipa, al radio operador Vargas con la jovencita Llosa, de ancestros locumbeños, según he oído decir. De aquella unión, nació Mario.

El matrimonio sería infeliz, debido al carácter brutal del padre. Así lo cuenta el escritor en el primer capítulo de su libro de MEMORIAS, EL PEZ EN EL AGUA, editado por Seix Barral, en Barcelona, en su colección Biblioteca Breve, en marzo de 1993.

Tacna es un lugar en el mapa. Su historia, siendo notable, la conocen los peruanos que aprovecharon lo que en el colegio les enseñaron. Pero, es natural, que Tacna no sea conocida en otras latitudes, que nada signifique para gente de otros países, de otros continentes. Sin embargo, las personas cultileídas, para emplear el término tan caro a Marco Aurelio Denegri, do quiera que se encuentren, tienen noticia de que, en la bibliografía de Mario Vargas Llosa, existe una obra de teatro que se llama LA SEÑORITA DE TACNA, que ha sido traducida a varios idiomas y presentada en teatros de América y de Europa.

Tacna, en alguna oportunidad, debe invitar al flamante Premio Nobel, para rendirle un homenaje y expresarle su agradecimiento por haber logrado inscribir el nombre de nuestra Heroica Ciudad en la literatura universal.

El 7 de octubre, gracias a Mario Vargas Llosa, como poquísimas veces, amanecimos felices. De ahí pues el título de esta crónica. Vale.




Monday, October 4, 2010

Dukes Of September Rhythm Revue
Hardly Strictly Bluegrass Festival
Golden Gate Park
1 de octubre del 2010

Para mí, la noticia de que los Dukes Of September iban a tocar en San Francisco como parte de su gira norteamericana no era sorpresa, ya que había sido anunciada hace algunos meses. 

Lo que sí fue sorpresa es decidirme a ir a verlos un viernes por la tarde, al enterarme de que su presentación era parte de un festival con ingreso libre, el tradicional Hardly Strictly Bluegrass Festival. Ver y oir a un supergrupo con músicos estelares otoñales como Donald Fagen (de Steely Dan), Michael McDonald (ex Doobie Brothers) y Boz Scaggs (ex Steve Miller Band y sex symbol del soul blanco) generalmente cuesta su dinero, pero esta vez los tres (DOS) estaban en el Golden Gate Park, el lugar insignia del movimiento contracultural de los sesentas, para dar un show muy, muy bueno que en otros lados costaba entre 30 y 150 dolares la entrada. ¡Golpe de suerte!

1990: Los orígenes. Scaggs, Walter Becker, Fagen, McDonald, Phoebe Snow y Chuck Jackson.
La banda es esencialmente la misma que acompaña al pianista y cantante Donald Fagen en sus giras desde el 2006 y una escisión de lo que Steely Dan es desde el año 2000, junto a Scaggs en la guitarra y voz y McDonald en el piano eléctrico y la voz. Al parecer, es algo que germinó hace mucho tiempo: exactamente en 1991 cuando Fagen auspició un par de conciertos en el Beacon Theatre de Nueva York con una agrupación llamada "The New York Rock & Soul Revue". De dichos conciertos se extrajo un disco en vivo ameno, Live At The Beacon, con un Boz Scaggs cantando "Drowning In The Sea Of Love" y Michael McDonald luciéndose con "Minute By Minute". La Revue por supuesto contaba con otras superestrellas como Eddie y David Brigati de los Young Rascals, el blusero Charles Brown y la formidable vocalista soul Phoebe Snow, los cuales realzaron la elegancia de los espectáculos y debió haber sido en ese entonces, ahí, que Fagen se dio cuenta que era momento de resucitar con la ayuda de Walter Becker a Steely Dan en 1993; aunque al principio la banda no estaba cohesionada ni lista para interpretar "Aja" adecuadamente o brindar una variación decente de "Reelin' In The Years" (tendría que pasar una década y la adición de Jon Herring en la guitarra para que esto suceda). A medida que Fagen se iba acercando a los sesenta años y las ventas de los discos iban cayendo estrepitosamente, éste se dio cuenta que el asunto era seguir tocando en vivo o morir. Así que Boz Scaggs y Michael McDonald se subieron al coche de Fagen, puesto que tampoco son jovencitos, y nos dieron un excelente espectáculo de covers de R&B de los sesentas, además de sus temas propios. Scaggs no pudo irse sin tocar “Lowdown”, su disco-funk urbano que es hasta ahora su mayor éxito.

McDonald tomó la posta con "I Keep Forgettin' (Every Time You're Near)", un éxito del 82 que le trajo más de un dolor de cabeza al ser acusado de plagio por Jerry Leiber y Mike Stoller por su composición "I Keep Forgettin'". Fagen nos brindó una vez más su "Green Flower Street" con una introducción de piano memorable y las dos vocalistas de su banda, Carolyn Leonhart y Catherine Russell, prácticamente tomaron a la audiencia en sus regazos con "Rock Steady" y "I Love The Life I Live, I Live The Life I Love."


2010: McDonald, Freddie Washington, Jim Beard, Scaggs, Carolyn Leonhart, Catherine Russell, Fagen.


Lamentablemente, y esto es culpa de todos incluyendo quien escribe, la música R&B ha sufrido un bajón en varios niveles: de ser un remedo de cualquier cosa que Stevie Wonder o Aretha Franklin grabaron pasó a ser forzadamente aburrida y sin gracia. Muchos fueron esperando ver una sucesión de éxitos Dobbie-Dan-Scaggs que jamás llegó, ni tenía por qué hacerlo. Lo único de Steely Dan fue "Reelin' In The Years" e hizo que la gente coree feliz aquel canto resignado al tiempo perdido. Algunos, como nosotros, disfrutamos con "I.G.Y." de The Nightfly, el primer álbum solista de Donald Fagen, con el "Takin' It To The Streets" de los Doobies con McDonald a la carga y, claro, el dueto Scaggs-Russell, "Love TKO": temas que hicieron valer la pena de movilizarse hasta el Golden Gate Park en aquella tarde otoñal de octubre.

La colección de canciones Motown-Stax-Philadelphia que los DOS traen es muy diversa y en verdad se merecen un disco en vivo como souvenir. Nosotros también. Por lo pronto, a esperar a que alguien filtre alguna de sus presentaciones en la Internet. Por lo pronto, a youtubearlos que vale la pena.

Friday, October 1, 2010

Look at me.
60 minutos de pop-rock presentados por Javier Moreno. Esta vez, con narración en español.








Los artistas y sus temas:

Tired of toein' the line? Us too.
Rocky Burnette: "Tired Of Toein' The Line"
Romantics: "What I Like About You"
Geri Halliwell: "Look at Me"
Sugarloaf: "Green-eyed Lady"
Tears for Fears: "I Believe"
Gino Vannelli: "Wild Horses"
David Christie: "Saddle Up"
Eddy Grant: "Paco & Ramone"
Queen: "Body Language"
Rolling Stones: "She Was Hot"
Robin Gibb: "Boys Do Fall In Love"
Killing Joke: "Eighties"

    Monday, September 20, 2010



    VARIOUS ARTISTS


    Una de las cosas positivas del paso del tiempo es que lo cura todo y, de vez en cuando, hace que algunas cosas se tornen de mucho valor para algunos nostálgicos. En la película Cazadores del Arca Perdida de 1981, el villano, el Dr. Belloq, le muestra al héroe Indiana Jones un reloj de pulsera común y silvestre y le explica cómo un pedazo inservible de metal, enterrado por miles de años, se puede volver un tesoro y hacer que los hombres de maten por él, como el Arca de la Alianza. Belloq pudo haberle mostrado a Jones un ejemplar en cassette del álbum Mueres En Tu Ley (CBS Discos del Perú, 1987) del grupo JAS o quizás el primer álbum de Dudó con el nombre del grupo como título (Hispanos, 1987) y haber probado de igual forma su teoría. En vez de mil años, 25 son suficientes como para convertir a estas dos bandas en verdaderos clásicos del rock en español, y ondas portadoras de dulces recuerdos.

    Un par de fanáticos del rock peruano, Cesar Lau y Marco Antonio Sandoval, han compilado la colección esencial de música olvidada de los ochentas: el tipo de disco compacto que veneramos aquí en CacaoRock. Si naciste en Perú entre 1967 y 1977 y creciste estando conciente durante los años del terror (así llamo yo al período cubierto en esta colección), probablemente recibirás un baldazo refrescante de memoria como nunca antes; o mejor dicho, como cuando te bañabas con balde cuando cortaban el agua en tu distrito.

    Lau y Sandoval han logrado recolectar, cual tarea escolar con 20 de nota, un impresionante conjunto de grabaciones de rock peruano. Al hacerlo nos han devuelto la memoria, recordándonos quiénes fueron estos músicos y cómo sonaron durante la década “perdida” de los presidentes Belaúnde y García I, de la hiperinflación y del terrorismo. Perú estaba hundido en una crisis social espantosa, cargada de violencia, injusticia y dolor causados básicamente por un racismo brutal. La crisis fue tan severa que el país aún se está recuperando, cual perro herido después de haber sido arrollado por un camión apodado “Sendero García” en la Panamericana Norte y sobreviviendo de pura suerte, o mejor dicho de milagro. Perú pudo haber sido el Haití de los ochentas, fácilmente.

    Anticuchos:

    Entre 1985 y 1988, las radios peruanas en AM y FM difundieron más rockeros peruanos que nunca, como respuesta a la movida española con Miguel Ríos a la cabeza y, en muca mayor medida, por la invasión argentina liderada por artistas extremadamente buenos como Charly García y Soda Stereo. Mientras García preguntaba amargamente a sus colegas qué fue de los músicos que desaparecieron durante los años de la dictadura militar, la banda Soda Stereo prefería ser más etérea y mística en su lírica y recibiendo la influencia sonora de artistas de la New Wave británica como Cure, Fixx y Tears For Fears. Los músicos peruanos recibieron esa influencia poética y colorida más que ninguna otra; por tanto, politizar el rock con la realidad peruana era muy raro.

    En esta colección no encontrarás más que escapismo sano y pacharaco; salvo un par de honorables excepciones como “Éxito Instantáneo” de Siberia, un tema con clara influencia Police acerca de la mediocridad y trabajar por sencillo en la Lima de los ochentas. En 1987 lo más probable era que uno veía las cosas color de hormiga a la hora de parar la olla, al ser el año en el cual Alan García decidió liquidar la Clase Media. Pero fue en ese mismo año que Miki González presentaba una de sus mejores canciones, “Vamos A Tocache” (la otra mención honorable), un recuento de sus actuaciones en ciudades de la selva peruana controladas por el narcotráfico. Como dijimos antes, una ausencia de declaración política absoluta. Aunque Miki alguna vez tocó en algún evento organizado por el Partido Comunista del Perú, nunca más volvió a involucrar la política en su música después de lanzar su debut Puedes Ser Tú (1986). De este brillante LP, la colección incluye “Dímelo, Dímelo”, una canción acerca de la proporción inversa entre los comerciales de TV y el sueldo nacional promedio en el Perú de los ochenta. Es chistosísima, casi como una parodia de Weird-Al Yankovic, y le dio a Miki mucho éxito y exposición mediática, pero le faltaba el punche de la canción título del album, un tema que debió haber sido incluido en esta colección. Pero bueno, siempre hay volúmenes 2, supongo.

    Pan con chicharrón

    Uno de los colaboradores en este proyecto fue nuestro querido amigo y obseso con la peruanada ochentera Diego A. Gayoso, quien tuve el gusto de conocer hace varios años a través de mi página web. Aunque Diego nació en el 84, su trabajo de investigación y su colección de discos fueron invaluables para la creación de esta compilación. Suena en los parlantes música de artistas que ni siquiera ellos mismos se acuerdan de que alguna vez sonaron en las radios, y los peruanos vuelven a sentir una emoción lejana y agridulce: Autocontrol, y su producción neoyorquina de “Fantasy” y “Por Tu Amor” (una bien encaletada variación de “For Your Love” de los Yardbirds).

    Féiser (pronunciación de phaser, la pistola que usaban en Star Trek) presenta “Esta Es La Noche” (brillante) y “Dame Una Salida” (regular no más), demostrando que la juventud peruana absorbió la New Wave a plenitud y la hizo suya a mucha honra. Siberia y Calle Sexta compartieron casi los mismos integrantes y a veces, increíblemente, los mismos conciertos, y desafortunadamente no duraron lo suficiente como para ser recordados por nadie más que los creadores de esta colección. “Quién Me Entiende” de Calle Sexta se perdió en el olvido de forma tan descarada que inclusive los mismos miembros originales desconocían del paradero de la cinta master. Diego Gayoso tuvo que usar su propio disco de 45 RPM para ser transferido a CD.

    Dudó, un quinteto de sujetos más feos que el hambre de la sierra, tuvo un gran éxito con un álbum debut con el nombre de la banda que incluía “Extraños” y “Y Soy Libre”, dos temas influenciados dramáticamente por Police y el movimiento post-punk londinense.

    Miguel Tapia cantaba y tocaba el bajo imitando a Sting, de hecho, y la banda incluso llegó a pasar por un mal momento –a lo Led Zeppelin o Chicago– cuando su guitarrista Rubén Rojas fue asesinado a balazos por un policía (aunque el folleto de la colección menciona que Rojas murió de un ataque al corazón… creando más misterio en la historia de Dudó).

    Aparte de los olvidados, también hay grandes éxitos por grandes grupos: Arena Hash presenta dos temas que fueron tocados hasta el cansancio por las radios: “Cuando La Cama Me Da Vueltas” y “Y Es Que Sucede Así”, ambos de su álbum debut con el nombre de la banda como título. El guitarrista, cantante y compositor de la banda, Pedro Suárez-Vértiz, se convirtió en el músico de rock peruano más exitoso salido de aquellos años, y aún es muy famoso y querido no sólo en Perú sino en Latinoamérica. Él y Miki González son hasta ahora los dos únicos rockeros peruanos de aquella época con algún tipo de pegada internacional debido a su proyección. Desafortunadamente, el rock peruano siempre fue lo más local posible. Río fue el grupo de rock más exitoso entre el 85 y el 88 en Perú por su cantidad de temas convertidos en éxitos, y aún siguen tocando y lanzando discos; pero en un mercado globalizado en donde la gente jura que descargar música gratis por Internet los hace más fanáticos que otros, una banda no puede sobrevivir por mucho tiempo. El márketing lo puede ser todo, pero es una pena que Río, una banda que con “Cosa De Locos” nos hizo ver qué hasta el culo era la educación universitaria en el Perú, aún es conocida por los peruanos, pero nada más. Aquellos peruanos aún podemos decirle a nuestros hermanos latinoamericanos lo bien que sonaban. O mal. Ya no importa, Río es un grupo muy querido por el que escribe.

    Al igual que Frágil, la banda que en 1981 se atrevió a lanzar en un sello discográfico "grande" del Perú (El Virrey/ Pan Tel) un disco visceral llamado Avenida Larco. El tema título del disco describía un instante en una noche de viernes en una avenida de Miraflores, un distrito muy agradable de la gran Lima. Fue quizás Frágil el grupo progresivo que dio la largada a la carrera, corta pero intensa, de miles de grupos de rock peruanos que tenían algo que decir, en un clima húmedo y asfixiante, lleno de violencia y pobreza; el perfecto caldo de cultivo para que florezca el arte cual musgo.

    Suspiro a la chilena

    No era peruana, sino chilena. No era una mujer, sino una diosa y ahora es un ángel. Rebelde y cargada de demonios. Extrañamos a Danai con dos canciones: “Ídolos” y “Tirando La Puerta” que están en esta colección, así como “Maquillaje Sensual”, la cual no está (a buscarla por ahí). Danai fácilmente se convirtió en nuestra Cindy Lauper. Su muerte, otra envuelta en misterio, pudo ser debido al SIDA o a un pase de vueltas. No importa, se nos fue para siempre, nunca envejeció y la extrañamos. "Maquillaje Sensual" de Danai es una ausencia descarada en este compilatorio, pero esta colección también ignora algunos otros actos como Censura X y Trama. Con respecto a Trama, sus integrantes no querían que sus cancione sean incluidas en una compilación de “Varios Artistas”¿Qué rayos se computan? ¿Los Beatles? Quizás escuchemos a estos imitadores descarados de Soda Stereo en un volumen 2, si es que se dejan de poses disforzadas.




    Antologia del Rock Peruano 1980-1990 Está disponible en tiendas Viamusic en Lima. Se puede ordenar esta colección mandando un email a info@viamusic.com.pe. El precio es de aproximadamente 12.50 dólares, así que no está tan mal para ser un disco doble. También se puede comprar por internet en Phantom Music Store. Esperemos que esté disponible en tiendas como Amazon.com y PeruCD.com pronto. Algunos fans peruchos no podemos esperar. Visite a los perpetradores en http://www.viamusic.com.pe/. Compren la colección porque las fotos y textos que vienen incluidos son en verdad, valga la redundancia, de colección.



    In ínglich:

    One of the good things about time is that it heals everything, and makes some things invaluable for nostalgic people. In the 1981 movie Raiders Of The Lost Ark, the villain, Dr. Belloq, shows Indiana Jones a common wristwatch and explains him how a useless little piece of metal, buried for thousands of years, becomes priceless and there will be treasure hunters willing to kill for it, like the Ark of the Covenant. Belloq could have been showing Indiana Jones a cassette copy of JAS's Mueres En Tu Ley (CBS Discos del Peru, 1987) or maybe Dudo's self titled first album (Hispanos, 1987) and had the same point proven. Instead of one thousand years, 23 years are enough to turn this bands into true classics of Spanish Rock and carriers of sweet memories.

    Music buffs Cesar Lau and Marco Antonio Sandoval have compiled a quintessential collection of forgotten  rock music; the kind of compact disc we love here in CacaoRock. If you were born in between 1967 and 1977 in Peru and grew up during the terror years (that's how I call the period covered in this CD, friends) you probably will get a memory refresh like anything before.

    Lau and Sandoval did an impressive homework collecting these records and making us remember who these people were and what they sounded like during the decade of excess, presidents Belaunde and Garcia, hiperinflation and terrorism. Peru was sunk in a terrible social crisis, full of violence and injustice all over. So bad the country is still recovering, like a wounded dog after being ran over a truck nicknamed "Shining Path/ Alan Garcia" and surviving by just mere luck, not by a miracle.

    Anticuchos:

    In between 1985 and 1988, Peruvian FM and AM radios played more peruvian artists than ever; this was a consequence of the Argentinean Rock invasion propelled by super act like Charly Garcia and Soda Stereo. While Garcia was angrily inquiring his peers about what happened with the dissapeared and the violence that shook his country in the seventies, Soda Stereo was more ethereal and mystic, catching the influence of New Wave bands from England like Tears For Fears, The Fixx and The Cure. Peruvian musicians of the era grabbed that poetic and colorful feeling. So talking about politics and the reality of Peru was a total no-no.

    You won't find anything but nice and cheesy escapism tunes here, with a couple of honorable exemptions like Siberia's "Exito Instantaneo," a Police-like tune about mediocricy and hard working for nothing. In Lima, 1987, most likely you would end up suffering to make ends meet. Also, Miki Gonzalez presents his best song, "Vamos a Tocache," about his performances in drug-dealer-controlled cities of the peruvian jungle. Again, no political statement. Even tho Miki used to play for events sponsored by the Peruvian Communist Party, he never compromised with politcs after releasing his 1986 masterpiece Puedes Ser Tu (Interdisc). From this LP, the collection features "Dimelo, Dimelo," a song about the inverse proportions between TV commercials and monthly incomes in mid-80's Lima. It's funny as a Weird-Al-Yankovic parody and it was his first big success, but lacks of the bite of the album's title track, a track that should have been included in the collection. But there's always volume 2, I guess.

    Peruvian Pork


    One of the collaborators of this project was Peruvian-Rock-Obsessed Diego Alonso Gayoso (http://drrockas.blogspot.com/) who I have met last year through my webpage. Even tho the little bastard was born circa 1984 in Peru, his research work and collection of records has proven priceless for the creators of this collection. Totally forgotten artists appear on the speakers to remind peruvians that they actually did exist: Autocontrol and their New York based production of "Fantasy" and "Por Tu Amor" (a sneaky make over of Yardbirds' "For Your Love"). Feiser (spanish pronounced for phaser) and "Esta Es La Noche" and "Dame Una Salida", proving that peruvian youth absorbed New Wave styles completely well. Siberia and Calle Sexta shared the same members and sometimes the same gigs, and unfortunately they didn't last long enough to be remembered by anybody but the producers of this collection. Calle Sexta's "Quien Me Entiende" was so forgotten that even the original band members didn't have the master tape. Gayoso had to provide his own 45RPM for this collection.


    Dudo was a quintet of ugly guys who had it big with a self-titled album featuring "Extraños" and "Y Soy Libre", songs influenced dramatically by The Police and the early 80's post-punk movement in England. Miguel Tapia sang and played bass pretty much like Sting, and even the band had a dark moment a-la-Led Zeppelin when their lead guitarist, Ruben Rojas, died in 1990 shot by a cop (even though the collection's booklet just mentions that he died of a heart attack... creating more mystery indeed.)

    Of course there are big hits by big bands: Arena Hash presents two superhits: "Cuando La Cama Me Da Vueltas" (top hit for Panamericana Radio in 1988) and "Y Es Que Sucede Asi". Arena's guitarist-singer-songwriter Pedro Suarez-Vertiz became the most successful rock musician to came out of Peru in those years, and he is still very successful in Peru and Latin America. He and Miki Gonzalez (who reached the top of Macchu Picchu) are so far the only artists with some kind of international exposure. Unfortunately, Peruvian Rock was sometimes as local as it could be. Rio was the most successful band of 1988 in Peru and they still rock and release albums, but in a globalized music market with free and illegal downloadings, a band can't survive for too long. Marketing is everything, and it's a shame that Rio, a band who totally made us sing about how TV and college life in Peru totally sucked ass ("Televidente," "Cosa De Locos [La Universidad]") is still known just by a few peruvians here and there. But those few can make a crowd and tell the world about our funky sounds. Shit.

    Desserts

    She wasn't peruvian but chilean, and she was rebellious and full of emotions. We miss Danai with her songs "Idolos" and "Tirando La Puerta," featured in this collection, as well as that catchy "Maquillaje Sensual" tune. Danai could have been our Cindy Lauper. Too bad she died in 1992, maybe from AIDS, maybe from a cocaine overdose. It doesn't matter, she's gone for good and we miss her.

    The collection gather quintessential tracks of Peruvian debauchery but misses a few from bands like Censura X and Trama. Regarding the last one, heir members didn't want their songs to be included in a "various artists" compilation. What the hell were they think they are? The Beatles? We might be listening to this Soda Stereo impersonators in a volume 2, if they decide to stop making nonsense.

    Antologia del Rock Peruano 1980-1990 is available on Viamusic stores in Lima. You can order the collection by sending an email to info@viamusic.com.pe . The price is 12.50 dollars, approximately, so it's a very good deal. You can find it online at Phantom Music Store too. Hopefully it will be available in record stores like Amazon.com and PeruCD.com pretty soon. Some peruvian fans just can't wait.
    Contact the perpetrators at http://www.viamusic.com.pe/
     
    Videos from a long, long time ago:

    Feiser - Esta Es La Noche:



    Miki Gonzalez - Vamos A Tocache:


    Dudo - Extranos:


    Rio - Cosa De Locos (La Universidad):
    Miki Gonzalez - Dimelo, Dimelo:

    Arena Hash - A Ese Infierno No Voy A Volver:

    More Peruvian Adobo? Get stuffed with what's available:

    Plus: