Translation, Interpreting and Multimedia Services in Oakland, California. Info@CacaoRock.com

Here at CacaoRock we have been translating technical papers, accounting and financial texts, software, immigration certificates, adoption letters, books, movie scripts and official foreign documents for a long time. We even worked translating documents for the military and creating movie subtitles! What is so special about our English to Spanish translations? Our localization skills. Besides our accuracy, we are able to apply to these translations the neutralism of standard Spanish or specific Spanish-speaking countries. For more information about our rates, our previous work experience and how can we help you, contact us via email at Info@CacaoRock.com or visit our ProZ.com profile page.

Listen To CacaoRock Online Radio, our radio station!

 

Support This Radio Station!


Via
PayPal

 

We are on Instagram , Tumblr, and We also have music on 8tracks!

 

Thursday, June 22, 2006


Una de las cosas que más me duele como peruano es la ausencia del equipo nacional en cada mundial de fútbol que tiene lugar. Para los que no se acuerdan porque eran muy pequeños o aún no habían nacido en 1982, hubo una época, de aproximadamente una década, en la cual Perú iba a un mundial de Fútbol y se paseaba en éste como Pedro en su casa hasta que Brasil o Argentina lo sacaban. Uno, por razones netamente futboleras en 1970, y el otro en 1978 porque era un asunto de vida o muerte. Todos saben que Perú tenía que perder 6 a cero ante Argentina para que ésta pueda ir de frente a la final con Holanda y evitar a Brasil (en esa época, el mundial se jugaba siguiendo la estructura de una liguilla, con puntos y goles de diferencia... algo así como continuar la primera ronda en la segunda, y recordemos que sólo iban 24 equipos, ahora son 32.)

Perú sólo ha estado en un mundial tres veces, no nos engañemos: México 70, Argentina 78 y España 82. Nada más. Y eso porque tuvimos en el equipo gente como César Cueto, Héctor Chumpitaz, "Patrulla" Barbadillo, Julio César Uribe y el gran Teófilo Cubillas. Como si esa gente se hubiera decidido juntar por trece años para brillar y luego desvanecerse e irse así como así. De ahí que el gol de Cubillas ante Escocia en el mundial del 78 nos lo supiéramos de memoria de tanto haberlo visto.

Lo que vino después de la debacle 1-5 contra Polonia en España 82 es historia conocida, sueños rotos, goles del equipo visitante y local, y nosotros ahí, en la cola.

Tengo una idea para poder ir al mundial ya sea del 2010 ó 2014: Olvidémonos que alguna vez fuimos algo en los torneos internacionales. Olvidémonos que hubo un Cubillas goleando hasta por gusto, ganándole a Brasil en la Copa América del 75 y poniendo al Perú como potencia futbolera de la cual hasta ahora se habla fuera. Olvidémonos del pasado glorioso porque obviamente gastamos energías y calorías pensando en él y no en el presente. Olvidémonos que somos unos mediocres y que si un país pobre como Ghana pudo pasar a la segunda ronda, o Trinidad y Tobago le pudo empatar a Suecia, ¿Por qué no nosotros podemos hacer algo así, empezar de cero y lograr pequeñas hazañas como ganarle a algún equipo como visitante en las eliminatorias?

Creo que el escollo más grande que el fútbol peruano tiene no es la dirigencia corrupta o los jugadores borrachos, sino nuestra pena y angustia al saber que no llegamos ni a la esquina. Nos encanta echar limón a las heridas, culpando a otros de lo que nosotros mismos hicimos. Es la misma idea que tenemos algunos peruanos al culpar a Chile de lo mal que nuestra economía está o cuando Alan García culpaba en los ochentas al FMI y a los banqueros que lo traicionaron. Hablamos de millones de dólares en pérdidas, pero en el caso del fútbol, es sólo una pelota que no entra a un arco extranjero. ¿Es tan difícil? No. ¿Es tan importante ir a un mundial? No, al parecer no lo es. De serlo, hace rato que hubiéramos ido y no haberle echado la culpa a las siguientes personas: Popovic, Passarella, Lombardi, Delfino, Rospigliosi, Butters, Pepe, Oblitas, La Argolla, La Mermelada, Navarro (Tito y Franco,) Maturana, Ternero y tantos otros nombres propios de excusas ante lo inevitable: cuando las papas queman, no sabemos anotar un maldito gol.

La próxima vez que juguemos las eliminatorias, hagámoslo en el Cuzco -es casi tan alto como Quito y es ahí donde Ecuador ganó todos sus partidos de local en las eliminatorias pasadas-. Podría ser un buen comienzo, y no sería trampa, ¿o si?

0 comments: