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Monday, April 12, 2010



El Domingo 13 de Abril del 2008, Jorge Cox falleció después de un ataque al corazón días atrás. 

De llegar al cielo Jorge y ver que Elvis Presley no es habido, Jorge habrá tenido Razón: Elvis está aún vivo y merodeando por Estados Unidos. Sin embargo, de llegar al más allá y encontrarse con Elvis en persona, Jorge tendrá mucho, mucho que preguntarle al rey del Rock.

Hay tanto por preguntarle a Elvis como a Jorge Carvallo Cox, una persona que con una voz y un micrófono, impulsó el rock en el Perú junto a DJs tan influyentes como Diana García y Gerardo Manuel. Aquel estilo de música que ahora sólo se encuentra en los áticos, acumulando polvo, mientras afuera, en las radios e iPods, perreo mami perreo aún sigue sonando. La música e imagen de Elvis resultó inmortal, imbatible, y en Perú ésta fue así gracias a Jorge, que la difundió lo más que pudo.

Tuve el gusto de conocer a Jorge por coincidencia, al visitar en 1995 su tienda de discos Top Music Records en Miraflores, Lima. Yo solía comprarle discos al menos una vez por semana y me gustaba sentarme a conversar con él de Rock Clásico y sobre todo del asombroso sonido de los cincuenta. Más de una vez le sugerí que intente regresar a la radio y que le cambie el nombre a su tienda por King Creole o Jailhouse Rock. Su tienda cerró, según recuerdo, en 1998 después de tres años difíciles. Porque el rock estaba muriendo y había que encontrar formas de difundirlo en medio del desierto. La falta de difusión, la dejadez y sobre todo la crisis económica mantenían a Jorge en una profunda tristeza. Él deseaba que su país, el Perú, estuviera económicamente mejor y menos corrupto, como todos lo deseamos de alguna forma.

Es probable que muy poca gente del entorno Cox (o de la Bolívar Mafia) que ahora llora su partida me recuerde; pero al menos mantuve contacto con Jorge hasta 1999. Supe de su partida el mismo día 13 por medio de un email de uno de sus amigos y la verdad que se me vino una tristeza profunda. 

La muerte de Jorge Cox reduce el número de leyendas vivas de la radiodifusión dramáticamente: es imposible que se vuelva a hablar de una “edad de oro” de la radio, y no solo en el Perú.






Escuchó y admiró tanto a Elvis que tomó mucho de su personalidad, incluyendo pros y contras: su generosidad, el grupo sincero de amigos que lo rodeaba y, en el lado negativo, un pesimismo que lo cargó con penas los últimos años de su vida. Se pareció tanto a Elvis que hasta en la muerte por paro cardiaco lo copió. Aunque, claro, Jorge no era adicto a las pastillas ni nunca le disparó a un televisor.

En Elvis Presley, Jorge encontró a un ídolo, a un músico y cantante de primer nivel que por más difícil que la situación esté para él, nunca defraudaba a sus seguidores. Y lo tomó como ejemplo en su vida personal.  Su apartamento en la Calle Bolívar se convirtió en la Graceland del Perú, su tienda de discos era el punto de reunión de muchos fanáticos del rock clásico en donde discutíamos, intercambiábamos información y terminábamos todos aprendiendo algo. Éramos sus amigos y nos sentíamos mucho más cómodos en aquella tiendita que en Phantom Music, en donde se vendían discos sin saber de qué se trataban.
Los discos que más me han influenciado los compré en su tienda: el Travels de Pat Metheny Group, la banda sonora de American Graffitti (que él adoraba, claro está) el In Sides de Orbital, los tres primeros CDs de Jamiroquai, hasta Antonio Carlos Jobim y la colección Verve Jazz Masters 13. Me gustaba comprar en su tienda más que en ninguna otra, y esto porque en su tienda se daba el espacio necesario para comentar la música, escucharla, criticarla y conservarla. Cuando Top Music Records cerró, me dió mucha pena. La piratería acabó con la tienda del mismo modo que Music Box, La Discoteca y Disco Centro; demás está decir que no hubiera sobrevivido al formato MP3 que domina la tierra ahora.

Algo así le pasó a Elvis Presley, pero en mayor escala: lo mandaron al Servicio Militar y de ahí a hacer películas, cada una más mala que la otra, mientras en la escena musical los Beatles y los Rolling Stones invadían las ondas de radio con un sonido que traía también una revolución cultural. Al regresar Elvis en 1968, encontró una juventud que lo veía como “clásico” o “retro.” La sociedad cambió, la economía y las reglas se cambiaron. Elvis, tanto como Jorge, seguían siendo los mismos, fieles a su estilo, cantando los mismos blues. Elvis se refugió en Las Vegas por una década hasta su muerte. Pasó de moda pero siguió vendiendo discos en abundancia. Después de su muerte, aún más. Ahora Jorge es definitivamente una leyenda inmortal en la radiodifusión y sobre todo en la cultura musical peruana. Pero sobre todo es un amigo que lamentablemente se fue.

Los DJ’s saben que van a morir en algún momento (con excepción de Dick Clark que nos enterrará a todos) y Jorge quizás lo preveía; pero de nuevo, la noticia me tomó por sorpresa. Lamento no haber tenido más contacto con él y debo reconocer que fue mi culpa. Yo fui el que se fue y nunca supe de él, salvo esporádicas apariciones de su nombre en los periódicos. Le perdí el rastro y ahora me entero de su partida, y lo lloro con justicia pero lo recuerdo con mucha alegría; lo cual estoy seguro que es la forma que Jorge quizo que lo recordáramos. Con mucha música.

¿Mi momento Cox favorito? Un viernes en la noche de 1997 en que me invitó a mi y a mi novia de entonces a su departamento a una reunión con la desaparecida Diana García y su esposo. Caray que escucharlos conversar era como estar en una cátedra de radio rocanrolera. La voz de Diana, suave y melodiosa, se contrapunteaba con la voz grave y potente de Jorge. En algún momento pensé, “éstos dos deberían tener un programa juntos de dos horas por lo menos.” Pero lamentablemente todos sabemos que nunca se dió. Sin embargo, esa noche de hace once años la tengo en mi memoria como un bellísimo recuerdo.

Aquí algunas de sus perlas:

-El pueblo no tiene plata, compadre. No hay billete en el bolsillo.
-Yo siempre he sido Belaundista, compadre.
-Elvis está vivo, pues. ¡A las pruebas me remito!
-Roy Orbison era el cantante favorito de Elvis, y Elvis era el de Roy.
-No tengo ni para el té, compadre.
-Un montón de homosexuales vienen a la tienda preguntando por Spandau Ballet. (a mí me encanta SB, pero no soy de ese equipo.)
-¡Este disco sinfónico de Elvis, número uno en los Estados Unidos, compadre!
Como dicen sus amigos, que Dios lo tenga en su Gloria. Y que el legado de la música que difundió y la fuerza y convicción de sus opiniones se mantengan por mucho tiempo. Que se siga difundiendo la música de Elvis, de Carl Perkins, de Roy Orbison, de Little Richard y Chuck Berry. Y es que los viejos rockeros nunca mueren, aunque la naturaleza nos diga lo contrario.
Javier Lishner ha escrito un obituario sobre Jorge:
http://javierlishner.blogspot.com/2008/04/jorge-cox-descansa-en-paz-el-juke-box.html


Y yo aquí les dejo un artículo del 2007, incluyendo un video en donde podemos apreciar a Jorge en su departamento durante el terremoto de Agosto:


Elvis Terremoto

Puta que el terremoto dejó la cagada. Uno de los peores que le ha caído a Perú y eso que el Perú está ahí mismo en plena cojudez de la placa de Nazca. Para colmo fue ahí en medio donde la huevada se deslizó y juácate se jodió todo y el 15 Pisco y Chincha estaban en sunicuijo.

La catástrofe puso a pensar a todo el mundo en el Perú y si hay algo bueno que ha salido de esto es que ahora ya todos saben que en Perú hay una ciudad llamada Pisco, de donde sale, o salía, aquella famosa bebida espirituosa con el mismo nombre (denominación de origen). El pisco, señores de Chile, es peruano y punto. Ustedes quédense con su vino, que es muy muy bueno también.

En fin, el terremoto ocurrió en la vigilia del aniversario número 30 de la muerte de Elvis Presley. Un periodista de la cadena de TV peruana Panamericana TV (alias PapaúpaTV) entrevistaba a un conocido amigo mío, fanático de Elvis hasta la melena, don Jorge Cox.

Lamentablemente la entrevista no se pudo concluir pero al menos pudimos ver la pared de la derecha del departamento de don Jorge, llena de posters de Elvis. La colección de él, la cual he visto personalmente, es impresionante. No hay un solo disco de Elvis que él no tenga, una sola película, un solo libro. El tipo es verdaderamente un Elvisfanático 100%

Podemos ver a don Jorge al fondo más calmado que una vaca pastando y hasta acomodando sus adornitos sobre el refrigerador.

Elvis Presley es el ídolo máximo del rock and roll. Puede uno decir no, señor, son los Beatles, pero ellos adoraban a Elvis y lo consideraban el rey. John Lennon se trazó una meta: llegar a ser más grandes que Elvis y claro que lo logró con su grupo, pero si Elvis no estaba en hibernación hollywoodense en los sesentas haciendo tres películas por año y se hubiera dedicado a grabar y hacer giras y a tener un contacto más cercano con el público joven, les hubiera dado mucha pelea a los cuatro de Liverpool.

Pero recordemos que los Beatles llenaron un vacío y crearon una cultura musical completamente distinta con la que Elvis se había iniciado en 1956: Eran otros tiempos, el rock and roll era salvaje y no había caído en la brusca censura de la sociedad Norteamericana. Tuvo Elvis que irse al servicio militar, Chuck Berry ir a la cárcel, Jerry Lee Lewis casarse con su prima de trece años y Little Richard jurar a Dios renunciar al rock (si es que se salvaba de un posible accidente de avión) para que el rock and roll como moda quede sepultado por artistas más inocentes, más adaptados al modo de vida capitalista.

Elvis regresó a los escenarios en 1968 pero creo que llegó tarde: las cosas habían cambiado radicalmente: en su ausencia, Kennedy fue asesinado, los Ingleses re-invadieron America con guitarras en vez de armas, Se armó la de samputas en Vietnam, los Hippies tomaron San Francisco, y la mente del mundo se expandió como nunca antes en la historia gracias a la vía satélite. Elvis no pudo reinventarse pero siguió congregando fans con sus melodías de antaño y sus nuevos temas, generalmente escritos por otros y sin muchos riesgos por tomar -con la gran excepción de "In The Ghetto," la cual creo fue un tema revolucionario.

El Elvis del cine se convirtió el de los escenarios de Las Vegas, en donde cantó para recuperar el tiempo perdido. Su propio entorno fue el que lo llevó a la tumba: malas amistades, amigos que nunca le pudieron decir que no, pastillas y químicos y sobre todo vivir en una mansión que se convirtió en una cárcel de oro llamada Graceland.

El Rey no se merecía morir en el baño, hace treinta años.





Ni tampoco nos merecíamos los peruanos un terremoto como el de ayer.
Grande Elvis, y sobre todo, grande Jorge!

6 comments:

Anonymous said...

Soy Angel Palacios Garcia, hijo de Armando Palacios y Diana Garcia de Palacios (QEPD). Ante todo agradecer los comentarios q he leido aqui anteriormente sobre mi madre. Pero ahora lamento mucho la partida de Jorge, gran amigo de mis padres, un caballero, y tambien muy ameno, asu estilo serion claro. Se le va a extrañar mucho. Jorge has left the building...

Javier Moreno said...

En verdad Jorge tenía un buen sentido del humor, pero lo mantenía guardado sólo para sus amigos más íntimos. Espero que en su funeral alguien tenga la gracia de decir: "Ese no es Jorge, él está en el segundo piso..." parafraseando a Vernon Presley, el padre de Elvis, durante su funeral. Estoy seguro que desde el cielo Jorge estará sonriendo.

bizz305 said...

Es una lástima saber esta noticia, efectivamente en el Perú nos estamos quedando sin los verdaderos discjockey .
Recuerdo mucho haberlos oído en mi niñez y adolescencia en la radio , cuando solo se escuchaba AM, siempre con el comentario oportuno, informado y con la linda voz de Jorge y por su puesto de la grande Diana García.
Diana mencionaba a Jorge, ya alejado del microfono , cada vez que ponía un tema de Elvis en sus últimos programas de TU, YO y MIS CDISCOS en Tele Stereo poco antes que nos dejara.
Que descansen en paz..ya se encontraron , arriba... en donde no hay más dolor ni pena.
Se le extrañará

David I. Hochman said...

Realmente Jorge sabia muchisimo y si era el elvis peruano, ya faltaba poco porque hasta los lentes tenia, le compre unos discos y tambien tuve el placer de conversar sobre musica con el, no bajaba de sus cajetillas de hamilton las cuales disfrutaba todo el dia, y las personas que lo visitaban entre seguidores y curiosos del Rock and Roll.
fue un gusto conocerlo y que sigan las largas charlas y la buena camaderia que solo el brindaba a sus amigos.

Javier Lishner said...

Y qué rápido pasó el año, Javier. Recuerdo cuando me hiciste saber la noticia.

Es muy cierto aquello que escriben de su muy particular personalidad. Yo no tuve la suerte de visitar su tienda -supongo que porque ya me encontraba por estos lares- pero sí de trabajar con él en la misma radio.

Jorge llegó a Radio Miraflores en 1981 con una vasta experiencia. Hizo el Juke Box International que se transmitía todos las tardes por la Frecuencia Modulada. Creo que había llegado por recomendación de Quique Cano-Alva, con quien había laborado en Radio Inca. AM, por supuesto (Era aún 1981).

Una mañana, mientras yo hacía programa, se presentó con un álbum lleno de fotos de su carrera. Honestamente, hasta ese día, yo no sabía de su amplia trayectoria. Incluso de presentaciones en la televisión local. Como dato anecdótico, recuerdo que la mayoría eran en blanco y negro. Al año siguiente yo me fui a trabajar a Panamericana.

Varios años después, cuando yo ya estaba de vuelta en RM, un día me lo encontré en la avenida Larco de Miraflores. Acababa de llegar de Alemania. Me contó sus peripecias. Jorge era muy didáctico y sus experiencias solían ser enseñanzas para nosotros los más jóvenes. Siempre lo fueron. Gracias por ello, por tu música y tus programas, Jorge.

Que descanses en paz.

JL

Luis Guadalupe said...

Hola Javier. Felicitaciones por tan emotivo post. Jorge no se merecía algo menos.

Tuve la dicha de conocer a Jorge en el 94 en una función por el aniversario de Elvis alcual fui con Dianita García y su esposo Armando, y me causó una muy grata impresión por su sencillez y su amor por la música de Elvis. Pasaron los años y sabía de él por Diana y luego supe que había abierto su tienda "Top Music Records" y fui un visitante asiduo y le compré varios CDs y videos.

Siempre conversábamos sobre la buena música de los 50's y 60's y cuando le regalabas algo de Elvis era como un niño cuando le regalaban un dulce. Me acuerdo que en el 95 le regalé una estampilla de Elvis, ya que tenía 2 y un folleto del mismo Graceland, del cual también tenía dos, que un primo que vivía en Memphis en ese entonces, me había mandado por correo. Cuando se lo dí, los ojos de Jorgito brillaban y me abrazó y recontraagradeció.

Incluso tuve el gusto de tenerlo en mi casa en Lince en una oportunidad y varias veces coincidimos en casa de Dianita. La última vez que lo ví fue en el velorio de Diana -en donde me presentó a Gerardo Manuel- y luego en el tributo radial a Dianita en Radio Miraflores que organizó Helene Ramos y conversamos bastante y evocando a nuestra amiga que se había ido hace un mes.

Hace ya un año que se fue pero su amistad siempre la guardo muy presente en mi corazón. Fue un conocedor de la música, pero sobre todo, un gran amigo.

Un gran abrazo.

LUCHO