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Wednesday, September 23, 2020

Decidí juntar mi crítica del álbum Live de Police junto a mi crítica severa sobre la presentación del grupo, reunificado pero sin sustancia, el 13 de junio pasado en Oakland como parte de su gira de reunión. Espero os guste. A la izquierda, Certifiable (2008), souvenir de dicha gira.



The Police
Miércoles 13 de Junio del 2007
McAffe Coliseum, Oakland, CA

Seré directo antes de que ustedes quieran seguir leyendo: la gira de Police del 2007 y 2008 resultó ser, como lo había afirmado el baterista Stewart Copeland ya hace unas semanas, un total desastre.

Creí que Copeland estaba siendo el mismo gringo pendenciero de hace veintiocho años, en donde usaba cada entrevista para burlarse de Sting, haciéndole sacar canas verdes. Lo tildaba de tortuga, arrogante, sex symbol pasado de moda y demás. Sting pisaba el palito y varias veces se agarraron a trompadas en pleno tour. Sin embargo, la música que tocaban en esa época, 1979-1981, era de primer nivel, perfectas obras maestras del rock y la música popular. Existía el compromiso y las ganas de dominar el mundo a como sea: ¿Quién puede afirmar que "Roxanne" es una canción mediocre? Después del concierto del miércoles, más de uno.

Police es ahora un trío que no ensaya antes de tocar, y de remate con un cantante que trata de mantenerse lo más lejos posible de cómo sonaba en las grabaciones de hace casi 30 años. Si en 1978 Police triunfó fue debido a cuatro elementos de su música: melodías pegajosas de Sting, su lírica desafiante y a la vez atractiva, la guitarra hipnótica de Andy Summers y la batería intricada de Copeland. Esta vez, los elementos estaban, pero Sting no quería repetirlos, sino mas bien, ups, experimentar con lo aprendido en las últimas dos décadas.

Craso error. O sea, en vez de cantar “Don’t Stand So Close To Me” como lo hacía en 1980, Sting le puso el tono melancólico de la versión de 1986, dandose el lujo de equivocarse de tiempo al entrar después de un redoble de Copeland. Catastrófico. "Synchronicity II" fue ejecutada con apatía por parte de Sting mientras Copeland se rompía los brazos tocando como un poseso. Andy estaba ahí, cumpliendo fielmente su rol de guitarrista pero también parecía que quería que la noche acabara para irse a dormir. Quizás ya se había dado cuenta que en "Message In A Bottle," su guitarra estaba desafinada.

Claro que hubieron buenos momentos en el que pareciera que el trío llegó a una tregua con su propia desgana: ahí estaba "Wrapped Around Your Finger" que hizo ver a Stewart Copeland como un percusionista virtuoso. El single de 1981, "Invisible Sun," ejecutado con la misma elegancia original, transpuso la referencia original de la ocupación de las tropas británicas en Irlanda a la actual guerra en Irak gracias a las enormes pantallas de video y luces. Aunque "Can't Stand Losing You" no tuvo la fuerza de la versión estudio ni la de los conciertos ochenteros, se dejó escuchar, aunque para entonces ya nos habíamos dado cuenta que Police, éstos Police, era una banda de covers.

El concierto ha quedado como parte de un tour que debió haber ocurrido, pero no de esta manera. Sting parecía que no le daba la gana cantar como cantaba antes.


Police triunfó y arrasó en los ochentas por una razón: la honestidad en sus canciones cuando la gente buscaba llenar un vacío de ídolos (tras la muerte de John Lennon), su visión clara de la realidad y, claro, una música y una performance enérgica, fuera de serie. Ninguno de sus discos puede ser considerado "malo," su mayor éxito ocurrió cuando ellos ya habían decidido separarse, y dejaron un buen recuerdo en la audiencia.

Creo que a pesar de haber vendido 22 millones de discos en Estados Unidos, Police debió haber vendido más. Debió haber causado mayor conmoción y la gente debió haber entendido que The Police era un trabajo de equipo, un ejercicio, un partido de fútbol a seguir, admirar e imitar. Lamentablemente ni Sting ni Andy Summers entendieron la idea de Stewart: tocar como un grupo de rock, en perfecta sincronía, como en 1979.



Live (A&M ,1995)
THE POLICE

La carrera de The Police podría compararse a una canción punk o new wave: desafiante, fuerte y rápida. Tan rápida que no tuvieron tiempo para lanzar un disco verdaderamente malo, como sí lo han hecho muchas grandes bandas, ni un álbum en vivo. Extraño, porque podían haber conquistado los puestos más altos de los rankings con un buen concierto grabado y editado a su tiempo; digamos en 1981 o 1982. Se tuvo que esperar 13 años después del lanzamiento del último disco, Synchronicity (1983) para que Andy Summers se anime a producir un disco doble en vivo. Como lo dice el slogan publicitario: "30 canciones. 150 minutos, y ningún idiota que piense que él puede cantar Roxanne" (¿una alución al decaimiento de la voz de Sting en su carrera solista?); se trata de dos conciertos claves en la historia de Police:

El primero, una actuación que fue difundida por en noviembre de 1979 en Boston. Contiene los deslumbrantes y movidos temas de sus dos primeros álbumes: Outlandos D´Amour y Reggatta De Blanc. Se trataba de la primera gira de Sting, Andy Summers y Stewart Copeland a los Estados Unidos y su sonido estaba en el mejor momento. Next To You, So Lonely, The Bed´s Too Big Without You, Bring On The Night, Fall Out y Can´t Stand Losing You—Reggatta De Blanc son las mejores canciones del disco 1. En este disco también hay algo de revancha de Andy Summers puesto que la producción no edita algunas frases que pudieron ser omitidas: en un momento Andy pide al ingeniero de sonido arreglar el sonido del bajo de Sting pero Copeland, sin importar lo que pasaba, daba la orden de arrancar Truth Hits Everybody. Sting en un momento dice: "esta canción es de mi última grabación. Se llama Walking On The Moon". Ni habían pasado dos años de la formación de Police y ya Mr. Cool se comportaba como si estuviera en medio de una gira solista. Me imagino a Andy y a Stewart mirarse las caras y sentir vergüenza ajena y algo de celos.

El segundo concierto es el ya famoso Synchronicity Concert, popular entre los fans de The Police por hallarse disponible en video. En Perú, el extinto canal 27 UHF lo pasaba hasta el cansancio entre 1987 y 1989. Sting y compañía ya eran famosos a nivel mundial, ganadores del Grammy por Every Breath You Take y ya se notaba cierto desgano en sus conciertos; pero esta actuación en el teatro Omni de Atlanta en noviembre de 1983 sería su Canto De Cisne. Es un buen show pero carece de la tenacidad de las primeras actuaciones, tal como se puede escuchar en el concierto de 1979. Aparecen dos temas que no salieron en el famoso video, Synchronicity II y Roxanne, ejecutadas con la misma calidad de siempre pero con la intromisión de ciertos coros fememinos que serían más útiles para los discos solistas de Sting que para The Police. Al final Sting, en otro acto de arrogancia, se da el lujo de presentar primero a las coristas antes que a su colega—rival Copeland y se da el lujo mayor de no presentarse, como si ya todos supieran quién es él y quién sobresale en el trio. Quería urgentemente un disco solista, y dos años después The Dream Of The Blue Turtles vio la luz.

En pocas palabras, The Police logró vencer, después de años, una batalla a los piratas a nivel económico y a la idea de que solamente Sting era la única estrella del show, lo cual es falso. Ahí están Andy y Stewart para demostrar que bien funciona un trio cuando no hay intereses personales de por medio.

(Artículo escrito en 1999)

Esto lo escribí hoy.... hay unas fotos en el San Francisco Chronicle que vale la pena ver. El artículo de Joe Selvin es bien interesante, también. Las fotos de aquí fueron tomadas por Andrés Fernández. ¡Gracias Andrés! 

Donald Fagen
Paramount Theater, Oakland, California
Martes 28 de Marzo del 2006, 8:00 PM

Según sabemos, Donald Fagen detestaba salir de giras con Steely Dan a inicios de los setentas. Detestaba sentirse limitado al tocar como telonero de bandas como Humble Pie y Slade al negociar su libertad creativa con su casa disquera ABC Records y con las tendencias de la musica popular del momento. Nunca se comprometió a tocar música que no le salga del alma. Resulta curioso que en 1993, después de lanzar su segundo álbum solista, Kamakiriad (Reprise), Donald decida convencer a Walter de salir de gira con una banda estable después de 19 años de no tocar en vivo debido a la pobre infraestructura y mala organización de los tours, que lo desesperaban. La responsable de sacar a Donald de su casa -donde ya empezaba a comportarse como un empleado bancario retirado- fue su flamante esposa Libby Titus, una cantante y compositora brillante pero totalmente desconocida de los setentas. Donald se inspiró y no sólo armó un tour brillante con un mediocre álbum en vivo incluído (Alive In America, 1995) sino que también sentó las bases para dos discos de Steely Dan bajo el sello Reprise: Two Against Nature (2000) y Everything Must Go (2003.) Estos dos últimos discos con un mejor staff de músicos que los del tour de 1993-1994. Donald ha salido de gira solo por primera vez en su vida, y el show de Oakland fue una ceremonia ruidosa celebrando su material solista que de por sí es excelente, aunque escaso.

Fagen nterpretó cinco de los ocho temas de su primer álbum, The Nightfly (Warner, 1982,) uno del segundo Kamakiriad (Reprise, 1993) y uno del tercero y probablemente último, Morph The Cat (Reprise, 2006). En 24 años, Donald Fagen ha creado una trilogía de álbumes que narran la evolución de un outsider en la música y en la sociedad. De sus años de infancia escondido en un búnker antinuclear en los años cincuenta, a un cuarentón con auto nuevo que sale a celebrar su reciente soltería para llegar a un hombre maduro a punto de cumplir sesenta y listo para lidiar con la paranoia y la Señora Muerte. Durante la noche Fagen nos paseó por su primer álbum y los éxitos de Steely Dan en los cuales su voz tuvo un mejor desempeño: “Black Friday,” “Black Cow” y “Third World Man.” El sonido fue pristino, perfecto y fuerte desde el inicio con una versión acelerada de una canción no muy conocida de los Dan: “Here At The Western World.”

Dos vientos, dos guitarras, dos pianos eléctricos provocando un estampido sónico totalmente comprometido con el sonido setentero de Steely Dan. Un brillante trompetista llamado Michael Leonhardt interpretó el solo de la noche en “Misery And The Blues,” un cover del trombonista Jack Teagarden. Regresó al escenario luego de una ovación de pie para interpretar “Pretzel Logic” y rematar la noche con una rareza total de Chuck Berry, “Viva Viva Rock And Roll.” El show fue corto y cuando salimos del bello Paramount Theater, ya daban las diez de la noche. Cuando Donald rechazó hacer giras para promocionar obras maestras como Aja (ABC, 1977) no se imaginó que las condiciones cambiarían veinte años después y que sentarse a tocar el piano eléctrico frente a una audiencia que se sabía las letras de memoria y que incluía un grupo de fanáticos que pagó más de 300 dólares por persona por estar en la zona VIP, oliéndole el aliento a uno de los genios musicales más importantes de Estados Unidos.

Los fanáticos de Donald Fagen y de Steely Dan son historia aparte: estudian sus líricas y las usan como frases en su vida diaria… en vez de cool, dicen “no static at all” e incongruencias filosóficas como esa. Son su mayoría cincuentones que fueron a la universidad en los setentas y que escucharon los siete discos de la banda en seguidilla mientras se vestían bien, iban al cine a ver películas “de esas para pensar” y de cada diez citas una o dos se repetirían con la misma persona. Steely Dan es música para nerds que gustan de acordes complicados pero de un ritmo bailable y una melodía coherente a pesar de las complicadas líricas. No en vano Fagen se parece cada día más al profesor Emmett “Doc” Brown de Back To the Future: Un científico loco obsesionado en viajar por el tiempo para “arreglarlo” a su gusto. Su material solista es más personal y canta en primera persona y esta gira del Morph The Cat es sobre él, sobre ser un ícono de la desadaptación social de un muchacho judío de Nueva York que adoraba el jazz irradiado de las emisoras AM de los cincuenta. Maravilloso.

Donald Fagen: The Nightfly (1982) Kamakiriad (1993) Morph The Cat (2006)
Con Steely Dan: Citizen Steely Dan (MCA, 1993): La colección completa de los 7 álbumes grabados para ABC/Dunhill Records y MCA.