Translation, Interpreting and Multimedia Services in Oakland, California. Info@CacaoRock.com

Here at CacaoRock we have been translating technical papers, accounting and financial texts, software, immigration certificates, adoption letters, books, movie scripts and official foreign documents for a long time. We even worked translating documents for the military and creating movie subtitles! What is so special about our English to Spanish translations? Our localization skills. Besides our accuracy, we are able to apply to these translations the neutralism of standard Spanish or specific Spanish-speaking countries. For more information about our rates, our previous work experience and how can we help you, contact us via email at Info@CacaoRock.com or visit our ProZ.com profile page.

Listen To CacaoRock Online Radio, our radio station!

 

Support This Radio Station!


Via
PayPal

 

We are on Instagram , Tumblr, and We also have music on 8tracks!

 

Thursday, February 23, 2012

The complete pickPocket Ensemble albums on Aquarius Records:
Fingerpainting in Red Wine (2005)
Soul Café - Live at Strings (2006)
Memory (pickPocket Ensemble, 2010)

On November 2010, The pickPocket ensemble played yet another small venue in the Bay Area and I happened to be there. I had the chance to catch Rick Corrigan, the main composer and accordionist of this amazing instrumental combo. I wanted to interview him and mention him how much I loved his music, a kind-of-a-dream gypsy European cafe, one with lots of spices and nostalgia.



The pPE is one of those "little bands that could" that have to fight for spaces and times to express themselves. It's a shame that Sony Classical or Nonesuch records haven't got them in their artist roster. Maybe because it implies a huge risk. The pickPocket Ensemble sound makes you want to travel. To travel specifically to Eastern Europe, and get lost into landscapes and towns full of different people, with alien but somehow familiar traditions.

The band, which has become through the years a continuing changing and evolving back-up group for Corrigan's accordion, extracts melodies from Middle East and the former Iron-Courtain countries, blending them with Americana, but not enough to make them sound local. They need to explore a little bit of Polka and Bluegrass, but that's just my opinion.



Their debut album, International House Of Dreams, put the band on a tiny little spot in the Bay Area record circuit and it's a very hard to find album. A Streetcar Too Far is impossible to get unless Aquarius decides to re-release it. Corrigan suggested re-recording it and that would be a good idea too, if the new material gets included in a package with the old one.

Both albums were calling for a peak, and it was reached after painfully changing instruments, musicians and recording locations. An instrumental tale of unrequited love and passion for travel, ...If I Were A Highway took three years to make and it seems that Corrigan found a niche to hang out for a while. Fingerpainting In Red Wine, their fourth Studio Album, is another trip companion to faraway lands and introspective moods, highlighting a tune called "Renee at Ocean Beach," in which guitarist Tim Fox play a lullaby for Corrigan's daughter. As good as it gets, the pickPocket Ensemble music also calls for a major recording deal, with no restrictions nor compromises. Nowadays it might sound impossible, but...

Anyway, here are three little tunes of the pPE. Right-click on the title to download the MP3 file, and after that, click to the album title to buy it on Amazon.com. Don't thank me enough:
The pickPocket Ensemble CD's available on Bazaar Cafe, Aquarius Records, CD Baby or emailing Rick Corrigan.

Sunday, February 12, 2012

Detalle de contracarátula del LP Whose Side Are You On?
Toda la discografía de Matt Bianco (1984-2010)

Si antes 26 años eran una eternidad, ahora no son nada en el mundo de la música popular. Pareciera que, al menos desde nuestras trincheras, la música se hubiera estancado en un trance interminable de mediocridad: lo único que nos excita es la envoltura, el paquete que lleva el sonido. Las canciones ya no son el motivo principal de admiración de un artista, sino cómo se viste (Lady Gaga), en qué club se presenta (David Guetta), cuántos años tiene (Justin Bieber) o con quién se está acostando (Selena Gómez).

Uno puede darse cuenta que la música el 2012 está bien jodida cuando Madonna acaba de "cantar" en el Superbowl, un año después de que los Black Eyed Peas hicieran el ridículo en el mismo escenario; que la mejor cantante del momento, Adele, está en tratamiento de recuperación por una cirugía a las cuerdas vocales y que se retira de la música en cualquier momento, y que las mejores voces de los últimos 30 años, Etta James, Whitney Houston y Amy Winehouse, se hayan ido de pronto y dentro de un periodo breve, dejando un forado inmenso. Tiempos tristes estos.

Felizmente, para levantar la moral, está Matt Bianco si uno quiere arriesgarse. En 1988, el grupo (porque Matt Bianco es un grupo, no un solista; abordaré este detalle más adelante) tuvo un éxito relativamente grande en Estados Unidos con "Don't Blame It On That Girl", un número bailable que mezclaba el pulsante ritmo de Miami con una sutil vocalización británica. Pero Matt Bianco resultó ser un tesoro escondido en un océano de Top 100. Su música llega a donde Miami Sound Machine, por el lado latin pop, nunca pudo llegar, y a donde el smooth jazz jamás se atrevió a incursionar. De ahí a que sus álbumes sean, cada uno, una verdadera sorpresa.

El concepto de Matt Bianco nació cuando Mark Reilly, Danny White y Kito Poncioni se reunieron para crear música jazz-pop "globalizada". Quizás imaginaron que Matt Bianco era un "nombre clave de algún agente secreto británico que se queda de expatriado en el Caribe para hacer música y pasarla bien luego de alguna misión tortuosa en las congeladas planicies de Rusia", o quizás el nombre salió de la imaginación de Reilly, como si fuera un alter ego potencial. Llamaron a Basia Trzetrzelewska para que sea la vocalista y con ella grabaron el primer disco, mezclado por el exitoso productor Phil Harding, llamado Whose Side Are You On, el cual aquí ya hemos catalogado como una obra maestra. "More Than I Can Bear", una magistral balada, es regrabada con la voz de Basia adornándola por todos lados y se puede encontrar en algunas versiones posteriores del álbum.
Single de 1986.


Basia y Danny se enamoraron y dejaron Matt Bianco (es decir, dejaron solo a Mark Reilly) para trabajar en la carrera solista de la primera. Fue una buena decisión porque, tres años después, apareció Time And Tide de forma sutil y contundente bajo el sello Epic. Reilly decide continuar con Matt Bianco llamando a Mark Fisher, tecladista y genio de estudio. Junto a él y a una pléyade de invitados, Reilly lanza una serie de discos apuntando al sonido latino pop de Miami Beach y el Caribe. Acertó con Jenny Evans en la voz para el disco Matt Bianco del 86, el cual incluyó "Yeh-Yeh", un formidable cover de Georgie Fame & The Blue Flames.

Pero lo mejor llegaría en 1988 con Indigo, un disco totalmente latinizado que tiende a convertirse en álbum de cabecera y uno de los pocos casos en los que Emilio Estefan acerta produciendo un tema: "Don't Blame It On That Girl" se convierte en el  mayor éxito de Matt Bianco y sus claros sonidos de metales y piano montuno inundan muchas radios y discotecas. "Good Times" también atrae a los radioescuchas, pero es "Say It's Not Too Late", continuación natural de "More Than I Can Bear", la verdadera estrella del disco. Indigo en CD suena muy, muy bien. En vinilo, mejor todavía.






Matt Bianco exactamente no es un grupo sino una idea, un producto musical. Funciona en la imaginación del oyente: uno puede decirle a alguien quien nunca ha oído hablar de "Matt Bianco" que se trata de un cantante británico radicado en Miami o en Barbados que tiene una orquesta sensacional. También puede decir que es un grupo sólido, o un dúo, o la banda de soporte de Basia en sus primeros años de carrera. Las posibilidades son ilimitadas.

Los discos siguieron llegando y las producciones pristinas sorprendían a mercados en Asia y Oceanía, mas no en los Estados Unidos ni Europa. Matt Bianco es muy querido en Japón e Indonesia, donde recientemente se presentaron en el festival de Jazz de Jakarta. Se trata de música entretenida, y no hay más vueltas que darle ni tres pies de gato que buscar. Son capaces de hacernos levantar las cejas al oír un cover como el de "What A Fool Believes", o hacernos oír más de una vez temas como "Anna Marie".

El año 2004, Basia y Danny White se volvieron a encontrar con Mark Reilly y grabaron una secuela a aquel magistral debut, el Matt´s Mood, que los encontró con veinte años encima, a los tres, y les dio una oportunidad más para tocar juntos. Basia, con una carrera muy respetada aunque irregular, quizás necesitaba un empujoncito de la nostalgia. Funcionó.






En general, Matt Bianco responde muy bien en fiestas donde falte un toque caribeño, o donde la audiencia no esté lista para sonidos completamente afro-latino-caribeño-americanos. Intenten con "Don't Blame It On That Girl", verán que la fiesta se arma. Los fanáticos de Matt Bianco, pocos pero distribuidos en todo el mundo, saben de lo que escribo.




Es increíble cómo para unos pasa el tiempo de una forma y para otros... pues de otra. Mientras hay artistas que a sus ochenta años aún siguen activos, otros a menos de cumplir los cincuenta se van a la otra vida (si es que la hay). Mientras Tony Bennett sigue cantando, Paul McCartney toca con una banda muy sólida como si tuviera 30 años... Whitney sucumbió a las drogas, las cuales ayer le pasaron factura.

Desde su descenso al mundo de las drogas duras (cocaína, crack, etc.), Whitney ha estado casi muerta en vida. Una relación turbulenta con Bobby Brown, un cantante que la arrastró al vicio para quizás protegerla de los embates de la fama, fue el detonante y la ruina de la carrera de Whitney. Descubierta hace casi 30 años por Clive Davis, quien la contrató inmediatamente para su sello Arista, Whitney fue la voz femenina de más éxito en la historia de la música pop. Su disco The Bodyguard, ganador del Grammy al álbum del año 1993, aunque tiene una producción melosa se deja apreciar por el intenso poder de la voz de una cantante que supo tocar cierta fibra en la gente.

Su voz era estremecedora, su aspecto, frágil como el de una flor ante el viento. Era una bella mujer...  talentosa, creativa con las cuerdas vocales. Intentó una carrera en el cine y la apreciaron por su voz más que por su histrionismo. Su muerte no ha sido sorpresa, es más... la pregunta es cómo aguantó tanto tiempo con tantos químicos dentro, o cómo es que nadie la ayudó a dejarlas. La respuesta es simple: un drogadicto negará que las drogas son un problema. Dirá que está en el mejor momento de su vida (lo dijo Kurt Cobain unos meses antes de suicidarse), o que es capaz de controlar su adicción al dejar de hacer estupideces en público, o si ponemos un ejemplo como el de Whitney, dirá que "ella no sabía cómo lidiar con sus demonios, yo sí".

La moraleja de la historia es una sola: las drogas matan. Punto. Y a ti te estoy hablando. Piénsalo dos veces antes de llevarte esa coca a la nariz, antes de pincharte con la aguja de la jeringa, antes de fumar esa pasta base. Es difícil dejarla, ¿verdad? Claro que lo es, mira a Whitney, Michael Jackson, Cobain, Hendrix, Joplin... de haber sido fácil, aún estarían por aquí. Eric Clapton logró superar su adicción a la heroína, John Lennon también. No es imposible dejar las drogas por una vida un poco más sana. Que Whitney represente una lección honesta, al menos por ahora, de que las drogas matan. Nada más.